Bulldog francés
Los Bulldogs Franceses fueron criados como perros de pelea ligeros, pero posteriormente se convirtieron en perros puramente decorativos, sin énfasis en la capacidad de trabajo. Hoy en día, son compañeros ideales y protectores familiares confiables.
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Historia del origen
Aunque esta raza es relativamente joven, existen varias teorías sobre su origen, ninguna de las cuales ha sido confirmada por completo. Según una de ellas, sus ancestros fueron los bulldogs españoles (alanos), ahora extintos.
Una teoría más común es que el Bulldog Francés heredó mucho del Antiguo Bulldog Inglés y que al comparar su apariencia, uno no puede evitar encontrar cierto parecido. Bulldog inglés La raza desciende de los molosos, perros de pelea de la familia griega. En cualquier caso, su desarrollo final tuvo lugar en Francia. Se cree que allí se cruzó al bulldog español con el bulldog inglés, junto con pugs y terriers, lo que contribuyó a su pequeño tamaño y agilidad.
El bulldog francés adquirió su apariencia definitiva gracias al trabajo de los cinólogos franceses a finales del siglo XIX. En esa época, se fundó el primer club de la raza y se aprobó un estándar, que posteriormente sufrió varias revisiones. Tras varias exposiciones, la raza alcanzó una merecida popularidad, no solo en Francia e Inglaterra, sino también en el extranjero, incluyendo Estados Unidos, donde los criadores locales, sin las limitaciones de los estándares, modificaron ligeramente la raza, añadiendo el rojo y el leonado a los colores tradicionales.
Apariencia
Los Bulldogs Franceses se distinguen por su complexión compacta y proporcionada, y son bastante fuertes para su tamaño. Su pelaje es liso, pegado al cuerpo y brillante. Su hocico es corto y ligeramente respingado.
La cabeza es ancha y cuadrada, con pliegues cutáneos simétricos. La frente es ligeramente convexa, con crestas superciliares prominentes. Las orejas son erguidas, bien separadas y de tamaño mediano, siempre con las puntas redondeadas. Las aurículas miran hacia adelante. Las mandíbulas son fuertes, con un ligero prognatismo inferior, pero los dientes deben estar ocultos tras los labios.
Los músculos están bien desarrollados, pero no son prominentes. La espalda es ancha, con una grupa ligeramente inclinada. La cola es de inserción baja y corta, sin sobrepasar la línea superior. Las patas delanteras y traseras son rectas y paralelas. El perro se mueve con libertad. El color del pelaje puede ser liso (atigrado, leonado o negro) o moteado (con manchas sobre fondo blanco).
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Entrenamiento y ejercicio
Los bulldogs franceses son fáciles de entrenar, pero a veces pueden ser tercos. El entrenamiento de un cachorro debe comenzar inmediatamente después de su llegada. Es importante recordar que las órdenes básicas, como "sentado" o "trae mis pantuflas", se aprenden rápidamente, mientras que "no" y "ven" se dominan a una edad temprana. Las mascotas adultas también pueden entrenarse para ejecutar órdenes de cualquier complejidad, pero requerirá un poco más de tiempo y paciencia. Incluso un dueño con poca experiencia puede entrenar a un bulldog francés. La clave está en asegurar que el entrenamiento sea regular y constante, pero no severo.
Los bulldogs no se benefician del ejercicio intenso, las carreras ni los entrenamientos largos, pero siempre están felices de jugar. Esto los convierte en el compañero ideal para niños y profesionales ocupados que estén dispuestos a dedicar todo su tiempo libre a su mascota.
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Los perros de esta raza prosperan incluso en un apartamento pequeño, y un patio privado les servirá perfectamente. Sin embargo, durante el frío, conviene llevarlos al interior y sacarlos a pasear con ropa abrigada. Son muy sensibles al frío y al calor extremo. Es mejor no pasearlos al sol durante largos periodos.
Además, los futuros dueños deben saber que los Bulldogs franceses a menudo roncan mientras duermen. 🙂
Estos perros tienen pelaje corto y no mudan mucho, por lo que su aseo se limita a un cepillado semanal con un cepillo especial de cerdas naturales. Se bañan según sea necesario, no más de cuatro veces al año. Se les cortan las uñas según sea necesario. Se les revisan las orejas y los ojos con regularidad. Los dueños también deben cepillarles los pliegues faciales con regularidad. La humedad y la suciedad acumuladas se pueden eliminar con discos de algodón para prevenir la inflamación de la piel.
Personaje
Los Bulldogs Franceses tienen un carácter amigable y sociable, y un corazón valiente. Su disposición a luchar la heredaron de sus antepasados. Pueden ser desconfiados de los extraños y solo muestran agresividad si invaden su propiedad. Se apegan mucho a sus dueños y no toleran la soledad. Generalmente se llevan bien con otros animales, aunque a veces pueden intentar tomar la iniciativa. No siempre son comprensivos ni pacientes con niños muy pequeños, especialmente si se criaron por separado, pero disfrutan jugando con los mayores.
Los representantes de esta raza son sociables y amigables, poco propensos a la agresión, pero pueden ser muy valientes cuando se sienten amenazados. Los bulldogs franceses son relativamente tranquilos y ladran solo cuando es necesario. Estos perros siempre intentan permanecer cerca de su dueño y a menudo prefieren su cama a una alfombra.
Suelen ser celosos y, si perciben que su dueño les presta menos atención, pueden desarrollar antipatía hacia su vecino. Gran parte del temperamento de los perros de esta raza depende del entorno en el que se criaron, los hábitos y la personalidad de su dueño, por lo que cada mascota tiene su propio carácter.
Dieta y salud
La dieta de un bulldog francés debe consistir exclusivamente en ingredientes naturales o alimento seco premium de alta calidad. El debate sobre cuál es mejor sigue sin resolverse, por lo que los dueños prefieren elegir la opción que les resulte más conveniente. Su mascota siempre debe tener acceso a agua limpia. También es importante tener en cuenta que los Bulldogs franceses son propensos a comer en exceso y a ganar peso rápidamente, lo que no debe permitirse.
En general, la raza goza de buena salud. Entre los problemas de salud más comunes a los que es susceptible se encuentran la dermatitis en los pliegues cutáneos y entre los dedos, las alergias y el entropión. La urolitiasis y la hipotricosis, una afección congénita que causa pérdida simétrica del pelo, también son comunes. Las hembras pueden experimentar dificultades durante el parto, especialmente en las primerizas. Su esperanza de vida es de hasta 12 años.
Fotos
Imágenes de bulldog francés:






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