Heces blancas en perros: por qué y qué significan
Todos los caninos tienen heces marrones, coloración que se debe a la bilis producida por el hígado. Si un perro tiene heces blancas (acólicas), significa que la bilis no llega a los intestinos. Esto suele indicar una enfermedad grave, aunque en algunos casos, la decoloración de las heces puede deberse a una causa completamente inofensiva.

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Causas de heces acólicas no relacionadas con enfermedad
Las heces de un perro pueden cambiar de color a blanco en varios casos:
- Al incluir grandes cantidades de manteca de cerdo recortada, carne grasa o requesón en la dieta de su perro, los ácidos grasos saturados que se encuentran en dichos alimentos afectan negativamente a todo el sistema digestivo, causando decoloración de las heces del perro.
- Un ciclo de tratamiento con ciertos medicamentos desestabiliza la función hepática (antibióticos, antidiarreicos).
- Alimente a su perro con huesos y cartílagos regularmente. Las heces blancas después de comer huesos se producen porque el tejido vítreo del cartílago y el hueso no se digiere bien, y las partículas blancas son restos de alimentos mal digeridos.
Si minimiza la cantidad de grasa animal en la dieta de su perro y deja de darle huesos, el color de las heces volverá en 2 o 3 días. Si no ha cambiado nada, y especialmente si, además de las heces descoloridas, su perro muestra signos de deterioro (náuseas, vómitos, debilidad general, pérdida de apetito), debe consultar a un veterinario de inmediato.

Causas peligrosas de heces acólicas
Las afecciones graves que pueden causar heces blancas en los perros incluyen:
- cirrosis – una enfermedad grave, a menudo incurable, en la que las células del hígado son reemplazadas por tejido fibroso (cicatricial), lo que hace que el órgano pierda gradualmente su capacidad de funcionar;
- La hepatitis es una enfermedad inflamatoria que afecta las células del hígado;
- colecistitis - inflamación de la vesícula biliar;
- La colangitis es una enfermedad asociada al desarrollo de procesos inflamatorios en los conductos biliares ubicados tanto dentro como fuera del hígado.
- La colelitiasis (enfermedad de los cálculos biliares) es una patología caracterizada por la formación de cálculos o arena en la vesícula biliar y los conductos biliares.
- pancreatitis ― inflamación del órgano clave del sistema endocrino y digestivo: el páncreas.

Las heces acólicas en los perros también pueden ser causadas por neoplasias malignas, tumores hepáticos benignos (hemangiomas, fibromas, quistes, lipomas) y anomalías estructurales de la vesícula biliar y los conductos biliares, que impiden mecánicamente el proceso de producción de bilis y su liberación a los intestinos.
Diagnóstico y tratamiento
Para entender exactamente por qué su perro tiene heces blancas, debe consultar con un veterinario, quien le recomendará una serie de pruebas. Estas pueden incluir:
- Análisis general y bioquímico de sangre y orina;
- análisis de heces (para detectar presencia de helmintos, enterobiasis y disbacteriosis);
- Ecografía o radiografía del peritoneo.

En algunos casos, se realiza un análisis histológico de las células hepáticas. Esto implica una punción del peritoneo, extrayendo una muestra de tejido hepático con una aguja y enviándola al laboratorio para su análisis con microscopio óptico. El diagnóstico se basa en los resultados.
En la mayoría de los casos, se prescribe tratamiento farmacológico. Para la hepatitis, se utilizan estimulantes de la regeneración de los hepatocitos (hepatoprotectores), antibióticos, sulfonamidas y antiespasmódicos. Para la colecistitis y la colangitis, se utilizan antibióticos selectivos o antiparasitarios, coleréticos y preparaciones de ácido salicílico y ascórbico.
La pancreatitis es peligrosa no solo por la inflamación, sino también porque el páncreas produce una reducción o incluso la interrupción total de las enzimas digestivas, lo que dificulta la digestión. Por lo tanto, además del tratamiento sintomático, a los perros con esta afección se les prescriben probióticos para restaurar la microflora intestinal. El tratamiento quirúrgico puede ser necesario para la resección del tumor o la extracción de cálculos grandes.
En cualquier caso, si las heces blancas de un perro se deben a una enfermedad hepática, de la vesícula biliar, del páncreas o gastrointestinal, se le prescribirá una dieta terapéutica. Los alimentos prohibidos incluyen carnes grasas y productos lácteos, carnes ahumadas, vísceras, huesos y caldos de carne fuertes.

La dieta de un perro puede incluir carne magra hervida, papilla (de avena, trigo sarraceno) y requesón bajo en grasa. Las verduras solo deben administrarse después de cocinarlas y preferiblemente en puré. Si su perro está acostumbrado a alimentos preparados, evite estrictamente el pienso seco barato durante la dieta.
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