Cómo darle un enema a un perro en casa
Muchos dueños de mascotas saben que este procedimiento es eficaz para el estreñimiento y se usa ampliamente tanto en medicina humana como veterinaria para eliminar las heces del intestino. Sin embargo, pocos saben cómo administrar correctamente un enema a un perro en casa, qué soluciones se pueden administrar y, sobre todo, cómo evitar dañar a la mascota al intentar ayudarla.
Contenido
Indicaciones para el procedimiento
Antes de explicarte cómo hacer un enema a un perro en casa, te recomendamos que te familiarices en detalle con las indicaciones y contraindicaciones del procedimiento.
Un veterinario puede recomendar administrarle un enema a su mascota en varios casos:
- para el estreñimiento (para ablandar las heces);
- antes de una cirugía, algunos exámenes o el parto (para limpiar los intestinos);
- en caso de intoxicación (para acelerar la eliminación de toxinas);
- para la administración de ciertos medicamentos.
En la mayoría de los casos, un veterinario experimentado administrará un enema a un animal en un entorno clínico después de un examen, descartando contraindicaciones y determinando con precisión la causa del problema identificado.

Contraindicaciones
Al realizar el procedimiento en casa (sin un examen previo), no se pueden descartar completamente las contraindicaciones, se desconoce el estado intestinal del animal ni la causa exacta. Todos estos factores aumentan el riesgo de que el procedimiento pueda dañar a su mascota, ya que los enemas para perros tienen una amplia gama de contraindicaciones.
Los veterinarios advierten que los enemas están contraindicados en perros en los siguientes casos:
- la presencia de cualquier proceso inflamatorio agudo en el organismo;
- obstrucción intestinal (independientemente de la causa);
- sangrado intestinal (sangre en las heces);
- deshidratación (el procedimiento puede empeorar la condición);
- cualquier daño a los intestinos (áreas inflamadas, grietas, úlceras, perforaciones);
- la presencia de parásitos (un enema puede acelerar la propagación de gusanos);
- neoplasias en el intestino;
- enfermedades renales y hepáticas;
- hipertensión;
- presencia de taquicardia;
- insuficiencia cardiaca.
Por eso, antes de intentar el procedimiento en casa, es fundamental averiguar si su perro puede recibir un enema y qué está causando el problema de evacuación intestinal.
¡Importante! Un enema para el estreñimiento en perros es una medida de emergencia. Este procedimiento no debe realizarse con frecuencia, ya que puede alterar la motilidad intestinal normal, provocar disbiosis y dañar la membrana mucosa.
Para normalizar el funcionamiento del intestino es necesario elegir el tratamiento adecuado para que desaparezca un síntoma tan desagradable como el estreñimiento frecuente.
Soluciones para la administración
Microclysters
Los veterinarios suelen recomendar el uso de microenemas veterinarios ya preparados, cuya dosis del ingrediente activo se calcula en función del peso del animal, ya sea de raza grande, mediana o pequeña. Esto minimiza el riesgo de efectos secundarios, especialmente en perros de raza pequeña.
En su farmacia veterinaria podrá encontrar las siguientes opciones de eficacia probada:
- Microlax;
- Lactusano;
- Lactulosa;
- Duphalac.

