Mi gato cojea de una pata delantera o trasera: ¿qué debo hacer?

Un cambio en la marcha debido a una función deteriorada de las extremidades (cojera) no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma, generalmente una señal de dolor. Los gatos son animales muy activos, y ver a un gato doméstico cojeando de una pata delantera o trasera no suele preocupar al dueño. Sin embargo, las causas de la cojera no siempre son inofensivas, por lo que los dueños deben conocerlas y las medidas necesarias para abordarla.

El gato cojea sobre su pata.

Causas de la cojera en los gatos

La cojera puede ser temporal o permanente. Un gato puede cojear solo por la mañana o después de un paseo cuando está cansado. A veces, esta afección se resuelve por sí sola, pero en otros casos, puede ser necesario un tratamiento más serio, incluyendo cirugía.

Las causas de la cojera pueden incluir:

  • Lesiones. Esta es la causa más común de cojera en gatos. Un moretón por una caída o una astilla en la almohadilla de la pata puede causar dolor, y el gato intentará evitar usar la pata lesionada. Esta causa de cojera suele ser evidente de inmediato: la pata duele y se hincha, y el gato se la lame con frecuencia y la levanta.
  • Garras largas. Una garra que ha crecido dentro del tejido blando de la pata seguramente provocará un dolor intenso.
  • Enfermedades infecciosas. La cojera leve o grave puede ser síntoma de enfermedades como la clamidia, el calicivirus y la micoplasmosis. Estas enfermedades causan inflamación articular, lo que provoca dolor en los gatos.
  • Deficiencia de micronutrientes. Con falta de calcio y vitaminas A, C, B en la dieta6 Los huesos se vuelven más frágiles y los ligamentos más débiles, lo que provoca molestias al gato al caminar.
  • Alta definición (displasia de cadera) - una anomalía ósea hereditaria, diagnosticada con mayor frecuencia en gatos de razas grandes: persas, británicos de pelo corto, Maine Coon.

El gato cojea sobre su pata delantera.

  • Osteocondrosis. La osteocondrosis, una afección común en gatos mayores, causa dolor debido al pinzamiento de las raíces nerviosas de la columna vertebral. En estos casos, el gato puede cojear ocasionalmente de una o ambas patas (generalmente las traseras).
  • Artritis, artrosis, osteomielitis. Estas son enfermedades que causan inflamación y degeneración en las articulaciones. La cojera es uno de sus síntomas. Artistas Los gatos mayores son más propensos a sufrir artrosis, mientras que la osteomielitis afecta a individuos menores de dos años. Los gatos persas corren el riesgo de padecer esta enfermedad.
  • Inyección subcutánea o intramuscularLos gatos suelen cojear durante un tiempo después de recibir una inyección intramuscular (un medicamento o una vacuna). El dolor puede persistir durante varios días.
  • Tumor canceroso del hueso. Esta enfermedad se acompaña de dolor en las etapas posteriores, cuando sólo es posible el tratamiento quirúrgico o la terapia sintomática.

¿Qué debe hacer el propietario?

Si el dueño de un gato nota que su mascota cojea y mete una pata, debe intentar determinar la causa del trastorno de la marcha examinando las patas y palpando los tejidos blandos. En algunos casos, puede ayudarse a sí mismo.

  • Si su gato cojea después de una inyección en el muslo, o si parece tener un hematoma o un tendón torcido, pero no hay daño en los tejidos blandos, debe administrarle un tratamiento suave durante varios días. Se recomienda no dejarlo salir al exterior ni provocarlo a jugar vigorosamente.

Gato escocés acostado

¡Precaución! Si la cojera de su gato es grave y claramente acompañada de dolor, o si persiste durante más de una semana, es motivo de preocupación y se debe consultar a un veterinario, independientemente de si se ha identificado la causa subyacente del trastorno de la marcha.

