Cómo enseñarle a un perro el comando "dame la pata"
Las órdenes que los perros pueden entender se dividen en obligatorias y opcionales. Las primeras incluyen órdenes como "¡No!", "¡Siéntate!", "¡Ven!", "¡De pie!" y otras, mientras que las segundas incluyen "¡Rueda!", "¡Muere!", "¡Habla!" y similares. Estas últimas no tienen ninguna función, pero son necesarias para que el animal se desarrolle plenamente. Por lo tanto, los expertos recomiendan dedicar un tiempo a enseñarle a tu perro la orden "¡Dame la pata!". ¿Cómo se hace correctamente?
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¿Cómo será útil este truco?
Aunque esta orden parezca innecesaria y poco práctica, no es del todo cierta. A un dueño de perro que sabe cómo realizar este procedimiento le resulta más fácil bañar a su mascota al entrar del exterior o cortarle las uñas. Además, el proceso de adiestramiento en sí mismo educa al animal y tiene un efecto beneficioso en su pensamiento lógico.

Independientemente de si el entrenamiento se lleva a cabo en un grupo especial bajo la supervisión de un entrenador o lo lleva a cabo el propio propietario en casa, el ejercicio debe repetirse regularmente y de tal manera que el animal sienta una sensación de espíritu de equipo y tranquilidad.
Preparación: ¿Qué necesitas saber?
No todos los dueños empiezan a entrenar a sus mascotas inmediatamente después de unirse a la familia. Por eso, la cuestión de cómo enseñar a un perro a dar la mano es relevante tanto para dueños de perros adultos como jóvenes. Los entrenadores profesionales de perros señalan que:
- Cualquier perro, independientemente de su edad, puede aprender a obedecer órdenes, pero se considera que el momento óptimo para entrenar a un cachorro es entre los 4 y los 5 meses, es decir, cuando su cerebro ya es capaz de retener información durante largos periodos. En la práctica, las fronteras son difusas: tanto los perros inquietos de 2 meses como sus parientes de 2 años, con una larga trayectoria, lo hacen con facilidad. La experiencia demuestra que los perros adultos aprenden mucho más rápido, pero solo cuando comprenden claramente lo que su dueño espera de ellos. Existen cursos especiales. agilidad para perros — Compruébalo aquí.
- La clave para un adiestramiento exitoso reside en el liderazgo constante de una sola persona: el dueño del perro. Dado que los perros son animales de manada por naturaleza, solo reconocen la autoridad de un líder. El animal debe aprender a responder específicamente a la voz de su dueño y, ante todo, a obedecer su voluntad incondicionalmente.
- El entrenamiento siempre debe abordarse con una actitud positiva, pero con bastante persistencia. Incluso los perros testarudos y desobedientes empiezan a mostrar progreso en la segunda lección y dominan por completo la nueva orden para la tercera. Los perros menos obstinados pueden necesitar solo una tarde.

La clave para un entrenamiento exitoso es una preparación adecuada. Se recomienda alimentar bien a su amigo de cuatro patas un par de horas antes del entrenamiento, llevarlo a pasear media hora y, finalmente, relajarlo justo antes de la clase con un juego divertido, rascarle detrás de la oreja o acariciarle el pelaje.
Recompensa "sabrosa"
Para empezar, se debe hacer que el perro se siente con la orden breve "¡Siéntate!". Si aún no ha sido entrenado, aplique una suave presión en su lomo, cerca de la cola, para ayudarle a comprender la posición que debe adoptar. La distancia entre el animal y su dueño debe ser pequeña, ya que se tocarán con frecuencia.
Este método, en el que las golosinas son fundamentales, es ideal para niños pequeños o adultos con temperamento fuerte. Posición inicial: la mascota está sentada y el entrenador está de pie. El entrenador coloca un puño con una golosina en su interior frente a la nariz de la mascota para que pueda percibir su delicioso aroma.
El perro golpeará la mano instintivamente, y la persona debe sujetar la extremidad extendida del perro y mantenerla así durante unos segundos. Al mismo tiempo, debe decir en voz alta y clara: "¡Dame la pata!". Después, se debe elogiar al "alumno" y recompensarlo con una golosina, y luego repetir el proceso varias veces más.

Sin un bocado sabroso (método mecánico)
¿Es posible entrenar a un perro para que dé la mano sin comida y cómo se logra? Lo primero que hay que tener en cuenta es que este método solo es apto para perros adultos o cachorros activos y optimistas que no requieran motivación adicional.
La posición inicial se mantiene inalterada. El entrenador toma la pata del perro, da la orden claramente y lo elogia. Tras esto, hay un breve descanso y luego se repite la aproximación.
¡Importante! Para evitar lesiones, la pata del perro debe estar bien levantada del suelo y doblarse como un codo humano, en ángulo recto.
Por supuesto, este enfoque llevará más tiempo, pero al seguirlo podrá confiar en la obediencia de su mascota, en su capacidad para obedecer y aprender.
"Dame la otra pata."
Si el dueño ya ha inculcado una habilidad básica en su "alumno" de cuatro patas, puede desarrollarla aún más. Para ello, se le da al perro una orden familiar, pero después de que ofrezca su pata habitual, se retira con cuidado el "soporte" restante y se lo coloca en la mano. Esta posición se mantiene durante varios segundos. Tras unos pocos intentos, el perro aprenderá a ofrecer primero una pata y luego la otra.

Esta no es una orden independiente, sino una variación de su forma básica. Por eso, las mascotas suelen extender una u otra extremidad hacia una persona, incluso sin invitación.
Recomendaciones de formación
Los dueños de mascotas siempre deben recordar consejos básicos que harán mucho más fácil el entrenamiento:
- Si su mascota (especialmente un cachorro) muestra signos de fatiga, hambre o inquietud, la sesión debe posponerse hasta que se sienta mejor.
- Una persona de mal humor no debería intentar entrenar a un animal, ya que el entrenamiento exacerbado por la irritabilidad del dueño será infructuoso. Los entrenadores de perros también prohíben estrictamente castigar a las mascotas de cuatro patas con gritos, palizas u otras formas de tortura.
- La forma más común de la orden puede modificarse de diversas maneras según lo que el perro aprenda mejor. A veces, los dueños incluso intentan usar algo tan inusual como "¡Choca esos cinco!".
- Para lograr el éxito en conjunto, es necesario mantener la regularidad en el entrenamiento y no subestimar el papel de los descansos de al menos 30 minutos entre sesiones.
- De cinco a seis repeticiones al día son suficientes. Sin embargo, si el animal se pone nervioso o gime, la lección se interrumpe hasta el día siguiente. Es posible que el perro no muestre ningún deseo de practicar, en cuyo caso no se le debe forzar.
- Lo mejor es realizar el entrenamiento en un entorno tranquilo y hogareño, lejos de distracciones. Si no hay un rincón tranquilo disponible, durante los meses más cálidos, puedes llevar a tu perro al aire libre, a un parque o a un bosque. Asegúrate de que el lugar elegido no esté demasiado concurrido.
Una vez dominada la orden básica, puede pasar a otras más complejas, como decir la tarea más rápido, pedirle al perro que le sujete la pata mientras está tumbado o de pie, u ofrecerle un pie, una rodilla o nada en lugar de una mano. Mantener las extremidades del perro en el aire tendrá un efecto beneficioso en su desarrollo motor.
Después de sólo 1-2 semanas de entrenamiento sistemático, su mascota dominará perfectamente la nueva habilidad y podrá deleitar a su dueño.
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