Los dueños a menudo se preguntan si los enemas preparados que se venden en farmacias para humanos son aptos para perros. Los veterinarios advierten que administrar medicamentos humanos a animales puede ser peligroso.
Factores de riesgo:
- la presencia de componentes tóxicos para los animales;
- inconsistencia de dosis
Soluciones acuosas
Además, dependiendo de las indicaciones, se pueden utilizar diversas soluciones para limpiar o suavizar los enemas:
- Puedes limpiar tus intestinos con agua hervida normal, enfriada a temperatura corporal;
- Una solución salina (1 cucharadita de sal por vaso de agua) ayudará a combatir el estreñimiento al extraer líquido del cuerpo hacia la luz intestinal;
- La solución de soda (1 cucharadita de soda por vaso de agua) reduce los cólicos y los espasmos intestinales;
- una solución de aceite con aceite de vaselina, glicerina o aceite de pescado (1 cucharada por vaso de agua) ablanda las heces y facilita su evacuación;
- Las decocciones de corteza de roble o manzanilla reducen la inflamación;
- Se utiliza una solución débil de permanganato de potasio o furacilina como antiséptico.
¡Atención! Al administrar las soluciones, siga el volumen recomendado para el tamaño de su animal. La temperatura óptima es de 30 °C.
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Categoría |
Peso |
Volumen de fluido inyectado |
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Cachorros, perros miniatura y gatos |
hasta 5 kg |
30 – 50 ml |
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perros de razas pequeñas |
5 – 10 kilos |
50 – 100 ml |
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Animales de tamaño mediano |
10 – 20 kilogramos |
100 – 200 ml |
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perros de razas grandes |
20 – 40 kilogramos |
200 – 500 ml |
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Representantes de razas gigantes |
más de 40 kg |
500 – 1000 ml |
Tenga en cuenta que para un perro muy pequeño o cachorros de raza mini que pesen hasta 3 kg, el volumen de la solución puede ser inferior a 30 ml.
Herramientas
Obviamente, los enemas para perros de razas pequeñas y grandes se realizan utilizando dispositivos diferentes, ya que el volumen de líquido administrado es muy diferente.
- Para las mascotas más pequeñas, el procedimiento se realiza utilizando un pequeño jeringa sin aguja;
- Para animales de tamaño mediano, la elección óptima sería suave. jeringa con punta de goma;
- Para perros grandes, es adecuado un clásico "humano". La taza de Esmarch.

Realización del procedimiento
Si su veterinario recomienda aplicarle un enema a su mascota en casa, necesitará: una solución, el equipo adecuado, guantes, un recipiente para recoger el contenido intestinal y un acompañante (especialmente si planea realizar el procedimiento en un perro grande). El procedimiento en sí no se considera complicado, y saber cómo aplicar un enema a un perro le permitirá realizarlo fácilmente en casa.
Se recomienda realizar el procedimiento en el baño, ya que después de administrar la solución, el perro no podrá controlar el acto de defecar y definitivamente no tendrás tiempo de sacar a tu mascota al exterior para que vacíe los intestinos.
El algoritmo para administrar un enema a un perro en casa es bastante simple:
- Prepare el área del procedimiento y todo lo necesario.
- Llene el instrumento (o prepare un microenema).
- Colóquele a su perro un collar o arnés (para facilitar su fijación) y un bozal (no todas las mascotas estarán tranquilas con este procedimiento).
- Acueste al perro de lado, acarícielo y tranquilícelo. Es importante que no se resista demasiado, ya que esto puede dañar la mucosa.
- La persona que administre el enema debe usar guantes. Su función es insertar la punta hasta la profundidad necesaria (1 cm para cachorros y perros pequeños, 2 cm para razas medianas y hasta 4 cm para razas grandes) e introducir lentamente la solución (o el contenido del microenema) en el intestino.
- A continuación, es recomendable dar tiempo al líquido para que se distribuya por los intestinos y actúe sobre las heces. Para ello, la mascota debe recostarse durante unos 10-15 minutos (en la práctica, el tiempo que sea necesario; el efecto suele ser más rápido).
- La mayoría de las veces, la defecación comienza tan pronto como el perro se pone de pie, por lo que es necesario pensar en dónde sucederá esto desde el principio o estar preparado para limpiar después de su mascota.
Para gatos y perros, el procedimiento se realiza aproximadamente igual:
¿Qué podría salir mal?
Aunque el procedimiento no es complicado y suele ser exitoso, cada propietario debe saber qué síntomas requieren llevar al perro a la clínica lo antes posible.
- Si al administrar la solución no pasa (se nota un bloqueo y sale agua), se debe suspender el procedimiento inmediatamente y consultar a un veterinario de inmediato, ya que existe riesgo de obstrucción intestinal.
- No hay evacuación intestinal después de un enema. Este síntoma puede indicar heces excesivamente duras u otros problemas que no se pueden tratar sin ayuda profesional.
- Se ha producido una defecación y se observan rastros de sangre en las heces. Una hemorragia interna puede ser muy peligrosa, por lo que este síntoma requiere una evaluación obligatoria del animal.
Conclusión
En algunas situaciones, un enema es necesario para un perro, pero si se realiza incorrectamente o sin tener en cuenta las contraindicaciones, puede ser peligroso para el animal. Por lo tanto, la mejor solución es contactar con una clínica, donde un veterinario realizará un examen, emitirá un diagnóstico y, si es necesario, realizará una limpieza intestinal y cualquier otro procedimiento necesario para resolver el problema.
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