Síndrome braquicefálico en perros

El síndrome braquicefálico (SBC) es una afección asociada a la estructura craneal en perros y gatos de hocico corto, que puede provocar dificultades respiratorias. Esta afección puede causar graves problemas de salud y requiere la atención de dueños y veterinarios. Este artículo analizará las manifestaciones del síndrome braquicefálico en perros y las opciones de tratamiento disponibles.

Síndrome braquicefálico en perros

Clínica del síndrome braquicefálico

La braquicefalia es una condición anatómica en la que un perro tiene una parte facial del cráneo significativamente más corta y más ancha, una nariz plana, una lengua y un tabique nasal agrandados, una abertura nasal estrecha, a menudo dientes faltantes y un pecho ancho.

Algunos ejemplos de razas propensas a desarrollar el síndrome braquicefálico incluyen:

  • perros carlinos;
  • bulldogs;
  • Shar Pei;
  • Pekinés;
  • boxeadores;
  • Grifos de Bruselas y grifos belgas;
  • Chihuahua;
  • Chow-chow;
  • Boston Terriers,
  • Lhasa Apso;
  • Pomerania Spitz;
  • Shih Tzu.

razas de perros

Las manifestaciones de la braquicefalia en los perros dependen del grado de desarrollo de la patología, pueden ser variadas e incluir síntomas orgánicos y neurológicos asociados a la anatomía especial del cráneo.

Dificultad para respirar

Esta es una de las manifestaciones más características del síndrome. Los perros braquicéfalos presentan vías respiratorias estrechas, fosas nasales estrechas o invertidas, seno paranasal comprimido y tráquea estrecha. El paladar blando suele estar hipertrofiado. En consecuencia, pueden respirar de forma agitada y ruidosa, jadeando con frecuencia, especialmente durante el esfuerzo físico, y son propensos a la disnea diurna (dificultad para respirar) y a la apnea del sueño (pausa en la respiración).

Braquicefalia en un perro

Problemas digestivos y de masticación

Los perros con braquicefalia tienen una cavidad nasal y oral reducida. Debido a una mandíbula superior acortada, dientes mal posicionados y una capacidad limitada para abrir la boca, los perros braquicéfalos pueden tener dificultad para morder y masticar alimentos, y pueden presentar reflejo nauseoso al tragar.

Infecciones frecuentes concomitantes de las vías respiratorias superiores

Debido a sus fosas nasales estrechas, los perros con síndrome braquicefálico son más susceptibles a las infecciones. Sufren con mayor frecuencia de rinitis y sinusitis. traqueítis y otras enfermedades del sistema respiratorio.

Actividad física limitada

Debido a la obstrucción de las vías respiratorias y la baja eficiencia respiratoria, los perros con cráneos braquicefálicos son propensos a tener dificultades para hacer ejercicio y pueden cansarse rápidamente.

Problemas con la termorregulación

La hiperplasia del paladar combinada con vías respiratorias estrechas hace que los perros braquicefálicos tengan dificultad para refrescarse cuando hace calor y pueden sobrecalentarse rápidamente.

Problemas oculares

Algunas razas de perros que padecen este síndrome tienen ojos saltones que pueden ser fácilmente susceptibles a diversas infecciones y lesiones.

perro braquicéfalo

Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome braquicefálico en perros generalmente implica una variedad de exámenes:

  1. Historia clínica y examen clínico. El veterinario entrevista al propietario y examina al perro, examinando sus características anatómicas y morfológicas para identificar los signos característicos del síndrome braquicefálico, como hocico corto y plano, vías respiratorias estrechas, mandíbula inferior grande y mandíbula superior poco desarrollada con dientes mal posicionados o insuficientes.
  2. Radiografía y ecografía de tórax. Las radiografías y ecografías permiten evaluar el tamaño del sistema respiratorio: el estado y el grado de estrechamiento de las vías respiratorias, el tamaño de las fosas nasales, la radiodensidad de los campos pulmonares y la forma del corazón, así como otros cambios asociados al síndrome braquicefálico. Esto permite identificar posibles problemas de salud causados ​​por las características anatómicas existentes e identificar patologías asociadas derivadas del síndrome braquicefálico (insuficiencia cardíaca, neumonía, etc.).
  3. Pruebas funcionales. Para una evaluación más detallada de la función respiratoria, se puede realizar una manometría de la vía aérea o una evaluación de la fisiología respiratoria.
  4. Análisis de laboratorio. Para identificar posibles infecciones y otras enfermedades, y evaluar el estado general del perro, podrían requerirse análisis clínicos adicionales de sangre u orina.

Radiografía de braquicefalia

El tratamiento del síndrome braquicefálico en perros debe ser individualizado y basarse en las necesidades y condiciones específicas del animal.

¿Cómo se diagnostica el síndrome braquicefálico?

