Cómo evitar que un perro orine y defeque en casa
La llegada de una nueva mascota es una verdadera celebración. Pero también trae consigo nuevos retos, el más importante de los cuales es la necesidad de inculcar buenos modales y habilidades. Si un perro orina y defeca en casa, es fundamental romper este hábito de inmediato. ¿Cómo puedes evitar que un perro defeque en casa, cómo puedes evitar que marque las esquinas y cómo puedes enseñarle dónde está seguro y dónde no? No es tan sencillo como parece.
Este tipo de problemas pueden afectar no solo a los nuevos dueños de cachorros, sino también a quienes ya han entrenado a sus perros para que se comporten correctamente. Para cambiar la situación, es necesario ser paciente y aprender los principios básicos para que su mascota deje este mal hábito.

Contenido
Razones
Todas las razones por las que un perro defeca y marca rincones de un piso o casa se dividen en dos grandes grupos: fisiológicas y psicológicas.
Fisiológico
La razón más común es la temprana edad del cachorro. Desde los primeros días, todos los cachorros están en cuarentena debido a las vacunas, por lo que no se les permite salir al exterior. Cuando llegan a manos de su dueño permanente, es posible que el cachorro ni siquiera se dé cuenta de lo que se espera de él.
Para los cachorros en sus primeros meses de vida, las ganas de orinar o defecar son totalmente inesperadas, por lo que hacen sus necesidades donde las sienten. La mayoría cree que su baño está donde guardan su pañal personal o periódicos intercambiables. Si se quitan estos objetos, el cachorro se confundirá, pero hará sus necesidades donde encuentre la alternativa más adecuada, como la alfombra o la cama.
Incluso después de que un niño pequeño empieza a salir, no se da cuenta inmediatamente de que puede ir al baño allí. Puede que pasee felizmente y se divierta, pero solo hace caca o pipí al volver a casa.
La vejiga de un cachorro es muy pequeña durante sus primeros meses de vida, por lo que no puede mantener intervalos de ocho horas entre paseos. Es prácticamente imposible destetar a un cachorro antes de los tres meses, por lo que no es recomendable empezar a entrenarlo antes de los tres meses.

Entre otras causas fisiológicas se distinguen las siguientes:
- Malestar digestivo. A veces, con diarrea, un perro simplemente no puede esperar a salir.
- Problemas nutricionales. Estos pueden incluir alimentos de mala calidad, rancios, desequilibrados o totalmente inadecuados para la dieta del perro.
- Intoxicación. Puede ocurrir tras ingerir objetos o productos químicos domésticos, venenos o medicamentos.
- Reacción a los medicamentos.
- Cambio de dieta. Esto ocurre al comprar alimentos de una marca diferente o al cambiar repentinamente de alimento seco a húmedo, o viceversa.
- Infecciones parasitarias. Pueden causar hinchazón, malestar estomacal e incontinencia.
- Enfermedades virales o procesos inflamatorios en órganos internos.
- Calor. Asociado a las fluctuaciones hormonales, que a menudo desencadenan este comportamiento, los animales comienzan a marcar activamente las esquinas, impulsados por su reflejo sexual.
Si sospechas que las razones por las que tu perro defeca y orina en casa están relacionadas con lo anterior, entonces lo mejor es consultar con un veterinario.
Psicológico
Evitar que un perro orine o orine en casa tras sufrir estrés psicológico puede ser bastante difícil. Los factores desencadenantes incluyen:
- Mudarse a nuevos dueños es un momento muy difícil para un animal y lleva tiempo volver a un estado de equilibrio.
- La llegada de un hijo o de una nueva mascota a la familia o, por el contrario, la muerte o el traslado de uno de los miembros de la familia.
- Susto después de ruidos fuertes, disparos, accidentes automovilísticos.
- Procedimientos médicos que causaron dolor intenso.
- Falta de atención del dueño. En estos casos, a menudo, la atención negativa es mejor para el animal que ninguna, por lo que el perro suele defecar no solo en la casa, sino también en la cama o el sofá donde duermen los dueños.
- Limpieza insuficiente de la escena del crimen. El olfato de un perro es mil veces más agudo que el de un humano. Si una marca o un charco se limpiara con productos químicos domésticos perfumados comunes, un humano podría no detectar el olor. Sin embargo, un perro detectará claramente el olor a orina o feromonas que indican que "este es un lugar para ir al baño". Esto lo animará a volver al mismo lugar una y otra vez. Es fundamental usar desodorantes enzimáticos especiales que descompongan completamente las moléculas orgánicas del olor en lugar de enmascararlas.
- Dificultad para consolidar la habilidad. El proceso de entrenamiento para ir al baño implica la formación de una fuerte conexión neuronal. Esta conexión se rompe si: las acciones del dueño son inconsistentes (hoy saca al perro a pasear mucho rato, mañana solo 5 minutos; hoy lo elogia, mañana lo ignora); o si el perro es regañado después del incidente. El animal es incapaz de relacionar sus acciones, cometidas hace una o dos horas, con su enojo. Solo comprende lo que sucede aquí y ahora. Por lo tanto, el castigo por encontrar un charco se interpreta como "el dueño está enojado porque esto está en el suelo" en lugar de "el dueño está enojado porque hice esto". Esto genera miedo al dueño y provoca intentos de ocultar las "pruebas del delito" en lugares más apartados.

