Displasia de cadera en gatos
El término "displasia" suele referirse a una anomalía anatómica de la estructura tisular. En los gatos, la displasia de cadera es una afección bastante común que provoca dolor, trastornos del movimiento y, en última instancia, malformación de la articulación. Esta afección puede causar molestias significativas y una disminución de la calidad de vida de su gato, por lo que es importante comprender sus síntomas y causas.

Contenido
¿Qué es DTS?
La displasia de cadera se produce cuando los huesos se desalinean. Normalmente, la fosa glenoidea rodea firmemente la cabeza de la articulación, y los músculos de la cadera y la pelvis la mantienen en su lugar y garantizan su correcto funcionamiento. En la displasia de cadera, la cabeza del fémur se desalinea con el acetábulo, lo que impide que la articulación tenga un soporte adecuado durante el movimiento, lo que con el tiempo provoca desgaste y degeneración.
Causas del síndrome displásico en gatos
Uno de los principales factores que pueden causar displasia articular (rodilla, codo o cadera) en gatos es la predisposición genética, ya que el gen responsable de la enfermedad se transmite de 10 generaciones. La displasia es más común en gatos de raza pura, como los Maine Coon, Munchkins, Ragdolls, Scottish Folds, British Shorthairs, Abisinios, Persas, Siameses y Birmanos.
Los gatos jóvenes son más susceptibles a la enfermedad. La displasia de cadera en gatitos suele aparecer durante los primeros meses de vida y es más común en hembras que en machos. Las gatas esterilizadas también corren riesgo, ya que son menos activas físicamente.
Es muy probable que el desarrollo de la patología se deba a la composición del líquido sinovial, concretamente a una concentración insuficiente de ácido hialurónico, que provoca una pérdida de deslizamiento entre los componentes articulares. El sobrepeso, que aumenta la tensión sobre la articulación, o una lesión que la dañe también pueden contribuir al desarrollo de la osteoartritis.

Una de las principales causas de displasia de cadera en gatos es la mala nutrición. El exceso de fósforo en la dieta provoca la producción de fitatos, que interfieren con la absorción de calcio. La displasia también puede deberse a una deficiencia de vitamina D, que suele provocar debilidad muscular y osteomalacia (disminución de la densidad ósea).
Signos clínicos de DT
Los síntomas de displasia en gatos pueden incluir:
- marcha inestable o cojeando;
- un crujido o chasquido al doblar una articulación;
- dificultad para subir y bajar escaleras, saltar o correr;
- Debido al dolor y la hipermovilidad de la articulación, el gato puede levantarse lenta y torpemente desde una posición sentada o acostada;
- Para limitar el movimiento de la articulación afectada, el gato mueve el trasero mientras camina;
- al sentarse, el animal estira sus patas traseras hacia adelante;
- Un animal enfermo evita movimientos innecesarios, lo que conduce al debilitamiento de los músculos (este es el llamado círculo vicioso, que contribuye a un mayor desarrollo de la patología).

Diagnóstico
Si sospecha que su gato tiene displasia de cadera, es importante consultar con un veterinario de inmediato. El veterinario realizará un examen y podría solicitar pruebas adicionales para establecer un diagnóstico preciso. En algunos casos, puede ser necesaria una consulta con un especialista en ortopedia.
A la hora de realizar el diagnóstico es importante diferenciar la displasia de otras patologías con síntomas similares: mielopatía degenerativa (enfermedad neurológica que produce parálisis de las extremidades), síndrome de la articulación sacroilíaca (inestabilidad de la columna vertebral), osteomielitis o poliartropatía (enfermedades inflamatorias de los huesos).
El principal método de diagnóstico de la displasia de cadera en animales es la radiografía. Esta suele realizarse bajo sedación para asegurar una correcta alineación articular. En la displasia de cadera, la radiografía revela una desalineación de la cabeza articular y el acetábulo. En la fase degenerativa, se detecta la deformación de las superficies óseas y el crecimiento anormal (fibrosis) de los tejidos circundantes.

La tomografía computarizada se considera incluso más informativa que el examen de rayos X, ya que permite ver todos los detalles y la extensión del daño articular, así como las patologías asociadas que no son evidentes en los rayos X.
Tratamiento
El tratamiento de la osteoartritis puede incluir medicamentos, fisioterapia y ejercicios regulares para fortalecer los músculos que rodean las articulaciones. Si la función articular se ve significativamente afectada, podría requerirse cirugía.
Tratamiento terapéutico
El tratamiento conservador del DTS tiene como objetivo reducir el dolor y mejorar la calidad de vida del gato.

A continuación se presentan algunos de los principales métodos de tratamiento:
- Terapia farmacológica. Para la displasia, los médicos pueden recetar antiinflamatorios y analgésicos, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE) Meloxicam, OnsiorPrevicox, Metacam. También se utilizan sedantes con efectos analgésicos, como amitriptilina, Petvital Arthro y gabapentina. Estos pueden tomarse en casa.
- Fisioterapia. Ayuda a mejorar el movimiento articular, fortalecer los músculos circundantes y reducir el dolor, siendo especialmente eficaz para la displasia de cadera en gatitos.
Métodos fisioterapéuticos:
- kinesioterapia (ejercicios de fortalecimiento muscular),
- masaje, terapia manual,
- hidroterapia (tratamiento de agua),
- terapia láser,
- termoterapia,
- estimulación eléctrica,
- terapia de ondas de choque.
La dieta y el control del peso también son cruciales. El sobrepeso sobrecarga las articulaciones de la cadera y empeora la condición del animal.

Por lo tanto, es importante que los gatos con displasia mantengan una dieta adecuada: sus dietas deben ser más ricas en proteínas y más bajas en carbohidratos. Esto garantizará que su mascota obtenga los nutrientes necesarios sin aumentar de peso. Los veterinarios recomiendan los alimentos bajos en calorías ROYAL CANIN Neutered Young Male o Neutered Young.
Tratamiento quirúrgico
En algunos casos, especialmente con displasia grave o complicaciones, puede ser necesaria la cirugía. El tratamiento quirúrgico de la displasia felina es un procedimiento complejo que requiere equipo especializado y la experiencia y pericia de un veterinario. Antes de optar por la cirugía, es importante consultar con un veterinario para evaluar todos los riesgos y posibles beneficios para su gato.

Las opciones quirúrgicas varían según la gravedad y las características de la displasia de cadera y pueden incluir la reconstrucción o el reemplazo articular. Los principales tratamientos quirúrgicos para la displasia de cadera en gatos incluyen:
- Cirugía reconstructiva. En casos de displasia de cadera leves a moderados, los médicos pueden recomendar un implante de peroné para mejorar la función articular. Este procedimiento implica el uso de la tibia para fortalecer la articulación de la cadera.
- Cirugía ortopédica. Esta intervención puede recomendarse en casos de displasia de cadera grave, donde el daño articular es grave y pone en riesgo la calidad de vida del gato. Un método ortopédico popular es la corrección axial. Durante la cirugía, se inserta equipo especializado en la zona quirúrgica para ayudar a reposicionar la articulación y mejorar su funcionalidad.
- Reemplazo total de cadera. En casos de displasia congénita, cuando la displasia de cadera de un gatito es grave o no responde a otros tratamientos, puede ser necesario reemplazar la articulación de la cadera afectada por una prótesis. Esto mejora la función musculoesquelética y elimina por completo el dolor.
Los gatos que se han sometido a un tratamiento quirúrgico por displasia se someten a un control radiográfico periódico de la estabilidad articular para prevenir recurrencias o complicaciones.
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