  • Si se le clava una astilla u otro cuerpo extraño en la pata, intente retirarlo con unas pinzas y luego trate la zona con un antiséptico.
  • Si se descubre que la cojera es causada por una uña demasiado grande, ésta debe acortarse con cuidado y limarse el área cortada.
  • Si se lesiona una pata con un objeto punzante, se limpia la superficie de la herida para eliminar cualquier contaminante, si es necesario, y luego se trata con una solución desinfectante. Las lesiones superficiales de tejidos blandos suelen cicatrizar en 2 o 3 días y la cojera desaparece.
  • Si sospecha que su gato se ha roto una pata (en este caso, el animal no apoya la extremidad, levanta la pata lesionada o la arrastra al caminar), se recomienda inmovilizarlo o vendarlo y llevarlo inmediatamente a una clínica veterinaria. Allí, le harán una radiografía y le colocarán una escayola.

¡Precaución! Si la cojera de su gato es grave, claramente acompañada de dolor, presenta una inflamación intensa o persiste durante más de una semana, es motivo de preocupación y debe llevarlo al veterinario, independientemente de si se ha identificado la causa subyacente.

Diagnóstico

El éxito del tratamiento de la cojera depende directamente de un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno. Durante una revisión ortopédica, el veterinario observa cómo el gato camina, se para y se sienta, así como la movilidad de las articulaciones de las extremidades. Esto determinará si hay zonas dolorosas, inflamación, anomalías articulares o zonas con fiebre en las patas.

El gato está acostado en la cama.

En casos complejos, se pueden prescribir exámenes adicionales para aclarar el diagnóstico:

  • Análisis de sangre y orina. Son necesarios si se sospechan enfermedades infecciosas o autoinmunes, así como si el gato se somete a cirugía bajo anestesia.
  • Biopsia;
  • Análisis del líquido sinovial que llena la cavidad articular;
  • Radiografía de las articulaciones o del canal espinal (mielografía);
  • Examen de ultrasonido articulaciones y/o columna vertebral;
  • Imágenes por resonancia magnética.

Tratamiento

Las medidas de tratamiento llevadas a cabo en el ámbito clínico dependen de la causa establecida de la cojera.

  • Dislocación. Se le aplica anestesia local al animal y se vuelve a colocar la articulación dislocada, luego se aplica un vendaje de fijación.
  • Fractura. Si la fractura es abierta, se administra anestesia local o general al gato, se extraen fragmentos óseos de la herida y se extirpa el tejido dañado. Posteriormente, se aplica una escayola en la pata.
  • Displasia de cadera. La base de la terapia farmacológica es un ciclo de condroprotectores (Arthroglycan, Cosequin, ArthroVet, Joint Max, Stride Plus(Chondartron). Si es necesario, se pueden administrar inyecciones intraarticulares de medicamentos absorbibles o ácido hialurónico. En casos graves, se realiza la extirpación quirúrgica de la cabeza femoral disfuncional.

El gato cojea sobre su pata trasera.

  • Artritis, artrosis, osteomielitis, oosteocondrosis. Las enfermedades asociadas con cambios degenerativos en el tejido óseo requieren un plan de tratamiento integral. Se utilizan medicamentos antiinflamatorios y analgésicos, condroprotectores, vitaminas y suplementos minerales. El masaje y la radiación ultravioleta también ofrecen buenos resultados.
  • enfermedades infecciosas. Para la cojera causada por clamidia, calicivirusLa terapia contra el micoplasma tiene como objetivo eliminar la microflora patógena, aliviar el dolor y fortalecer el sistema inmunitario. Se utilizan antibióticos de tetraciclina, analgésicos, inmunomoduladores e inmunoestimulantes.

En algunos casos, no se puede determinar la causa de la cojera. En estos casos, el veterinario probablemente recetará antiinflamatorios, seleccionará una dieta rica en vitaminas, minerales y sustancias que fomenten el fortalecimiento de los huesos y cartílagos, y recomendará limitar temporalmente la actividad física del gato: mantenerlo dentro de casa y evitar que salte desde grandes alturas. Es muy posible que estas medidas produzcan el resultado deseado y que la cojera desaparezca.

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