Hipotiroidismo en perros: síntomas y tratamiento
El hipotiroidismo canino se produce cuando la glándula tiroides produce cantidades insuficientes de hormonas durante un período prolongado. Se trata de un trastorno endocrino bastante común que altera gradualmente el metabolismo en todo el cuerpo.

Contenido
- 1 ¿Qué es el hipotiroidismo en los perros?
- 2 Grupo de riesgo
- 3 Tipos de hipotiroidismo
- 4 Razones
- 5 Síntomas
- 6 Diagnóstico
- 7 Tratamiento
- 8 La vida de un perro con hipotiroidismo
- 9 Posibles complicaciones si no se tratan
- 10 Comparación del hipotiroidismo con otras enfermedades endocrinas en perros
- 11 Prevención
¿Qué es el hipotiroidismo en los perros?
El hipotiroidismo se asocia con la producción insuficiente de las hormonas tiroideas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Estas hormonas son responsables del metabolismo, el funcionamiento del sistema nervioso, la piel, el pelaje y los órganos internos. Su deficiencia ralentiza casi todos los procesos del organismo.
Grupo de riesgo
El hipotiroidismo se diagnostica en animales de diversas razas, edades y géneros. Sin embargo, observaciones a largo plazo han revelado que la enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia en mascotas de 5 a 10 años. Las razas grandes son las más susceptibles, mientras que los perros miniatura se ven afectados con menos frecuencia. Entre las personas en riesgo se encuentran:
- Grandes daneses;
- perros perdigueros de oro;
- Labradores;
- Cocker Spaniels;
- Pastores escoceses;
- caniches;
- Airedale Terriers;
- perros salchichas;
- Pastores alemanes;
- San Bernardo;
- boxeadores;
- Setters irlandeses.
Tipos de hipotiroidismo
En medicina veterinaria se distinguen varias formas de la enfermedad:
-
hipotiroidismo primario: se desarrolla debido a un daño en la propia glándula tiroides;
-
secundaria – asociada con disfunción de la glándula pituitaria;
-
terciaria: una forma rara que ocurre debido a problemas en el hipotálamo;
-
congénita: ocurre en cachorros y se caracteriza por retraso del crecimiento y desarrollo deficiente del cuerpo.
Razones
El hipotiroidismo canino puede ser congénito o adquirido. El hipotiroidismo es poco común. Estudios científicos han establecido una predisposición genética a la enfermedad. La forma congénita puede provocar retraso del crecimiento, enanismo y retrasos en el desarrollo del sistema nervioso central. Causas:
- deficiencia hormonal en una perra durante el embarazo;
- enfermedades autoinmunes del feto;
- agotamiento físico de la perra durante el embarazo.

El hipotiroidismo adquirido primario se desarrolla cuando el tejido tiroideo se destruye durante la vida del animal. Las principales causas son:
- insuficiencia de yodo en los alimentos y el agua;
- enfermedades infecciosas;
- proceso inflamatorio crónico en la glándula tiroides;
- nuevos crecimientos en la propia glándula o ubicados cerca de ella.
El hipotiroidismo adquirido secundario se produce cuando la secreción de la hormona tiroidea se altera debido a procesos patológicos en otros órganos. Afecta con frecuencia a perros jóvenes y cachorros, retrasando su crecimiento y desarrollo. Causas:
- uso de ciertos medicamentos (hormonas, anticonvulsivos);
- extirpación de tiroides;
- dieta desequilibrada;
- cambios en la glándula pituitaria (malformaciones, neoplasias, lesiones traumáticas).
Síntomas
La enfermedad se desarrolla lentamente. No suele presentar síntomas obvios ni específicos en las etapas iniciales. Sin embargo, la disfunción tiroidea tiene un profundo impacto en la salud general del organismo. Con el tiempo, prácticamente todos los órganos y sistemas comienzan a verse afectados. El cuadro clínico depende en gran medida de las características individuales del animal. A continuación, se presenta una lista de los síntomas más comunes del hipotiroidismo en perros:
- comportamiento letárgico y apático;
- concentración deteriorada;
- agresividad excesiva;
- aumento de peso inexplicable que raya en la obesidad;
- disminución de la temperatura corporal;
- Mayor sensibilidad al frío (la mascota se esconde en lugares cálidos)

- poca tolerancia a la actividad física (paseos regulares);
- disminución de la capacidad mental (no responde a las órdenes);
- alteración de la percepción del gusto;
- la aparición de pigmentación en la piel;
- seborrea;
- pelaje opaco y quebradizo;
- pérdida lana (la calvicie comienza en la cola, las orejas, el puente de la nariz, las axilas);
- disminución de la actividad sexual;
- enlentecimiento del pulso;
- infertilidad o incapacidad de tener un hijo sano debido a abortos espontáneos (en perras);
- comisuras de la boca caídas;
- conjuntivitis;
- ojos secos;
- pequeñas úlceras en la córnea de los ojos;
- pérdida de agudeza visual;
- aumento de la salivación;
- mixedema (hinchazón de la parte frontal de la cabeza);
- marcha inestable;
- alteración del tracto gastrointestinal (vómitos, diarrea, estreñimiento).
Muchos síntomas aparecen solo cuando la enfermedad ya ha avanzado significativamente, lo que dificulta el diagnóstico precoz. Si su perro presenta incluso un par de los síntomas mencionados, es una buena razón para prestar mucha atención a su salud y consultar a un médico.

