Colangitis en gatos: tratamiento y síntomas
La colangitis felina es una enfermedad inflamatoria de las vías biliares que puede afectar el hígado y los intestinos. Esta afección es más común en gatos que en perros y es muy potencialmente mortal. Por lo tanto, es importante reconocer los síntomas de una enfermedad en desarrollo con prontitud y administrar el tratamiento adecuado.
información general
El síndrome de colangitis comienza en las vías biliares y puede extenderse al hígado y los intestinos. Diversas enfermedades de estos órganos también pueden desencadenarlo. En casos avanzados, puede ser difícil determinar si la enfermedad es primaria o secundaria.
En muchos casos, la colangitis se acompaña de pancreatitis y enfermedad inflamatoria intestinal. Por lo tanto, su combinación se conoce comúnmente como "tríada".
La colangitis puede ocurrir como resultado de una infección bacteriana en los conductos biliares, ser consecuencia de la actividad parasitaria o ser de origen autoinmune.
Hay tres tipos principales:
- neutrófilo (purulento);
- linfocítico (no purulento);
- linfoplasmocítico.
El desarrollo del tipo neutrofílico suele ser promovido por una infección bacteriana intestinal o hepática que penetra en las vías biliares. Suele ir acompañado de inflamación del páncreas.

Los tipos linfocítico y linfoplasmocítico aún se encuentran en estudio. Se cree que surgen de un mal funcionamiento del sistema inmunitario.
El tipo neutrofílico es más común en gatos jóvenes, mientras que los tipos linfocítico y linfoplasmocítico son más comunes en gatos maduros y ancianos. Se ha observado una predisposición hereditaria a la colangitis en gatos persas.
Cuadro clínico
Los síntomas de la colangitis en gatos dependen del tipo de patología. La forma purulenta se caracteriza por un inicio agudo con un rápido aumento de los síntomas. El gato experimentará vómitos. pérdida de apetito, trastorno del movimiento intestinal, ictericia, letargo general.
La ictericia en gatos se manifiesta como una decoloración de la piel y las mucosas. Este signo se observa en zonas del cuerpo con poco pelo (orejas, abdomen, ingles). La ictericia también es claramente visible en la esclerótica y las mucosas de los ojos y la boca: se observa un tono amarillento distintivo.

¡Importante! La colangitis neutrofílica (purulenta) progresa rápidamente y es particularmente peligrosa para el animal. Sin un tratamiento oportuno, la enfermedad puede ser mortal.
La forma no supurativa de la enfermedad se caracteriza por un curso lento, progresión lenta y cronicidad. Esta afección se observa con mayor frecuencia en gatos mayores, y su desarrollo no siempre es evidente de inmediato. El apetito del animal disminuye, se presentan vómitos frecuentes, se observa una rápida pérdida de peso y la ictericia se desarrolla gradualmente.
¡Importante! Las enfermedades crónicas pueden provocar complicaciones como la hidropesía abdominal.
Diagnóstico
Si aparecen los primeros signos de la enfermedad (vómitos, pérdida de apetito, apatía, ictericia) es necesario contactar inmediatamente con un veterinario.
Los métodos de diagnóstico incluyen la exploración física, las pruebas de laboratorio y el examen instrumental. Con base en los datos clínicos, el veterinario realiza un diagnóstico diferencial con las siguientes patologías:
- envenenamiento con sustancias tóxicas y medicinales con daño hepático;
- peritonitis infecciosa;
- lipidosis hepática;
- trematodiasis hepática;
- neoplasias del hígado.
Para realizar el diagnóstico, al gato se le pueden prescribir los siguientes exámenes:
- análisis de sangre general y bioquímico;
- análisis de orina;
- Examen radiográfico de la cavidad abdominal;
- Ultrasonido;
- biopsia hepática percutánea;
- laparoscopia.

Los análisis de sangre revelan niveles elevados de bilirrubina, anemia, leucocitosis y niveles elevados de ácidos biliares séricos. La ecografía y las radiografías revelan hepatomegalia característica, obstrucción de la vía biliar y estasis biliar.
La laparoscopia permite al veterinario examinar a fondo el hígado, las vías biliares y la vesícula biliar, así como obtener muestras biológicas para biopsia. Sin embargo, a pesar de la alta información que aporta este método, rara vez se realiza.
Una biopsia hepática percutánea es crucial para establecer un diagnóstico correcto. El procedimiento se realiza una vez estabilizada la condición del animal.
Tratamiento
El tratamiento de la colangitis felina consiste en medicación. Si se produce una obstrucción de la vía biliar, se realiza una intervención quirúrgica. Si aparecen signos de peritonitis, se realiza una cirugía de urgencia.
Los antibióticos son el medicamento más importante. Se recetan para el tratamiento de cualquier tipo de colangitis. La amoxicilina (para bacterias anaerobias) y los aminoglucósidos (para infecciones anaerobias) son los más utilizados. La tetraciclina, que tiene propiedades hepatotóxicas, está contraindicada.
En el tratamiento de los tipos linfocítico y linfoplasmocítico se utilizan inmunomoduladores (prednisolona).

La vitamina K se prescribe en caso de aumento del tiempo de coagulación sanguínea.
Para apoyar la función hepática, se pueden utilizar hepatoprotectores. Estos previenen la destrucción de las estructuras celulares y estimulan su regeneración.
Durante el tratamiento, es importante ajustar la dieta de su gato. Se recomienda usar un alimento bajo en proteínas y de fácil digestión (o alimento natural).
Pronóstico
El tratamiento de la colangitis es prolongado y puede durar desde varias semanas hasta varios meses. Durante este tiempo, se requerirán pruebas adicionales para monitorear la afección.
Se requieren análisis bioquímicos sanguíneos con enzimas hepáticas cada dos semanas. Si la enfermedad no se resuelve en un plazo de 4 a 6 semanas, se realiza una biopsia hepática adicional.
Esta patología requiere un tratamiento farmacológico estable. En caso de tratamiento inadecuado o tardío, existe riesgo de complicaciones.ascitis, encefalopatía hepática).
El tipo purulento de patología, a pesar de su curso agudo, tiene un pronóstico más favorable. Otros tipos de la enfermedad suelen provocar... cirrosis hepática.
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2 comentarios
Olga
Un inmunomodulador (no un inmunoestimulante), lo que significa que suprime la actividad excesiva del sistema inmunológico.
María
¿La prednisolona es un inmunomodulador? ¡Pensé lo contrario!
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