Un examen visual del perro suele ser suficiente para que el veterinario haga un diagnóstico inicial. Con una estructura craneal braquicefálica característica, la causa de los problemas respiratorios suele ser evidente. Todos los exámenes posteriores se realizan para determinar la gravedad de la patología e identificar posibles complicaciones.

Para ello se utilizan los siguientes métodos de diagnóstico:

  • La auscultación del corazón y los pulmones nos permite detectar sibilancias, problemas respiratorios y evaluar la frecuencia cardíaca.
  • La ecocardiografía se utiliza para comprobar el estado del músculo cardíaco e identificar posibles anomalías en su funcionamiento.
  • La tomografía computarizada y la resonancia magnética ayudan a evaluar el estado de los tejidos blandos y óseos del tracto respiratorio.
  • La laringoscopia es necesaria para examinar la laringe y las cuerdas vocales.
  • La ecografía se utiliza para diagnosticar el estado del corazón.
  • La toma de muestras de sangre para análisis generales y bioquímicos suele realizarse al final del examen, una vez confirmado el diagnóstico. Con base en los datos obtenidos, se selecciona una dosis segura de anestésico para la intervención quirúrgica.

Tratamiento sintomático del síndrome braquicefálico

El tratamiento no quirúrgico puede incluir medicamentos para facilitar la respiración, cambios en la dieta y las condiciones de vida.

Farmacoterapia

Su veterinario puede recetar ciertos medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas del síndrome braquicefálico en su perro:

  • medicamentos que alivian la inflamación de las vías respiratorias y facilitan la respiración;
  • preparaciones para hidratar la mucosa de la nariz y la garganta;
  • ayudas digestivas;
  • antibióticos para tratar infecciones;
  • Medicamentos antiinflamatorios.

Perros en la clínica

Dieta y cuidados

Una nutrición y un cuidado adecuados pueden ser fundamentales en el manejo del síndrome braquicefálico canino. Ante todo, es fundamental crear un entorno cómodo para su perro, lo que incluye proporcionarle un lugar cómodo y fresco para descansar y evitar situaciones estresantes y extremas. Se debe limitar la actividad física en climas cálidos y usar un arnés en lugar de un collar durante los paseos para reducir la presión en el cuello del perro.

El sobrepeso puede agravar los síntomas del síndrome braquicefálico. Para mantener un peso saludable, su veterinario podría recomendar una dieta baja en calorías y fisioterapia especializada, como ejercicio, masajes y natación.

Intervención quirúrgica

La cirugía para eliminar obstrucciones físicas en las vías respiratorias puede ser necesaria en los casos en que los métodos de tratamiento conservadores para el síndrome braquicefálico en perros no brindan alivio suficiente o cuando los síntomas del síndrome son graves.

Es importante tener en cuenta que el tratamiento quirúrgico del síndrome braquicefálico tiene ciertos riesgos y la decisión de realizar la cirugía debe tomarse en consulta con su veterinario, teniendo en cuenta factores como la edad del perro y su salud general.

Es aconsejable realizar cirugías planificadas para corregir el síndrome braquiocefálico en perros a una edad temprana para prevenir un mayor desarrollo de la patología.

Rinoplastia

La cirugía plástica de las alas nasales se realiza para tratar la estenosis de las fosas nasales o la estenosis del vestíbulo nasal, la parte interna de las alas nasales. La cirugía de resección en cuña medial o lateral tiene como objetivo ensanchar las aberturas nasales para facilitar la respiración.

Rinoplastia para braquicefalia en perros

Acortamiento del paladar blando

La cirugía plástica del paladar blando se realiza bajo anestesia general. El objetivo de la cirugía es eliminar el exceso de tejido del pliegue mucoso sobre la base de la lengua, el cual, al hiperplásico, obstruye el flujo de aire hacia las vías respiratorias.

Extirpación de los sáculos laríngeos

Se realiza la extirpación parcial o completa de los pliegues vestibulares de la laringe o del cartílago aritenoides si la resección de una porción del paladar blando agrandado es insuficiente para aumentar la brecha respiratoria.

Después de la corrección quirúrgica del BCS, si se desarrolla edema, al perro se le realiza una traqueotomía temporal: se hace una abertura en la tráquea para evitar obstrucciones en el tracto respiratorio superior y asegurar una respiración normal.

Tras la operación, se prescribe al perro una reducción temporal de la actividad física y un tratamiento antimicrobiano y antiinflamatorio (según corresponda). Se utilizan glucocorticoides (prednisolona) para suprimir el proceso inflamatorio.

Pug braquicéfalo

Es importante comprender que la braquicefalia es una afección congénita y no siempre se puede curar por completo. Tras la cirugía o el tratamiento conservador para el síndrome braquicefálico, los dueños de perros deben seguir todas las recomendaciones veterinarias. Esto puede incluir revisiones periódicas, un estilo de vida saludable, una nutrición adecuada y evitar factores que puedan agravar los síntomas del síndrome braquicefálico.

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