Mi gato tiene miedo a todo y se esconde: ¿qué hacer?

Exploraremos por qué los gatos le temen a las personas e intentan desaparecer de la vista lo más rápido posible. A menudo, los gatos temen más a los desconocidos, escondiéndose en lugares apartados cada vez que los visitan. Los dueños deben averiguar la causa de su miedo a los desconocidos y hacer todo lo posible por aliviarlo. Si no se controla, la convivencia se volverá incómoda: el animal se estresará y el dueño se verá obligado a limitar el contacto para adaptarse a la mascota.

Causas del miedo

Los gatos callejeros desconfían de las personas. Este comportamiento es natural: para un gato salvaje, los humanos representan un peligro. Sin embargo, a veces, un gato doméstico desarrolla un miedo intenso a los extraños.

El gato está debajo de la cama.

Un gato cariñoso, que ha vivido en casa y ha estado rodeado de cariño desde pequeño, de repente se asusta al ver visitantes, se niega a interactuar o incluso entra en pánico. A veces, el miedo es tan intenso que el animal se comporta agresivamente. En tal situación, el dueño debe determinar la causa e intentar resolver el problema.

Crueldad

El animal había sufrido previamente agresión por parte de humanos. Normalmente, las mascotas que vivían en la calle o en un refugio y que han sido golpeadas temen a los desconocidos. Una vez en casa, el gato se acostumbró gradualmente a sus dueños y empezó a confiar en ellos. Pero incluso en un entorno familiar cómodo, la presencia de visitantes le provoca un ataque de pánico, lo que lo obliga a esconderse en lugares apartados. En este caso, tras la marcha del desconocido, el gato se comporta correctamente y no muestra miedo.

Mala socialización

A menudo, un animal cuyo dueño también es poco sociable desarrolla reticencia a interactuar con desconocidos. El hogar está siempre tranquilo, y la llegada de invitados se convierte en un acontecimiento inesperado que altera la armonía habitual.

Las conversaciones en voz alta y las personas desconocidas con olores desconocidos pueden provocar estrés nervioso en los gatos. Si no se toman medidas de socialización con prontitud, el problema puede agravarse y requerir tratamiento con sedantes.

Una triste experiencia

Es posible que el huésped hubiera visitado la casa anteriormente y hubiera dejado recuerdos desagradables:

  1. Podría tratarse de un veterinario que ha llegado para prestar asistencia: los procedimientos médicos suelen ir acompañados de incomodidad y provocan una actitud negativa, que se recuerda durante mucho tiempo.
  2. Quizás un humano ofendió al gato en una visita anterior, pisándole la cola o pateándolo sin querer cuando sus dueños no estaban mirando. Los gatos tienen una memoria muy desarrollada, y al volver a encontrárselos, podrían tomar represalias defecando en sus zapatos o saliendo corriendo para evitar más maltratos.

Gato en el suelo

Los gatos perciben el peligro instintivamente. Si un gato desconfía de un visitante, su dueño también debería observarlo con más atención. El miedo puede desencadenarse por el peligro potencial que representa el extraño.

Fisiología

La razón podría residir en diferencias fisiológicas. Se ha observado que los gatos se asustan con mayor frecuencia ante hombres desconocidos con voz grave y gruñona. Las mujeres son menos propensas a ser temidas por los gatos: sus voces agudas a menudo se asemejan a su propio ronroneo y tienen un efecto calmante.

El culpable del comportamiento inapropiado puede ser un perfume fuerte e irritante. Los dueños pueden asumir que su mascota está asustada, pero en realidad, simplemente huye de la fuente de incomodidad.

Reivindicaciones territoriales

Un amigo peludo percibe todo el apartamento como su propio territorio. La intrusión de un extraño suele ser una violación de su espacio personal. El comportamiento del animal depende de su personalidad:

  1. Un gato activo se comportará de forma bastante agresiva, mostrando las mejores cualidades de un líder: bufará y aullará con fuerza. Si el visitante tarda en retirarse, el gato buscará venganza, incluso contra los dueños que permitieron la entrada del extraño a su territorio.
  2. Los gatos con pocas habilidades de liderazgo jugarán a las escondidas: tan pronto como aparezca una persona no deseada en la casa, preferirán esconderse debajo de una cama o en un estante para evitar que la relación se agrave.

Las reivindicaciones territoriales surgen con mayor frecuencia en animales no esterilizados con un instinto desarrollado para la caza sexual.

El gato está debajo del sofá.

El gato me tiene miedo

A veces, el miedo se desencadena por la interacción con el dueño. Las principales razones de este comportamiento son:

  • el uso de perfume por parte de una persona, la ingesta de medicamentos con un aroma desagradable para un gato;
  • Abrazos molestos:
  • castigo físico;
  • alzando la voz;
  • condición dolorosa

Es mejor no abrazar constantemente a tu mascota. Los gatos saben cuándo necesitan cariño. Evita gritarle a un gato que ha marcado tus pantuflas o darle nalgadas en el trasero; estas acciones generarán un profundo resentimiento y dificultarán el contacto posterior.

Cómo eliminar el miedo

Si el miedo se debe a una afección médica o estrés nervioso, debe acudir inmediatamente a un veterinario. De lo contrario, crear un ambiente cómodo ayudará a aliviar el miedo. Para ello, cree lugares en la casa donde el gato pueda esconderse fácilmente si llegan extraños de forma inesperada.

A los gatos peludos les encanta subirse a lo alto. Por eso, es buena idea crear un rincón acogedor cerca del techo del pasillo, donde tu mascota pueda observar atentamente a tu visitante. Incluso podría querer unirse a la conversación, observando el comportamiento del desconocido desde el armario. No ahuyente a tu gato; necesita asegurarse de que el visitante esté a salvo. Si lo visitas con frecuencia, le ofreces golosinas y lo atraes con una caña de pescar, el miedo rápidamente se convertirá en hábito y luego en confianza.

Tampoco es buena idea obligar a un amigo a interactuar con tu gato. Si un amigo quiere interactuar con tu gato, preséntalo gradualmente. Es mejor empezar a socializarlo desde que es cachorro; un gatito joven está más dispuesto a interactuar porque la curiosidad supera el miedo.

Gatito bajo el sombrero

Una vez que hayas determinado la causa del miedo de tu gato, puedes usar su curiosidad natural, su gusto por el juego y las golosinas para corregir el comportamiento. Evita usar sedantes por tu cuenta, ya que esto puede empeorar el problema y dañar a tu mascota.

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