Cómo entrenar a un perro para que reconozca su nombre

El apodo de un perro no es sólo un nombre, sino esencialmente el comando más frecuentemente utilizado para indicarle a la mascota que preste atención a su dueño.

Normalmente, un perro empieza a aprender su nombre alrededor de los 3 o 4 meses de edad. Sin embargo, a veces surgen situaciones al enseñarle un nombre a un perro adulto, en las que el proceso puede ser mucho más difícil. Por ejemplo, si el animal ha sido adoptado por nuevos dueños y se desconoce su nombre anterior.

Obviamente, la manera más fácil y rápida es enseñarle su nombre. Pero tampoco es buena idea empezar demasiado pronto: a esta edad, el cachorro aún no es capaz de asociar ninguna palabra.

Para un apodo, lo mejor es elegir una palabra corta y sonora con una terminación clara, idealmente de dos sílabas. Por ejemplo, el nombre Mili sería adecuado para una niña: sencillo, pegadizo y fácil de recordar. No se recomienda usar nombres humanos.

Ya has elegido un nombre corto, claro y armonioso para tu amigo de cuatro patas. Ahora viene el siguiente paso: enseñarle a tu perro a responder a él. Surge una pregunta lógica: ¿por dónde empezar el entrenamiento?

El apodo del perro

A pocos metros del perro, di su nombre con claridad y cariño dos o tres veces. Repítelo varias veces. Al oír tu nombre, el perro desarrolla el hábito de estar alerta y prestar atención. Esta es una regla clave en el adiestramiento: al oír tu nombre, el perro debe prestarte atención, no precipitarse hacia tu voz. Al principio, recompénsalo con una golosina y, una vez que domine la orden, simplemente di "BIEN" y acarícialo.

Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que la mente del perro capte la asociación entre el nombre pronunciado y lo que sucede a continuación y requiere atención.

Una vez que hayas establecido la conexión inicial y tu perro empiece a mostrar interés en que lo llames, necesitas aumentar el reto de la tarea. Empieza por dejar de usar premios para llamar la atención. En su lugar, sustitúyelos por una suave caricia. Debes dejarle claro a tu perro que decir su nombre resultará en un refuerzo positivo. Esto facilitará su reacción y respuesta. Por otro lado, puedes aumentar el reto de la tarea actuando de forma amenazante, por ejemplo, agitando los brazos y dando patadas.

No distorsione, acorte ni pronuncie el nombre del perro de forma diminuta o cariñosa. Nunca lo pronuncie en tono amenazante; esto puede tener el efecto contrario al deseado. No convierta el nombre del perro de una señal de "atención" en una señal de "vuelve".

Mucha gente dice que es imposible entrenar a un perro para que responda a su nombre la primera vez. El animal no responde y se comporta como corresponde: se queda inmóvil. Esto es normal, pero no te desesperes. Es solo el comienzo del entrenamiento. Pasará una semana o incluso varias, y tu amigo de cuatro patas comprenderá que tu llamada frecuente es su nombre y empezará a responder como corresponde. Mucho depende también de lo inteligente que sea tu perro y de tu perseverancia.

Varias formas de enseñar a un perro a responder a su nombre

Entrena a tu mascota mientras la paseas. Primero, llévala a un lugar tranquilo para que no se distraiga con ruidos extraños. Para este método, mantén a tu perro con correa.

Una vez que hayas llegado al lugar elegido, empieza a soltar la correa lo más que puedas, permitiendo que el perro se aleje una cierta distancia. Luego, empieza a llamarlo. Si no responde, tensa la correa. Repite esto tantas veces como sea necesario. Es perfectamente aceptable usar una golosina como recompensa. En este caso, el método de la zanahoria funciona casi a la perfección.

La siguiente forma de entrenar a un perro para que responda es mediante el juego. A casi cualquier perro bien alimentado, sano y contento le encanta jugar. Aprovecha esta pequeña debilidad.

Necesitarás el juguete favorito de tu mascota. En cuanto lo recojas, empieza a llamar a tu perro, mostrándole lo que tienes en las manos. Lo más probable es que venga corriendo hacia ti, aunque solo sea para jugar con él. No olvides elogiar a tu mascota y jugar con ella. Puedes repetir este proceso tantas veces como quieras.

Siguiendo estas sencillas reglas, criarás a un miembro de la familia obediente y disciplinado que no te hará sentir avergonzado durante los paseos. Sabrás que has logrado entrenar a tu perro para que diga su nombre cuando mueva la cola y levante las orejas al oírlo.

Reglas para acostumbrar a tu mascota a su nombre

Durante el entrenamiento, es importante seguir algunas reglas sencillas:

  • Diga el apodo solo una vez por interacción;

  • no utilices el nombre junto con órdenes, excepto "¡Ven!" y "¡Arriba!";

  • Recompense a su perro sólo por la respuesta correcta;

  • Hasta que no se haya aprendido el apodo, no se deben utilizar formas diminutas ni derivadas;

  • Realice sus entrenamientos en varias series cortas.

La forma más rápida de acostumbrar a tu perro a su nombre es llamarlo regularmente antes de alimentarlo.

El apodo del perro

Cómo entrenar a un cachorro para que responda a su nombre

Es mejor comenzar el entrenamiento en un entorno tranquilo, cuando nada distraiga a tu mascota:

  • Elija un momento en que la casa esté tranquila;

  • pronunciar claramente el nombre del cachorro;

  • Si se da la vuelta o se acerca, dale un premio inmediatamente.

Para acelerar el proceso, puedes ayudar un poco al cachorro:

  • finge huir y llama su nombre: los cachorros se unen voluntariamente a la persecución y al juego;

  • Usa una correa: deja que tu bebé camine por la habitación y luego llámalo. Si viene, elógialo y dale una golosina; si no, tira suavemente de la correa hacia ti.

Cómo entrenar a un perro adulto para que responda a su nombre

El mismo enfoque se utiliza con una mascota adulta. Lo mejor es comenzar el entrenamiento en casa, en un entorno familiar y tranquilo. En el exterior, entre ruidos y estímulos desconocidos, al perro le resulta más difícil concentrarse.

Una vez que su mascota responda a su nombre con regularidad en casa, puede continuar el entrenamiento durante los paseos. Es importante asegurar que responda a su nombre independientemente del entorno.

Con el tiempo, se puede reducir la cantidad de golosinas y reemplazarlas por elogios verbales: el perro se concentrará en la entonación del dueño.

Más tarde, puedes hacer que el entrenamiento sea más difícil añadiendo comandos como "¡Ven!" o "¡Junto!".

Como resultado, el perro debe aprender que su nombre es la señal “¡Atención!”, después de lo cual debe mirar al dueño y esperar más instrucciones.

Qué hacer si tu perro no responde a su nombre

No te apresures ni te preocupes. Algunos perros aprenden rápido, mientras que otros tardan más. Mucho depende también del estado del animal: si una mascota aún no se ha adaptado, está ansiosa o estresada, le resultará difícil concentrarse en el entrenamiento.

Crea un ambiente tranquilo y cómodo para tu perro, háblale a menudo con un tono suave y muéstrale atención y apoyo. Con el tiempo, empezará a responder con más confianza a su nombre.

Lea también:



Añadir un comentario

Entrenamiento de gatos

Adiestramiento canino