Hemorroides en perros: ¿se producen, causas y tratamiento?

Se cree que las hemorroides en humanos se deben a un desplazamiento del centro de gravedad hacia la región pélvica. Esto se debe a caminar erguido y sentarse sobre el trasero. Si bien los perros no experimentan este tipo de tensión, sí presentan hemorroides. El tratamiento oportuno puede prevenir complicaciones peligrosas y permitir que el animal lleve una vida normal.

Hemorroides en perros

¿Qué son las hemorroides y qué las causa en los perros?

La patología se desarrolla en la parte inferior del recto (zona anal) debido a la dilatación de las venas hemorroidales. El inicio del proceso patológico se asocia a un proceso inflamatorio interno lento, que se acelera con el espesamiento de la sangre y la alteración del flujo sanguíneo.

Como resultado, se produce un estancamiento de la sangre, las paredes de las venas se estiran gradualmente, se adelgazan y, debido a factores internos o externos, se hinchan, formando nódulos. El nódulo protruye hacia el recto o hacia afuera, y luego se llena gradualmente de sangre y prolapsa. Si no se trata, con el tiempo, las paredes no pueden soportar la presión de la sangre y comienza el sangrado.

La principal causa de hemorroides en perros es la congestión pélvica, que provoca una disminución del tono vascular. Estas afecciones se observan con mayor frecuencia en perros mayores y de razas miniatura. Su aparición se ve facilitada por:

  • alimento seco de mala calidad y falta de adherencia al régimen de bebida (bebe poca agua), lo que provoca estreñimiento;
  • dieta desequilibrada;
  • baja actividad física o, por el contrario, estrés excesivo;
  • obstrucción intestinal;
  • desequilibrios hormonales que conducen a la obesidad;
  • Trastornos circulatorios en la pelvis asociados a embarazos frecuentes y afecciones posparto;
  • infestación helmíntica avanzada;
  • enfermedades del sistema genitourinario;
  • neoplasias en el intestino (benignas, malignas);
  • diabetes mellitus;
  • enfermedades endocrinas.

Un perro enfermo

Los veterinarios señalan que si un cachorro no recibe suficientes vitaminas, macro y microelementos durante el período de desarrollo del sistema musculoesquelético, esto puede conducir al desarrollo de hemorroides más adelante.

Síntomas

Se debe alertar al propietario ante cualquier comportamiento que no sea típico de un perro sano y ante cualquier signo que indique un cambio en su condición:

  • se lame el ano debido a una picazón intensa;
  • enrojecimiento e hinchazón del ano;
  • las heces se volvieron secas y duras;
  • la presencia de moco y coágulos de sangre en las heces;
  • gemidos (chillidos) durante la defecación debido a sensaciones dolorosas;
  • Abre bien las patas al caminar y su marcha es tensa.

defecación de perro

Si nota alguno de estos síntomas, debe visitar a su veterinario.

Localización y etapas del desarrollo de la enfermedad.

Las hemorroides pueden ser internas, cuando la inflamación se produce en el recto, o externas, cuando los vasos anales se ven afectados y prolapsan. Las hemorroides internas pueden causar cambios en la marcha, manchas de sangre en las heces y deposiciones dolorosas. Las hemorroides externas son visibles.

La enfermedad puede ser aguda o crónica. En la forma aguda, el perro experimenta dolor al defecar, se lame el ano constantemente y presenta sangre en las heces, a veces con sangrado anal.

Picazón en un perro

Si la mascota no recibe tratamiento durante la fase aguda o si este resulta ineficaz, la enfermedad se vuelve más lenta y progresa a una forma crónica. En este caso, se observan periódicamente los síntomas típicos de la forma aguda. La duración de los períodos de remisión depende de la presencia de factores desencadenantes.

En el curso clínico de las hemorroides se distinguen varias etapas de desarrollo:

  • I – picazón irritante, que el perro intenta aliviar lamiéndose el ano, frotándose contra una superficie rugosa, la membrana mucosa del ano está hinchada, roja;
  • II – los síntomas de la etapa inicial se complementan con sensaciones dolorosas durante la defecación, ya que las heces se han vuelto duras y lesionan las paredes inflamadas de la vena;
  • III – al examen visual se observan ganglios caídos, hay sangre en las heces;
  • IV – sangrado periódico (la sangre es escarlata), anemia.

Los síntomas de varias enfermedades en los perros son similares a los de las hemorroides, por lo que para obtener un diagnóstico preciso es necesario consultar con un especialista.

Enfermedades con síntomas similares

Algunas enfermedades tienen manifestaciones clínicas similares a las hemorroides y el autodiagnóstico puede ser erróneo.

El perro "cabalga sobre su trasero"

Helmintiasis

Los helmintos son comunes en los perros domésticos. Sin desparasitación, los parásitos se multiplican rápidamente, provocando cambios patológicos en el organismo. Al alcanzar la madurez sexual, las hembras se alojan en la zona anal y ponen huevos.

Todo esto provoca picazón e irritación de la mucosa, que el perro intenta aliviar lamiéndose y frotándose el ano contra el suelo, la hierba o la alfombra. Como resultado, la mucosa se enrojece aún más. Estos síntomas a veces se confunden con las primeras etapas de las hemorroides.

Prolapso rectal

En perros mayores, la función gastrointestinal disminuye gradualmente y los músculos que sostienen el esfínter se debilitan. Como resultado, el recto se prolapsa, lo que se asemeja al cuadro clínico de las hemorroides en etapa avanzada.

