Conjuntivitis en perros
La conjuntivitis canina es una de las enfermedades oculares más comunes. Puede desarrollarse por diversas razones, pero los síntomas son casi siempre los mismos. El tratamiento, incluido el casero, depende de la causa. ¿Qué debe hacer si a su perro le diagnostican conjuntivitis?
Una breve definición. La conjuntivitis puede ser aguda o crónica. La conjuntivitis crónica empeora periódicamente y molesta a la mascota durante meses o incluso años. Tratar a una mascota con conjuntivitis crónica no es fácil. Requiere encontrar la causa, luego "exacerbar" la afección y solo entonces iniciar el tratamiento. La conjuntivitis también puede ser catarral, purulenta, ulcerativa y folicular.
Contenido
Razones
La conjuntivitis canina puede ser tanto una afección aislada como un síntoma de otra dolencia. Es fundamental identificar la causa subyacente de la inflamación conjuntival de su mascota. Sin un diagnóstico adecuado, es imposible encontrar un tratamiento eficaz. Por lo tanto, veamos las principales causas de la conjuntivitis canina.
Alergia
La conjuntivitis alérgica es el tipo más común de alergia. Los perros desarrollan alergias a alimentos, medicamentos, champús, helmintos, picaduras de insectos y muchas otras cosas. Además de la conjuntivitis, el animal presenta dermatitis, picazón, caída del pelo e hinchazón. La eliminación de los alérgenos con terapia sintomática (antihistamínicos) permite una rápida recuperación.
Triquiasis (las pestañas crecen debajo del párpado en lugar de hacia afuera)
Esto puede ocurrir. Con esta afección, las pestañas de los párpados del animal crecen hacia adentro (hacia la córnea y la conjuntiva). Esta afección puede atribuirse a causas mecánicas de conjuntivitis (las pestañas se frotan entre sí).
Solo la cirugía ayudará. Si no se trata, su mascota sufrirá conjuntivitis constante y queratitis Puede perder la visión. Imagine lo doloroso que es para un perro cuando, con cada parpadeo, las pestañas duras rozan la córnea y la conjuntiva; no solo es desagradable, sino también muy doloroso.
Queratitis (inflamación de la córnea)
A menudo, una enfermedad progresa a otra. La inflamación ocular se desplaza rápidamente de la conjuntiva a la córnea y viceversa. Por lo tanto, si su mascota tiene conjuntivitis o queratitis, su veterinario la diagnosticará (o cambiará) rápidamente. diagnóstico de queratoconjuntivitisEs muy importante comenzar la terapia lo antes posible para minimizar las complicaciones.
conjuntivitis folicular
Este tipo de enfermedad suele ser crónica. La conjuntivitis folicular en perros suele ocurrir debido a la falta de tratamiento o a la atención médica inadecuada de otras afecciones.
La enfermedad afecta los ganglios linfáticos ubicados dentro de los párpados. Si la afección está avanzada, los ganglios pueden agrandarse tanto que el párpado literalmente se desvía hacia afuera. La vista es, por decirlo suavemente, desagradable. Y el propio animal no está contento con la situación.
Debido al párpado gravemente invertido, el perro experimenta dolor al parpadear y una secreción constante, a menudo purulenta, sale del ojo. El tercer párpado protuberante, que suele asociarse con conjuntivitis folicular, complica aún más el sufrimiento del animal. Este tipo de queratitis canina requiere atención veterinaria inmediata; de lo contrario, la mascota podría perder fácilmente un ojo.
Los ganglios linfáticos inflamados dañan la córnea, lo que afecta negativamente la visión del animal. Esta afección puede desarrollarse con el paso de los años. Es fácil imaginar cómo se sienten los perros cuando no reciben atención médica cualificada.
Debido a la irritación prolongada, la conjuntivitis folicular puede progresar a una forma seca. En este tipo de conjuntivitis, se pueden observar escamas finas y queratinizadas en la superficie de la córnea del perro afectado.
Para el tratamiento de la conjuntivitis canina se utilizan colirios y antibióticos estándar. Sin embargo, la conjuntivitis folicular es difícil de tratar. Además, es poco probable que incluso los oftalmólogos más cualificados garanticen un tratamiento exitoso. En cualquier caso, no debe rechazar la atención veterinaria.
conjuntivitis purulenta
Este tipo de conjuntivitis canina es causada por bacterias aeróbicas patógenas, como estafilococos y estreptococos. Cuando el animal está sano, las bacterias permanecen latentes, pero si la conjuntiva está dañada, se activan. Por lo tanto, la conjuntivitis purulenta canina suele ser consecuencia de otras enfermedades, como la conjuntivitis alérgica o folicular.
Las bacterias infectan la membrana mucosa del ojo, lo que provoca inflamación y la formación de múltiples secreciones purulentas. Otros síntomas de la conjuntivitis purulenta incluyen:
- fotofobia;
- dolor;
- aumento de la temperatura de los párpados.
Otras causas de conjuntivitis en perros
Otras causas de la enfermedad incluyen:
- Daños mecánicosSi un objeto extraño (duro o no) entra en el ojo, aparecen arañazos en la conjuntiva y la córnea, que se convierten en puntos de entrada para las bacterias. Esto puede provocar una inflamación grave en el animal. Sin embargo, si se detecta a tiempo algo atascado en el ojo y se enjuaga, se puede evitar la conjuntivitis.
- Quemar (térmicas, químicas y otras). Nuestros amigos de cuatro patas pueden meter el hocico en cualquier parte. Son muy curiosos por naturaleza, con sus bigotes. Por eso suelen meterse en latas de pintura u otras sustancias cáusticas (los vapores son especialmente peligrosos). Los productos químicos también pueden entrar en sus ojos. ¡La cocina no es lugar para un perro! Hay demasiados peligros allí.
