Epilepsia en perros
La epilepsia canina es, lamentablemente, bastante común. Esta enfermedad se asocia a una interrupción repentina de la función neuronal en el cerebro, cuando un grupo de neuronas comienza a liberar energía excesiva. Esto provoca un desequilibrio y un flujo de impulsos caóticos, comparables a descargas eléctricas, por el sistema nervioso del animal. Estos impulsos provocan convulsiones.
Algunos dueños, presas del pánico, consejos poco profesionales o recomendaciones erróneas, toman la difícil decisión de sacrificar a su mascota. Sin embargo, en la práctica, los perros con epilepsia pueden vivir una vida larga y saludable si se elige el tratamiento adecuado y se eliminan los factores que desencadenan las convulsiones. Con el enfoque adecuado, la frecuencia de las convulsiones puede reducirse significativamente y, en ocasiones, el animal permanece asintomático durante años.
En la mayoría de los casos, la medicación correctamente prescrita puede reducir al mínimo el número de convulsiones, por ejemplo, a solo unos pocos episodios al año. También ocurre que, con la medicación regular, el perro permanece sin convulsiones durante un período prolongado y se siente estable.
Contenido
Tipos y causas de la enfermedad.
En primer lugar, vale la pena comprender qué formas de epilepsia ocurren en los perros y por qué ocurren.
Epilepsia primaria
También se denomina verdadera, idiopática o congénita. Se cree que esta forma es hereditaria, aunque el mecanismo exacto de la herencia aún no se comprende del todo. No importa si el perro es de raza pura o mestizo: la enfermedad puede presentarse en cualquier animal, independientemente de su origen o características externas.
Sin embargo, los científicos han descubierto una predisposición. Por ejemplo, los bóxers, pastores bengalíes y alemanes, perros salchicha, sabuesos, huskies siberianos, san bernardo, caniches, labradores retrievers, golden retrievers, collies, cocker spaniels, setters irlandeses, schnauzers miniatura y terriers de pelo duro son los más frecuentemente afectados.
Este tipo de epilepsia suele aparecer en perros entre los seis meses y los cinco años. Incluso si su perro la desarrolla durante este período, no significa necesariamente que se deba a un defecto genético. Quizás haya un factor predisponente que usted simplemente no notó.

Epilepsia secundaria
La epilepsia secundaria se desarrolla como resultado
- tumores emergentes o lesiones cerebrales,
- intoxicación (incluso debido a la actividad de helmintos intestinales),
- diabetes mellitus/hipoglucemia,
- enfermedades previas (corazón, hígado, así como etiología infecciosa, por ejemplo, peste),
- picaduras de insectos venenosos, serpientes,
- hipocalcemia (niveles bajos de calcio en la sangre),
- hipotiroidismo (disfunción de la glándula tiroides).
Signos y síntomas
¿Cómo se manifiesta la epilepsia en los perros? A continuación, exploraremos los signos y síntomas más evidentes de esta afección. En condiciones normales, un perro con epilepsia no presenta síntomas de la enfermedad. Los síntomas aparecen durante una convulsión. Sin embargo, un dueño atento notará cambios en el comportamiento de su mascota, lo que le ayudará a administrar la medicación necesaria con prontitud.
Pero si hablamos de los signos evidentes de la epilepsia en un perro, entonces estos son:
- Animal cae de lado.
- Convulsiones/espasmos. Los músculos del animal se contraen en las extremidades (como si el perro estuviera corriendo) o en todo el cuerpo, actuando como si la mascota fuera una cuerda.
- Un perro que sufre una crisis epiléptica puede tener los ojos fruncidos o, por el contrario, mirar en diferentes direcciones. Pueden hundirse o moverse erráticamente.
- Vaciado involuntario de la vejiga y los intestinos.
- Las mandíbulas están fuertemente apretadas, pero de la boca puede salir saliva espumosa.
Una convulsión epiléptica canina puede durar desde unos segundos hasta 15 minutos (si dura más, debe llamar inmediatamente a un veterinario o llevar a su mascota a la clínica). Posteriormente, el animal puede presentar diversos comportamientos.
- Algunos gatos bigotudos parecen asustados, intentan esconderse del dueño, aprietan las orejas y la cola, mostrando con toda su apariencia que no entienden lo que les está sucediendo.
- Otros animales se van a dormir inmediatamente después de una convulsión (no puedes despertar a la mascota, su sistema nervioso necesita calmarse; si despiertas al perro, la convulsión epiléptica puede volver a ocurrir).
- Otros empiezan a comer todo lo que ven (incluso cosas incomestibles, por lo que debes vigilar a tu mascota con mucho cuidado para asegurarte de que no coma nada que pueda hacerle daño, incluso que se le quede atascado en la garganta).
¿Cómo puedes saber si tu animal está a punto de sufrir una convulsión?