Recomendaciones básicas
Para destetar a un perro de ir al baño en un lugar no autorizado, se deben utilizar enfoques diferentes para cachorros y perros adultos.
Para cachorros
Un dueño atento puede saber, por el comportamiento del cachorro, que pronto orinará o defecará.
Para los bebés las principales recomendaciones son:
- Cuando un animal empieza a inquietarse de forma extraña, a buscar un lugar o simplemente corre hacia donde habitualmente va al baño, esto significa que es hora de salir inmediatamente.
- Los paseos deben organizarse según un horario a la misma hora al menos 5 veces al día.
- Es necesario pasar suficiente tiempo al aire libre, de lo contrario la mascota no tendrá tiempo para orinar y defecar.
- El perro debe estar activo, ya que el ejercicio físico acelera el metabolismo y estimula los movimientos intestinales.
- Debes llevar agua contigo y dársela a tu cachorro con frecuencia. Esto asegurará que orine.
Es importante recordar que cada vez que tu bebé se despierta, come o juega activamente, necesita ir al baño. Este tiempo debe aprovecharse para destetarlo.

Para perros adultos
La paciencia es crucial en este asunto, ya que la falta de moderación y la agresividad por parte de la persona solo pueden obstaculizar el progreso. Las principales recomendaciones son las siguientes:
- Si el entrenamiento se ha realizado de forma incorrecta, se deben aplicar las mismas reglas que para los cachorros.
- Si un animal intenta demostrar su dominio sobre su dueño mediante la desobediencia, se debe empezar con el entrenamiento.
- Los aerosoles para tratar superficies donde los perros orinan con frecuencia han demostrado ser eficaces. Son inofensivos para las personas y sus mascotas, no dejan manchas y disuaden a los perros de orinar en zonas no autorizadas.
Estímulo
Durante el proceso de destete, la principal motivación para el perro puede ser el elogio cuando hace algo correctamente.
Pueden existir varios métodos de estímulo:
- Dile palabras bonitas a tu mascota, elógialo;
- tratar con golosinas;
- Muestra claramente tu alegría.
El propietario puede determinar qué método es más adecuado para un animal en particular observando las reacciones de su mascota.
A veces, una palabra puede usarse con éxito para el entrenamiento, sirviendo como una orden para que la mascota haga sus necesidades. Se repite en voz alta y clara cada vez que el perro hace lo que se le pide. Después de un tiempo, la mascota comprenderá por qué se usa esa palabra.