Diagnóstico
Para confirmar el diagnóstico, debe acudir a una clínica veterinaria. Esta debe contar con el equipo adecuado para realizar un diagnóstico completo y de alta calidad. Si se sospecha hipotiroidismo, un especialista cualificado solicitará primero un análisis de sangre para determinar los niveles de hormonas tiroideas (TSH, T3 y T4). El veterinario también examinará cuidadosamente al animal y preguntará al propietario sobre cualquier síntoma. Se podrían solicitar pruebas adicionales:
- análisis general de orina;
- radiografía;
- Ultrasonido;
- electrocardiograma.
Se justifica una ecografía si se sospecha un tumor. En otros casos, este método no se utiliza.
Tratamiento
El tratamiento principal para el hipotiroidismo canino busca normalizar la función tiroidea. Para ello, se recetan medicamentos para compensar las deficiencias hormonales. Uno de los métodos más populares es la administración de la hormona sintética levotiroxina. Muchas compañías farmacéuticas producen este medicamento. Todos tienen el mismo efecto, diferenciándose únicamente en el nombre y el precio. Un régimen de tratamiento adecuado garantiza una mejoría en la condición de su mascota en una semana tras iniciar la medicación. Es necesario realizar pruebas hormonales durante el tratamiento.
Solo un veterinario puede recetar medicamentos y sus dosis. El tratamiento no debe interrumpirse. Se deben seguir todas las recomendaciones del especialista; de lo contrario, el tratamiento será ineficaz.
Las dosis de levotiroxina prescritas a animales son varias veces superiores a las recomendadas para humanos. Esto se debe a que la vida media de la hormona en perros es mucho más corta.
Si es necesario, se administra tratamiento para cualquier afección asociada. Por ejemplo, si hay problemas con el pelaje, se indican tratamientos para restaurarlo. Si se produce aumento de peso, se prescribe una dieta especial. En casos de cáncer, se indica la extirpación del órgano afectado, radioterapia y hormonoterapia.

El hipotiroidismo primario es fácil de tratar. Más del 90 % de los animales se recuperan completamente con el tratamiento adecuado. El hipotiroidismo secundario es mucho más difícil de tratar porque se desarrollan cambios irreversibles en el organismo. A menudo se requiere medicación a largo plazo, e incluso de por vida. El hipotiroidismo congénito tiene el pronóstico más desfavorable. Los perros suelen desarrollar problemas musculoesqueléticos graves.
El papel de la nutrición en el hipotiroidismo
La mayoría de los dueños desconocen que la dieta juega un papel crucial en el mantenimiento de la salud de un perro con hipotiroidismo. Las deficiencias de yodo, selenio y zinc pueden agravar la afección.
Se recomienda incluir en la dieta:
-
pescado de mar (hervido);
-
alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (salmón, aceite de linaza);
-
verduras y hortalizas como fuente de fibra;
-
Alimento terapéutico especializado para perros con trastornos endocrinos.
Es importante evitar la sobrealimentación, ya que los perros con hipotiroidismo tienden a ganar peso rápidamente.
La vida de un perro con hipotiroidismo
Con el tratamiento adecuado, los perros pueden vivir una vida larga y saludable. La medicación es de por vida, pero a las pocas semanas de iniciar el tratamiento, la mayoría de los animales se vuelven más activos y el estado de su pelaje y piel mejora.
Los propietarios deben considerar:
-
Es necesario someterse a pruebas periódicas para controlar la dosis de medicamentos hormonales;
-
La actividad física debe ser moderada;
-
Es importante vigilar el peso del perro y prevenir la obesidad;
-
Es necesaria una visita preventiva al veterinario cada 6-12 meses.
Posibles complicaciones si no se tratan
Sin tratamiento, el hipotiroidismo puede tener consecuencias graves:
-
obesidad severa;
-
diabetes mellitus;
-
infecciones crónicas de la piel;
-
disfunción cardíaca y hepática;
-
Infertilidad en hombres y mujeres.
En casos graves se desarrolla un coma mixedematoso que supone una amenaza para la vida del animal.
Comparación del hipotiroidismo con otras enfermedades endocrinas en perros
Para facilitar la navegación al propietario, ponemos a disposición una tabla con una breve comparativa:
| Enfermedad | La razón principal | Principales manifestaciones |
|---|---|---|
| Hipotiroidismo | deficiencia de hormona tiroidea | Letargo, obesidad, caída del cabello. |
| Diabetes mellitus | deficiencia de insulina | Sed, micción frecuente, pérdida de peso. |
| Hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing) | Exceso de cortisol | Calvicie, sed, agrandamiento abdominal. |
Prevención
Una vez que los niveles hormonales del perro se hayan estabilizado, el dueño debe saber qué hacer. Siga las recomendaciones del veterinario. Existen varias medidas que pueden ayudar a prevenir la disfunción tiroidea en el futuro. En algunos casos, se recomienda la terapia hormonal de por vida. Otras medidas preventivas incluyen:
- Establecer una dieta equilibrada. Incluir alimentos ricos en yodo en el menú.aceite de pescado, sal marina, pescado de mar).
- Minimización del estrés. Si su mascota experimenta mayor ansiedad, puede administrarle Fospazym (un sedante homeopático).
- Exámenes preventivos con un veterinario dos veces al año.
El hipotiroidismo canino debe tratarse; de lo contrario, puede tener consecuencias peligrosas. Sin embargo, si se detectan síntomas sospechosos a tiempo y se trata adecuadamente, el pronóstico es favorable.
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