Inflamación de las glándulas paranales

El proceso inflamatorio se produce debido a una alteración en el drenaje de secreciones de las glándulas ubicadas en la unión del ano y el recto. La acumulación de líquido provoca inflamación, cuya etapa inicial presenta síntomas similares a los de una infección parasitaria.

Glándulas de perro

Paraproctitis

La paraproctitis es un proceso inflamatorio en los tejidos que rodean el ano y el recto. Es causada por una infección bacteriana. Los perros experimentan picazón, dolor y sensación de presión en la zona anal. Las glándulas paraproctitis agrandadas son visibles a simple vista.

hernia perineal

Este tipo de hernia suele presentarse cerca del ano (en uno o ambos lados). Puede desarrollarse debido a una alteración de la integridad de las estructuras musculares del diafragma pélvico. Se observa una protuberancia redondeada en el perineo, lo que dificulta la evacuación intestinal y causa estreñimiento.

Diagnóstico y tratamiento

Si su perro tiene hemorroides, es necesario realizarle una exploración para establecer un diagnóstico preciso. Esto nos permitirá diferenciar la patología y decidir qué hacer en cada caso específico.

Consiste en un examen visual, palpación de las glándulas anales y el recto y, si es necesario, un examen instrumental del recto. Además, se analiza una muestra de heces para detectar sangre oculta, parásitos, coagulación sanguínea, azúcar, hormonas y otras características.

Pruebas en la clínica veterinaria 

Si se diagnostican a tiempo, es decir, en las primeras etapas de la enfermedad, las hemorroides pueden tratarse en casa. En casos avanzados, será necesario un tratamiento conservador complejo o cirugía.

Medicamentos para el tratamiento de los estadios I-II:

  • Duphalac, Guttalax, Lactusan, Metamucil, aceite de ricino: laxantes suaves que facilitan los movimientos intestinales;
  • Venarus, Detralex, Phlebodia 600 – aumentan el tono de las venas, mejoran el flujo sanguíneo;
  • Procto-Glivenol, Alivio – supositorios hemostáticos (insertar 10-15 minutos después de la defecación);
  • Aceite de espino amarillo, ungüentos con antisépticos: lubricar el ano, insertar tampones.

Puedes añadir infusión de milenrama y manzanilla al agua potable.

El tratamiento de las hemorroides avanzadas (estadios III-IV) se aborda de forma integral, utilizando medicamentos:

  • Diclofenaco, Ketanov – anestésicos locales y generales;
  • Levomekol, Posterisan, Proctosan - ungüentos con efectos antibacterianos y antiinflamatorios;
  • Natalsid, Neo-Anuzol, Relief – supositorios que detienen el sangrado;
  • Venarus, Detralex, Diosmina, Troxerutina – venotónicos;
  • antibióticos de amplio espectro, sulfonamidas: previenen la aparición de inflamación e infecciones secundarias;
  • Gamavit, Inmunofán, Katozal, Kinoron, Salmosan – inmunomoduladores.

Después de defecar o de un paseo, se recomienda lavar el ano con agua fría y una infusión de hipérico, caléndula y manzanilla.

Intervención quirúrgica

Si el tratamiento conservador no es eficaz, la hemorroide es grande, hay sangrado abundante o hay inflamación grave del recto, es necesaria la cirugía. La hemorroide no se extirpa, sino que se ata en su base con un hilo especial. Sin irrigación sanguínea, muere gradualmente. También se extirpan la epidermis y la mucosa rectal sobre la zona afectada.

Diagnóstico de hemorroides

Nutrición

Cualquier tratamiento comienza con ajustes en la dieta. Debe incluir fibra, papillas elaboradas con diversos granos (excepto sémola, maíz y mijo), carne magra hervida, verduras y productos lácteos fermentados. Las verduras pueden añadirse a las papillas al final de la cocción o administrarse hervidas por separado.

El componente principal de la dieta es la carne: 25 g por cada kg de peso del perro. Para prevenir la opistorquiasis, se recomienda hervir el pescado de agua dulce. Se deben excluir del menú los huesos, los dulces y los alimentos ahumados. Los trozos grandes de comida deben picarse para evitar dañar las mucosas.

Si prefiere alimentos preparados, elija líneas dietéticas especiales diseñadas para perros con problemas gastrointestinales. Por ejemplo, Farmina Vet Life Gastrointestinal, Pro Plan Veterinary Diets EN Gastrointestinal, Royal Canin Gastro Intestinal y Hill's Prescription Diet.

El perro está comiendo

Medidas preventivas

Las medidas preventivas están orientadas a eliminar las causas que provocan las hemorroides.

Recomendaciones:

  • Camine al menos 1 hora todos los días, juegue juegos activos con su mascota;
  • tener en cuenta las características de la raza, es decir, dar a los perros de servicio la actividad física que necesitan y regular la cantidad de ejercicio para los perros decorativos;
  • La desparasitación debe realizarse una vez cada 3 meses;
  • controlar embarazos;
  • Examinar periódicamente al animal para detectar oportunamente signos de enfermedad;
  • mantener una dieta saludable;
  • mantener un régimen de bebida y evitar la deshidratación;
  • tratar oportunamente las enfermedades del tracto gastrointestinal y del sistema genitourinario;
  • Limpie periódicamente el ano lavándolo con toallitas antibacterianas, luego lubríquelo con una crema rica para prevenir grietas e inflamación.

Perro en un paseo

Aunque las hemorroides rara vez se diagnostican en perros, no se debe descuidar la prevención. Con el enfoque adecuado, todas estas medidas pueden convertirse en parte de tu rutina.

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