Una convulsión no ocurre por sí sola. Siempre va precedida de ciertos síntomas, conocidos como "aura". Durante esta, el animal presenta nerviosismo, pérdida de coordinación, aumento de la salivación y ganas de esconderse. Se siente como si estuviera fuera de sí, como si estuviera teniendo un arrebato emocional. Si se observa alguno de estos síntomas, es fundamental administrar de inmediato los medicamentos para la epilepsia recetados por el veterinario (si se ha confirmado el diagnóstico). Es importante entender que el "aura" puede aparecer varios días antes de la convulsión, o tan solo segundos antes. Cada caso es individual.
¿Qué debe hacer el propietario?
¿Qué debes hacer si tu perro empieza a tener convulsiones epilépticas? Instrucciones paso a paso para detenerlas y ayudar a tu mascota:
- Llévate a los niños lejosLa imagen es aterradora; no todos los adultos pueden observar con calma a un perro convulsionar. Además, retire a otras mascotas de la habitación (los perros o gatos pueden atacar instintivamente a animales enfermos o débiles, y un perro con una convulsión está indefenso).
- Asegure el área alrededor del animalNo es necesario arrastrarlo hasta una cama o un sofá. Simplemente retira cualquier objeto que pueda dañarlo (caerlo, herirlo o cortarlo). Puedes apoyar la cabeza de la mascota en tu regazo o al menos poner las manos debajo de su cuello (el animal podría golpearse contra el suelo durante las convulsiones). Sin embargo, ten cuidado. Las mandíbulas lo apretarán con mucha fuerza, por lo que el animal, sin darse cuenta, puede morder ("aferrarse" fuertemente).
- Coloque a su mascota de ladoGire la cabeza para evitar que el animal se ahogue con vómito o saliva. Además, girar la cabeza hacia un lado reduce significativamente el riesgo de que el perro se muerda la lengua durante una crisis epiléptica o de que se caiga hacia atrás, lo que podría provocar asfixia. Algunas personas intentan introducir una cuchara en el lateral de la boca para sujetar la lengua. Sin embargo, debido a la inexperiencia, el pánico de los dueños o convulsiones severas, esto puede provocar lesiones en la lengua y las mejillas.
- No presione la cabeza ni el cuello del animal.Evite sujetar la cabeza o el cuerpo de su perro. Esto no afectará la duración de la convulsión, pero podría causarle lesiones. Simplemente tenga cuidado de no lastimar a su mascota.
- AnticonvulsivosSi ya se han recetado anticonvulsivos, se puede administrar por vía intramuscular para detener las convulsiones, pero estas suelen resolverse por sí solas y con bastante rapidez. Si persisten, busque atención veterinaria inmediata.

Tratamiento de la epilepsia en perros
¿Cómo se trata la epilepsia canina? ¿Es posible detener las convulsiones terapéuticamente? Empecemos por el diagnóstico.
Aunque haya notado que su perro tiene epilepsia (los síntomas coinciden), esto no significa que pueda recetarle un tratamiento sin consultar a un veterinario. De hecho, es extremadamente raro que se recete un solo medicamento. A menudo, el tratamiento se combina de tal manera que el dueño debe administrar dos o incluso tres anticonvulsivos. Es imposible curar completamente a un perro con epilepsia (sobre todo si es epilepsia verdadera). Puede reducir la duración o el número de convulsiones, pero el riesgo de que reaparezcan siempre persistirá. Algunos animales, con el tratamiento, la alimentación y los cuidados adecuados, pueden permanecer sin convulsiones durante años.
Tratamiento sólo bajo supervisión de un especialista.
No se preocupe con su veterinario si los medicamentos recetados a su perro con epilepsia no detienen por completo las convulsiones. A menudo, un medicamento eficaz se encuentra mediante ensayo y error. El tratamiento para perros epilépticos comienza con dosis mínimas y se incrementa gradualmente hasta lograr el resultado deseado.
No recete ni, sobre todo, suspenda medicamentos (reduzca la dosis incorrectamente o bruscamente) por su cuenta. Esto solo provocará ataques más frecuentes y prolongados.
Así que confíe en su veterinario. Solo él sabe cómo tratar a un perro con epilepsia. Es cierto que encontrar un tratamiento eficaz no siempre es fácil, ya que cada mascota requiere un enfoque individual. Algunos animales son alérgicos a la medicación, otros experimentan vómitos y otros experimentan mayor fatiga. Por lo tanto, es importante observar no solo la resolución de las convulsiones, sino también cómo se siente su mascota el resto del tiempo.
Proteja su casa o el recinto de su perro. No puede estar con su mascota todo el tiempo. Nunca se sabe cuándo ocurrirá el próximo ataque. Podría no estar presente y su perro podría lesionarse. Por lo tanto, es mejor dedicar una sección de la habitación a su mascota, acordonándola y retirando muebles y objetos peligrosos.
