Cómo administrar una inyección intramuscular a un gato
La mejor opción de tratamiento para enfermedades graves en gatos es la hospitalización, pero no siempre es viable. Algunos animales reaccionan de forma excesiva a la separación de su entorno familiar o al contacto con desconocidos, y a veces la hospitalización resulta demasiado costosa, por lo que los dueños prefieren tratarlos en casa. La pregunta más frecuente es cómo administrar una inyección intramuscular a un gato sin experiencia. De hecho, aprender a administrar inyecciones intramusculares es bastante fácil; casi cualquiera puede hacerlo.

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Elegir una jeringa
Antes de administrarle a su gato una inyección intramuscular, es importante seleccionar la jeringa adecuada. Si el volumen del medicamento administrado no supera 1 ml, se recomienda una jeringa de insulina. Tiene el diámetro de aguja más pequeño, lo que minimiza el dolor y las molestias durante el procedimiento.
Las jeringas de insulina son ideales para inyecciones, pero un orificio delgado no es adecuado si el medicamento que se administra es aceitoso. Puede obstruirse fácilmente durante la inyección, lo que prolonga el procedimiento, requiere punciones repetidas y estresa aún más al animal. Para medicamentos espesos o volúmenes superiores a 1 ml, se recomienda una jeringa estándar de 2-3 ml.
Cómo introducir un medicamento en una jeringa
Introducir el medicamento en la jeringa es un paso crucial al administrar una inyección. Para garantizar una administración correcta, se requieren varios requisitos:
- Antes de comenzar, lávese las manos con jabón antibacteriano o antiséptico.
- No exponga la aguja antes de extraer el medicamento ni la toque con las manos, ya que podría contaminarse con gérmenes. Por la misma razón, está estrictamente prohibido reutilizar la misma jeringa para múltiples inyecciones, incluso para el mismo gato.
- Antes de extraer, se debe agitar vigorosamente el contenido de la ampolla para promediar la concentración o disolver el sedimento.
- Antes de comenzar a extraer, debe leer el nombre de la ampolla para asegurarse de que está extrayendo exactamente el producto que debe inyectarse.
- No extraiga medicamento de ampollas previamente abiertas. Si la ampolla contiene suficiente medicamento para más de una inyección, consérvela en la jeringa en el refrigerador. El exceso de aire debe eliminarse para evitar la oxidación. Una vez preparada, la medicación no puede conservarse más de tres días, tras lo cual debe desecharse.

- El líquido se extrae completamente o en el volumen prescrito por el veterinario. Las ampollas pequeñas pueden extraerse boca abajo.
- Se gira la jeringa verticalmente hacia arriba y se exprime cuidadosamente todo el aire y, si es necesario, el exceso de volumen del medicamento.
Información importante: Mezclar diferentes medicamentos en la misma jeringa solo debe hacerse bajo supervisión veterinaria. De lo contrario, podría producirse una reacción química que altere las propiedades del medicamento. En ocasiones, estos experimentos pueden costarle la salud o incluso la vida a un gato.
La sustancia que se administra debe estar siempre a temperatura ambiente o corporal. Si ha estado refrigerada, caliéntela en las manos antes de administrar la inyección. Esto no suele tardar más de un minuto.
Dónde inyectar
Las inyecciones intramusculares se utilizan con frecuencia en gatos, ya que son las menos dolorosas. En la mayoría de los casos, la inyección se administra al gato. en el musloEl músculo bíceps femoral de la pata trasera es un lugar de inyección mucho menos común. El dolor es mayor en esta zona, pero debido a la circulación sanguínea específica, el sitio de inyección funcionará más rápido. Se debe elegir la zona con más tejido adiposo.

Cómo realizarlo
Para garantizar el éxito, es importante planificar todo el procedimiento con antelación. Conocer el temperamento de su gato le ayudará a determinar si puede administrar la inyección usted mismo o si necesita ayuda.
La aguja se inserta subcutáneamente en un ángulo de 45 °C, casi hasta la profundidad máxima. Esta regla se aplica a animales que pesan más de 5 kg. Para otros animales, la profundidad de inserción es de 1 a 1,5 cm.
La velocidad de administración depende del volumen del medicamento administrado. Si se necesita más de 0,5 ml, la inyección puede completarse en 1-2 segundos, pero cuanto mayor sea el volumen, más lenta deberá ser la inyección para evitar la congestión en el tejido blando. Una vez vacía la jeringa, se puede retirar rápidamente la aguja. Solo entonces se puede liberar al gato.
Si el animal se resiste demasiado y forcejea, se puede envolver en una manta, dejando solo accesible el lugar de la inyección. Es importante recordar que las mascotas no toleran bien este tipo de maltrato físico, por lo que la inyección debe administrarse lo antes posible. Después, ayude al gato a escapar y tranquilícelo, demostrándole que es bienvenido y que no se le hará daño.
Cómo administrar una inyección intramuscular a un gato: video
Dificultades potenciales
Administrar una inyección intramuscular puede ser complicado para alguien que no sea especialista, especialmente la primera vez. Es importante recordar que la ansiedad es contagiosa para su mascota, por lo que es crucial mantener la calma. La inyección es necesaria para ayudar a su mascota, así que no hay por qué sentirse culpable.
Si aparece sangre en la piel o el pelaje después de una inyección intramuscular, esto se considera normal. Sin embargo, si el sangrado no se detiene, aplique algo frío en el lugar de la inyección durante 15 a 20 minutos. Es importante no excederse y dejar que el lugar de la inyección se enfríe.
La cojera puede persistir durante algún tiempo después de una inyección de medicamentos dolorosos, pero si la extremidad cuelga sin vida y ha perdido movilidad, es motivo para consultar a un especialista.
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