- BorradorLos vientos fuertes y la exposición a corrientes de aire pueden causar inflamación conjuntival. Probablemente hayas experimentado lagrimeo después de estar al aire libre con mucho viento o después de resfriarte. Los perros también pueden resfriarse, y la conjuntivitis puede ser un síntoma.
- enfermedades infecciosasCasi todas las enfermedades infecciosas se acompañan de una reacción en los ojos. Esto se debe al debilitamiento del sistema inmunitario del animal, y las bacterias y los virus se propagan por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo y la linfa.
- MicosisLos hongos también pueden desencadenar la conjuntivitis. Son más difíciles de tratar que las bacterias, ya que los medicamentos antimicóticos deben administrarse durante un período prolongado.
Síntomas
¿Cuáles son los síntomas más comunes de la conjuntivitis en perros?
- Enrojecimiento de los ojos (no sólo se rompe la membrana mucosa de los párpados, sino también los vasos sanguíneos de la “parte blanca del ojo”).
- Lagrimeo excesivo. No necesariamente de ambos ojos. Si la conjuntiva está inflamada en un ojo, las lágrimas fluirán solo de ese ojo.
- Fotofobia. Debido al proceso inflamatorio, la mascota teme la luz intensa y cierra los ojos al salir o exponerse a la luz.
- Empieza a aparecer secreción (catarral, mucosa o purulenta) en el lagrimal. Con el tiempo, la mascota ni siquiera puede abrir el ojo porque los párpados se le quedan pegados por la secreción seca.
- La temperatura corporal puede aumentar (especialmente si la conjuntivitis del perro se ha desarrollado debido a algún tipo de infección).
- Letargo, debilidad, cero apetito. El perro está prácticamente de mal humor. No quiere jugar ni pasear. Intenta esconderse en un rincón oscuro.
Ejemplos de conjuntivitis en perros en la foto:




Tratamiento
¿Cómo tratar la conjuntivitis canina en casa? Hablaremos de esto más adelante, pero primero, recuerda la regla más importante: ¡no recetes el tratamiento tú mismo! Podrías diagnosticar erróneamente y empezar a tratar a tu perro por otra causa, causándole aún más daño.
El tratamiento para un perro con conjuntivitis debe comenzar con la confirmación del diagnóstico y la identificación de las causas subyacentes de la inflamación. Sin esto, es imposible prescribir un tratamiento verdaderamente eficaz. Los pasos más sencillos para el tratamiento en casa son:
- Esto implica limpiar las comisuras internas de los ojos con una gasa limpia (doblada en varias capas) empapada en agua tibia hervida o una infusión de hierbas (manzanilla, por ejemplo). Algunas personas optan por limpiarse los ojos con un té negro fuerte, sin frutas (¡sin azúcar!).
- Asegúrese de cuidar bien a su mascota. Minimice los paseos al aire libre para evitar la exposición al viento, el polvo y los rayos del sol. Mejore las condiciones de vida de su mascota en casa: busque un lugar cálido, limpio y sin corrientes de aire.
¿Qué es lo primero que hacen los dueños? Corren a la farmacia a comprar un ungüento oftálmico de tetraciclina, con la esperanza de que cure la conjuntivitis de su mascota. Sin embargo, en la mayoría de los casos, este ungüento solo alivia los síntomas. A menudo se necesitan antibióticos más fuertes, ¡y deben administrarse por vía intramuscular durante al menos 5 días! También pueden ser necesarios medicamentos antivirales e inmunoestimulantes (especialmente si la inflamación es causada por una infección viral).
No olvide los tratamientos tópicos: gotas y ungüentos. También se recomiendan la kanamicina, el cloranfenicol (tenga cuidado con bebés y mujeres embarazadas), el sulfato de sodio y las famosas gotas Diamond Eyes. Pero recuerde, ¡solo deben recetarse después de un examen físico veterinario! Solo un veterinario puede determinar qué medicamento debe usarse exactamente, en qué dosis y durante cuánto tiempo.
Para evitar que su perro se lastime al intentar rascarse el ojo inflamado, colóquele un collar protector especial alrededor del cuello.
Recomendaciones sobre cómo administrar correctamente las gotas para los ojos a un perro:
Prevención
Lamentablemente, es imposible proteger completamente a su mascota de esta enfermedad. Sin embargo, es importante reducir el riesgo de desarrollar inflamación.
- Para ello, no olvides las vacunas. Estas ayudarán a proteger a tu mascota de infecciones virales y bacterianas (la inmunidad desarrollada tras la vacunación evitará que tu mascota enferme).
- Evite caminar con vientos fuertes durante largos períodos de tiempo y evite las corrientes de aire.
- No permita que su perro deambule por zonas con riesgo de lesiones oculares. Las ramas pequeñas de los arbustos, el polvo y la arena pueden entrar en el ojo y arañar la córnea y la conjuntiva.
Si nota que el ojo de su mascota está lagrimeando, revíselo para ver si tiene algún objeto extraño. Si lo retira rápidamente y enjuaga el ojo con agua hervida, es más probable que no necesite tratamiento.
- Mantenga los productos químicos domésticos fuera del alcance de los niños. Si está renovando su casa, intente sacar a su mascota de la propiedad (si es posible, déjela con un ser querido).
- ¿Cocinando en la cocina? No dejes que tu perro se acerque. Si se enreda bajo tus pies, podrías dejar caer una olla caliente u otra cosa. Esto podría lesionarte a ti y a tu perro. ¡Los bigotes no tienen cabida en la cocina!
¿Tienes alguna pregunta? Puedes preguntarle al veterinario de nuestro sitio web en los comentarios. Te responderemos lo antes posible.
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