En algunos casos, las pastillas no son necesarias para un perro con epilepsia (si las convulsiones se resuelven rápidamente por sí solas o son extremadamente raras). Sin embargo, es recomendable tener siempre el medicamento a mano (preferiblemente en solución inyectable y una jeringa para administración intramuscular y alivio rápido de las convulsiones). ¡Tratar a un perro con epilepsia con remedios caseros es imposible! Todos estos métodos anticuados son inútiles.
Prevención de las crisis epilépticas
Para prevenir las convulsiones epilépticas en su perro, no basta con administrarle los medicamentos recetados por su veterinario. También es necesario seguir ciertas recomendaciones.
- No estreses a tu mascota.Ni física ni emocionalmente. Minimiza el estrés. No obligues a tu perro a salir a pasear, aunque sea de una raza impulsiva. No excluyas el contacto con otros animales. La epilepsia no es una enfermedad contagiosa. Otros perros no la contraen, pero un perro enfermo se sentirá triste sin interacción con sus compañeros (al fin y al cabo, es un animal de manada). Recuerda que estos juegos no deben ser demasiado activos para no sobreestimular su sistema nervioso.
- Siga una dieta especialTendrás que reducir la ingesta de proteínas de tu perro. Es imposible eliminarla por completo, ya que la proteína es un componente fundamental para todas las células (no solo para los músculos, como muchos creen). Existen alimentos comerciales que contienen proteínas que se descomponen rápidamente. Esta es una opción ideal para quienes tienen un perro con epilepsia.
- VitaminasLo mejor es administrar suplementos vitamínicos. Elija aquellos que contengan vitamina B6, manganeso y magnesio. Estos son excelentes sedantes que reducen el riesgo de convulsiones. Sin embargo, estos medicamentos no son curativos. Solo ayudan a reducir el riesgo de convulsiones.
Diagnóstico
La detección de la epilepsia en perros es un proceso complejo y de varios pasos que se lleva a cabo en varias etapas secuenciales.
- Primero, el veterinario entrevista al dueño y recopila un historial médico completo. Este incluye la naturaleza específica de las convulsiones, su duración, el comportamiento de la mascota después de las convulsiones y si algún familiar cercano del animal ha tenido problemas de salud similares.
- Se realiza un examen clínico exhaustivo. El especialista evalúa los reflejos, la respuesta a estímulos externos, el nivel de consciencia y mide la temperatura corporal, la presión arterial y otros indicadores importantes del estado de salud general.
- Las pruebas de laboratorio son obligatorias. Se analiza la sangre del perro con un hemograma completo y un análisis bioquímico. Si se sospecha epilepsia, se suele prescribir un conjunto completo de pruebas para verificar los niveles de electrolitos y la concentración de glucosa, y descartar patologías hepáticas. También se pueden realizar análisis de ácidos biliares y amoníaco. También se analizan las hormonas tiroideas (tirotropina y tiroxina) para descartar trastornos endocrinos.
- Para descartar infecciones que puedan causar convulsiones, se utilizan pruebas de PCR. Estas pruebas pueden detectar o descartar enfermedades víricas y parasitarias, como el moquillo canino o la toxoplasmosis.
- La etapa final del examen suele incluir una resonancia magnética cerebral con contraste, así como un análisis del líquido cefalorraquídeo. Estas pruebas son necesarias para descartar procesos inflamatorios, infecciones o cambios estructurales en el sistema nervioso.
- La electroencefalografía no se utiliza con mucha frecuencia en la práctica veterinaria debido a que produce una interferencia considerable al examinar a un animal despierto. Sin embargo, en algunos casos, este método puede identificar áreas de mayor actividad epiléptica en el cerebro.
Una presentación completa y especializada sobre la epilepsia en perros para veterinarios:
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2 comentarios
Eugenio
Buenas tardes. Adoptamos un cachorro después de que un perro le disparara. Tenía una herida en el cuello y estábamos tratando de curarlo. Después de un tiempo, empezó a tener convulsiones epilépticas. Lo llevamos a una revisión y encontramos fragmentos de bala en su cabeza. Visitamos varias clínicas veterinarias en nuestra ciudad, pero sin éxito. Las convulsiones han aumentado a una al día, y esta noche ocurren cada hora. Volvimos al veterinario esta mañana y le diagnosticaron fiebre alta. ¿Qué se puede hacer en esta situación?
Daria es veterinaria
¡Hola! Entiendo que ninguna clínica veterinaria pudo extraer los fragmentos. Lo más probable es que las convulsiones se deban a una lesión cerebral causada por los fragmentos. Y el aumento de temperatura es una reacción a un cuerpo extraño en el cuerpo. Desafortunadamente, si no se extraen los fragmentos, ni la temperatura volverá a la normalidad ni las convulsiones cesarán. Lamentablemente, esta es la causa subyacente de todo lo que observa en su cachorro. Y ningún medicamento puede curar completamente al animal. La única opción es la cirugía: extraer los fragmentos. Pero encontrar un buen neurocirujano no es fácil; pocos se someten a una operación de este tipo.
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