Enfermedad de Lyme en perros: síntomas y tratamiento
La enfermedad de Lyme, también conocida como borreliosis transmitida por garrapatas, es una enfermedad infecciosa transmitida por garrapatas. Puede afectar no solo a perros, sino también a humanos. La naturaleza insidiosa de esta enfermedad radica en que los síntomas varían considerablemente y aparecen durante un período considerable (varias semanas o incluso un mes). Por lo tanto, no siempre es posible correlacionar inmediatamente las manifestaciones clínicas con una mordedura previa. Como resultado, los perros no reciben un tratamiento oportuno y adecuado, lo que conduce a la progresión de la enfermedad de Lyme y al desarrollo de consecuencias negativas.

Contenido
Características generales
La enfermedad de Lyme en perros y otros animales, así como en humanos, se presenta tras la picadura de una garrapata infectada. Los animales salvajes y las mascotas que deambulan libremente también son susceptibles a la infección. La enfermedad no se transmite por contacto directo, por lo que no hay que preocuparse por la infección si a una mascota se le diagnostica la enfermedad. Sin embargo, es necesario tomar precauciones de seguridad.
Los síntomas de la enfermedad de Lyme no aparecen de inmediato y, en sus etapas iniciales, pueden parecerse a una dolencia común. Con el tiempo, la enfermedad progresa, afectando diversos órganos, lo que también puede complicar el diagnóstico. Por lo tanto, para iniciar un tratamiento oportuno, es importante registrar los ataques de garrapatas en su perro y, si su condición empeora, consulte a un veterinario. Es importante informar al veterinario sobre cualquier mordedura previa, incluso si ocurrió hace entre uno y un mes y medio.
La enfermedad de Lyme (borreliosis) es causada por espiroquetas (un tipo específico de bacteria) del género Borrelia burgdorferi. El patógeno penetra en el cuerpo de un animal o persona a través de la saliva de una garrapata infectada. El patógeno se transporta por la linfa y el torrente sanguíneo a diversos órganos, causando disfunción. Cuando la Borrelia muere, libera una endotoxina que desencadena respuestas inmunitarias anormales.

Vías de infección
La enfermedad está más extendida en el hemisferio norte. Las garrapatas ixódidas, principales vectores de la infección, son igualmente comunes en los continentes americano y euroasiático. Migran con la ayuda de aves. Se encuentran con mayor frecuencia en bosques mixtos y zonas con pastos altos.
La actividad estacional de las garrapatas comienza a principios de la primavera, disminuye durante el intenso calor de mediados del verano y se reanuda en septiembre. El riesgo de contraer la enfermedad de Lyme es mayor en mayo, cuando la hierba es lo suficientemente alta como para que el parásito migre fácilmente a los mamíferos.
La Borrelia vive en el intestino de las garrapatas, por lo que la infección podría no ocurrir en las primeras 24 horas después de la picadura. Por lo tanto, es importante examinar a su perro después de un paseo y retirar inmediatamente cualquier garrapata (incluidos los quelíceros).
Los humanos también pueden infectarse con la enfermedad de Lyme tras la picadura de una garrapata. Si un perro se infecta, no representa ningún peligro para los humanos. Sin embargo, cabe destacar que la infección puede producirse a través de la conjuntiva ocular si el patógeno entra en contacto con ella. Esto puede ocurrir cuando el cuerpo de la garrapata se aplasta al retirarla del animal. Por lo tanto, es importante eliminar los parásitos con sumo cuidado, procurando no dañarlos.
Dado que el patógeno puede persistir en el organismo de un perro durante mucho tiempo, existe riesgo de transmisión durante las transfusiones de sangre. También se han registrado casos de infección intrauterina. Sin embargo, la muerte fetal es la consecuencia más frecuente.

Manifestaciones clínicas
La enfermedad de Lyme en perros suele ser asintomática. Puede permanecer asintomática durante mucho tiempo o camuflarse en otras afecciones, hasta volverse crónica. Los síntomas suelen aparecer durante la fase aguda y pueden incluir:
- fiebre, temperatura corporal alta;
- letargo general, depresión;
- falta de apetito, que pronto progresa a un rechazo total a comer;
- dolor muscular;
- Dolor y agrandamiento patológico de grandes articulaciones (codo, rodilla, corvejón, etc.).
A continuación se muestra una tabla con una visión más completa de los síntomas:
| Sistema | Síntomas |
|---|---|
| Músculoesquelético | Cojera, dolor articular, rigidez después del descanso. |
| Metabolismo | Disminución del apetito, pérdida de peso. |
| Sistema nervioso | Convulsiones, apatía, letargo. |
| Corazón | Arritmia, pulso lento, dificultad para respirar durante el esfuerzo. |
A menudo los síntomas son similares a los de otras enfermedades, lo que complica el diagnóstico oportuno.
A medida que la enfermedad de Lyme progresa en los perros, los síntomas se vuelven más pronunciados:
- el animal tiene artritis purulenta (enfermedad inflamatoria de las articulaciones);
- sinovitis (inflamación de la membrana sinovial de la articulación);
- cojera;
- ganglios linfáticos agrandados
La patología articular es el síntoma más característico de la enfermedad de Lyme en perros. Las articulaciones inmediatamente adyacentes a la picadura son las primeras en verse afectadas. Con el tiempo, la infección se propaga a otras zonas del cuerpo.