Sistema de acciones paso a paso: del diagnóstico a la solución
Para abordar el problema eficazmente, se requiere un enfoque sistemático. El siguiente plan de acción ayudará a restablecer o reforzar los hábitos de higiene.
Paso 1: Diagnóstico veterinario
Este es el primer paso y el más importante, especialmente si el problema surge repentinamente en un perro adulto previamente adiestrado. Descarte causas médicas:
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Cistitis, urolitiasis.
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Trastornos intestinales causados por la dieta o parásitos.
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Diabetes, enfermedad renal.
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Problemas relacionados con la edad (incontinencia en perros mayores).
Si no se aborda el problema médico, todos los intentos de reentrenamiento serán inútiles.
Paso 2: Organiza la rutina y el espacio
El perro es un animal ritual. Una rutina diaria clara le ayuda a anticipar los acontecimientos y controlar sus impulsos.
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Alimentación según el reloj:Alimente a su perro exactamente a la misma hora 2 o 3 veces al día. Esto sincronizará su tracto digestivo con el horario y podrá predecir con precisión cuándo necesitará ir al baño (normalmente entre 15 y 30 minutos después de comer).
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Caminata regular:Saque a pasear a su cachorro o perro adulto reentrenado siguiendo un horario estricto: inmediatamente después de las siestas, después de cada comida, después del juego activo, antes de acostarse y cada 2 o 3 horas durante el día.
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Limitación de espacio:Dejar que un perro sin adiestrar ande suelto por todo el apartamento es demasiada responsabilidad. Usa un transportín, una jaula o limita su alcance a una sola habitación. Su instinto de evitar ensuciar su guarida siempre está presente. Poco a poco, puedes ampliar el área.
Paso 3: Respuesta y comunicación adecuadas
Tus acciones en el momento del "error" y del "éxito" son de vital importancia.
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Si le pillan con las manos en la masa:Interrumpa la acción con un sonido agudo, pero no amenazante ("¡Oye!", "¡No!") y lleve inmediatamente al perro afuera o a un área designada (como una almohadilla). Elógielo con entusiasmo y dele una golosina si termina allí.
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Si se descubren consecuencias después del hecho:No lo castigues. Limpia a fondo y en silencio los excrementos de tu perro con un limpiador enzimático. Tu objetivo es borrar cualquier recuerdo de este lugar como baño.
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Generosos elogios por el éxito:Cada vez que tu perro haga sus necesidades en el lugar correcto, elógialo con entusiasmo y refuerza la acción con la golosina más sabrosa. Crea una asociación positiva.
Tabla comparativa de causas y soluciones
| La razón de los fracasos | Acciones erróneas del propietario | La estrategia correcta |
|---|---|---|
| Problema médico | Intentos de entrenamiento y castigo | Visita inmediata al veterinario y tratamiento. |
| Limpieza insuficiente | Limpieza con productos que contengan cloro o perfumados | Uso de limpiadores enzimáticos especializados |
| Inconsecuencia | Caminata irregular, diferentes horarios de alimentación. | Establecer y mantener una rutina diaria clara |
| Malentendido de la motivación | Castigo después del hecho | Tomar la iniciativa, interrumpir y redirigir al lugar correcto |
Cómo castigar correctamente
Para romper un mal hábito, es fundamental castigar correctamente a tu mascota. No puedes ignorar los errores, pero tampoco debes excederte con el castigo, ya que el perro asociará al dueño exclusivamente con emociones negativas.
Para hacerle entender a tu mascota que no estás contento con él, debes hacer lo siguiente:
- Haz una voz severa, regaña al animal;
- Debes retirar el juguete favorito de la mascota, mostrándoselo y explicándole lo más posible el motivo de ello, y devolvérselo sólo después de que la mascota haya terminado de limpiarse y haya hecho sus necesidades afuera;
- Es importante entrenar al perro equipos “¡No!” o “¡Uf!” para que comprenda rápidamente que sus acciones no le agradan.
Qué no hacer
Para evitar que un perro defeque dentro de casa, es fundamental practicar un comportamiento adecuado. Si un perro no aprende a orinar y defecar fuera, significa que su dueño está cometiendo errores graves en el entrenamiento.
Lista de cosas que no debes hacer:
- Golpear a tu mascota o meterle el hocico en un charco o montón de heces no solo es inhumano, sino que también puede agravar el problema al estresarla aún más. Es más, una mascota asustada puede seguir comiéndose sus propias heces para disimularlo.
- Grita fuerte. Esto le hará saber al animal que defecar delante de su dueño tiene consecuencias, por lo que intentará esconderse para hacer sus necesidades. Mantener al perro solo en esos momentos dificultará explicarle lo que quieres.
- Sé constante. Debes seguir un horario estricto de caminatas, no ignorar los errores y recordar elogiar cuando todo se hace correctamente.
Seguir estas sencillas reglas te ayudará a entrenar a tu mascota para que deje de hacer sus necesidades o marcar rincones de la casa. Es importante recordar que la paciencia y la perseverancia son la clave del éxito. No será necesariamente rápido: cada perro se toma su tiempo, pero con el tiempo, cualquier animal puede aprender a hacer sus necesidades afuera.
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