Nota: Dolor en las articulaciones, artritis y la cojera puede ser paroxística y reaparecer incluso años después de un tratamiento.
A medida que la infección progresa, se altera el funcionamiento de muchos órganos y sistemas. Con mayor frecuencia, se observan cambios en el tejido muscular, el sistema cardiovascular y el sistema nervioso.
La combinación de patologías neurológicas con artritis crónica da motivos para sospechar la enfermedad de Lyme en un animal.
Diagnóstico
Un síntoma característico de la enfermedad en humanos es el eritema migratorio. Su presencia confirma el desarrollo de la enfermedad de Lyme, por lo que se prescribe el tratamiento adecuado sin demora.
El eritema migratorio es difícil de detectar en perros debido a su pelaje. Por lo tanto, se utilizan métodos de diagnóstico instrumental y de laboratorio para diagnosticar la enfermedad en animales.
Detectar el parásito en tejido animal es bastante difícil debido a su pequeño tamaño y a su presencia en forma de esporas. Para su detección se utilizan análisis de sangre serológicos, diagnósticos por PCR y microscopía electrónica. La inmunofluorescencia indirecta (IFI) ha mostrado buenos resultados. Permite identificar el agente infeccioso mediante anticuerpos específicos marcados con fluoresceína.
Las radiografías pueden detectar la artritis en diversas articulaciones. En las primeras etapas, es posible que no se observen cambios visuales. Sin embargo, un especialista puede notar un deterioro de la marcha y cojera.
Un análisis de sangre general puede mostrar leucocitosis y una prueba bioquímica puede mostrar un aumento en las pruebas de función hepática.

Fundamentos del diagnóstico:
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Pruebas serológicas (ELISA, Western blot).
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Análisis de sangre generales y bioquímicos: revelan procesos inflamatorios y signos de disfunción hepática/renal.
-
Radiografía y ecografía de articulaciones en caso de dolor prolongado.
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Electrocardiograma para sospecha de complicaciones cardíacas.
Puede ser útil una tabla de sensibilidad de diferentes pruebas:
| Método | Sensibilidad | Peculiaridades |
|---|---|---|
| ELISA | Alto | Excelente para formularios a largo plazo. |
| Western blot | Principal | Diagnóstico preciso |
| PCR | Promedio | Difícil para uso rutinario |
Tratamiento
Solo un especialista puede tratar la enfermedad de Lyme. Esta afección requiere un tratamiento a largo plazo con un seguimiento estricto de su evolución.
Se utiliza terapia antibacteriana para tratar la enfermedad. Los medicamentos se recetan por hasta cuatro semanas, y el tratamiento puede extenderse si es necesario. También es posible cambiar el antibiótico si el tratamiento inicial no produce el resultado deseado o si la mascota no lo tolera bien.
¡Importante! La terapia con antibióticos puede empeorar la condición debido a la muerte masiva de Borrelia, ya que liberan endotoxinas al morir.
Los títulos altos de anticuerpos pueden persistir después de completar el tratamiento. Esto es normal, ya que los perros son muy susceptibles a la Borrelia. Sin embargo, seguirán siendo más bajos que antes.
Paralelamente, se prescribe una terapia sintomática, que puede incluir varios tipos de medicamentos, dependiendo de la localización de la actividad del parásito:
- antiespasmódicos;
- analgésicos;
- medicamentos antiinflamatorios no esteroides;
- inmunoestimulantes;
- vitaminas;
- Soluciones para infusión.

Plan de tratamiento de muestra
Para comodidad de los propietarios, aquí hay una tabla con las etapas del plan de tratamiento:
| Escenario | Duración | Objetivo |
|---|---|---|
| Terapia con antibióticos | 4–6 semanas | Eliminando la infección |
| Terapia de apoyo | 2-3 semanas | Reduce la inflamación, ayuda a las articulaciones. |
| Recuperación | Hasta 2 meses | Fisioterapia, vitaminas |
Si es necesario, se prescriben exámenes adicionales: ecografía de los riñones, ECG, pruebas de coagulación.
Prevención
El método más eficaz para prevenir la enfermedad de Lyme es el uso de insecticidas y repelentes. El mercado actual de mascotas está repleto de una variedad de productos tópicos que eliminan los parásitos de los animales y previenen sus infestaciones.
Los fondos se presentan collares, aerosoles y gotas que se aplican en la cruz. Actúan localmente, lo que significa que no penetran en el torrente sanguíneo. Su eficacia puede durar desde varias semanas hasta varios meses. Es fundamental comenzar el tratamiento de su perro al comienzo de la temporada de garrapatas (abril-mayo) y continuar hasta la llegada del frío otoñal.
Características del curso de la enfermedad y consecuencias a largo plazo.
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Algunos perros desarrollan una inflamación articular persistente que requiere cuidados de apoyo durante toda la vida.
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La disfunción renal y nerviosa puede persistir.
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Después de la recuperación, es importante realizar medidas preventivas y observaciones anuales.
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