Creatinina elevada en un gato: ¿qué significa y qué hacer?
La creatinina es el producto final del metabolismo del nitrógeno, resultado de la reacción anaeróbica del fosfato de creatina en los músculos. Esta sustancia se forma a partir de la creatina, un componente importante del metabolismo energético, y se libera en la sangre y se excreta en la orina. Su nivel en sangre sirve como indicador de la función renal, aunque las causas de niveles elevados o bajos de creatinina en gatos no siempre están relacionadas con problemas del tracto urinario. Por lo tanto, esta prueba bioquímica sanguínea, en combinación con otras pruebas, ayuda a diagnosticar una amplia variedad de enfermedades.

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Causas de niveles altos y bajos de creatinina en gatos
El nivel de creatinina en sangre de un gato depende en cierta medida de su raza, masa muscular, actividad física y dieta. Los niveles normales de creatinina en orina en gatos son de 31,4 a 82,5 (mg/ml), y en sangre, de 70 a 160 U/L.
La azoemia (niveles elevados de creatinina en sangre) suele deberse a una filtración glomerular deficiente o a cambios en la composición sanguínea. Estos trastornos se dividen en prerrenales, causados por patologías no directamente relacionadas con los riñones, pero que afectan su función, y renales, causados por daño a los propios riñones.
Un aumento de creatinina en la sangre de un gato puede ser causado por diversas patologías:
- Enfermedad renal crónica (urolitiasis, nefritis, pielonefritis, glomerulonefritis, nefroptosis, hidronefrosis). En la cuarta etapa final de la IRC, los niveles de creatinina en sangre en gatos pueden alcanzar 1000 mmol/L. El pronóstico en esta etapa de la enfermedad suele ser desfavorable.
- Una causa de insuficiencia renal es la enfermedad renal poliquística. La predisposición a esta afección es hereditaria, por lo que los gatos con esta afección no se utilizan para la reproducción.
- Enfermedades infecciosas que afectan negativamente al sistema genitourinario.
- Enfermedades hereditarias que afectan el funcionamiento de los órganos internos (por ejemplo, enfermedad renal poliquística en razas británicas y escocesas o amiloidosis renal en abisinios).
- Deshidratación. La pérdida significativa de líquidos debido a vómitos incontrolables o diarrea prolongada provoca el espesamiento de la sangre y, como resultado, un aumento de los niveles de urea y creatinina.
- Pérdida de sangre, anemia, cuando se ven afectados todos los órganos, incluidos los riñones.
- La sepsis (envenenamiento de la sangre) es una enfermedad potencialmente mortal que se desarrolla en el contexto de un proceso inflamatorio.
- Enfermedades endocrinas: hipertiroidismo (exceso de hormonas tiroideas), diabetes mellitus, síndrome de Cushing (aumento de la producción de la hormona cortisol por el páncreas).
- Obstrucción (bloqueo) de las vías urinarias por un depósito mineral duro (cálculo), un coágulo de moco o sangre, o un tumor. Una complicación peligrosa de la obstrucción uretral puede ser la ruptura de la vejiga.
- Dieta alta en proteínas.

Un nivel bajo de creatinina en gatas no siempre es un signo de patología; puede ser natural si el animal es activo y de peso ligero, y por lo tanto, no tiene mucha masa muscular. Una ligera disminución de los niveles de creatinina se considera normal en gatas gestantes, ya que su volumen sanguíneo aumenta durante este período.
En cuanto a las patologías que provocan una disminución de la masa muscular, esta se observa en enfermedades digestivas crónicas, algunas enfermedades endocrinas y enfermedades oncológicas. La masa muscular también disminuye en animales de edad avanzada y con obesidad.
Signos de azotemia
Los síntomas de niveles aumentados o disminuidos de creatinina dependerán de la causa de dichos cambios:
- Cuando los niveles de líquidos corporales descienden por debajo de lo normal, se observan síntomas que provocan deshidratación: diarrea, vómitos, disfunción urinaria (disminución de la producción de orina) y sed constante. La respiración y el pulso del gato se aceleran, las mucosas se secan y la piel, que está plegada, se estira lentamente.
- En caso de pérdida de sangre o anemia, se observan mucosas pálidas, letargo, apatía, debilidad muscular y dificultad para respirar.
- La enfermedad renal se manifiesta clínicamente cuando la función renal se reduce significativamente. El gato presenta niveles elevados de creatina en sangre, desarrolla hipertensión (presión arterial alta) y, debido a la intoxicación, se observan vómitos, pérdida de apetito, pérdida de peso, sed y debilidad severa.
- La obstrucción de la uretra provoca retención urinaria aguda.
- La sepsis se acompañará de membranas mucosas pálidas, aumento de la temperatura corporal, aumento del pulso y la respiración, negativa a comer, depresión general y alteración de la conciencia.

Diagnóstico
Si observa signos de enfermedad en su gato y lo lleva a una clínica veterinaria, el veterinario primero lo examinará y le hará preguntas detalladas sobre los síntomas y cuándo aparecieron. Para un diagnóstico preliminar, se realizará una bioquímica sanguínea y una prueba de proteínas/creatinina en orina. El análisis de sangre debe realizarse en ayunas, con un período de ayuno de 8 a 12 horas.
Si los análisis de sangre muestran que el nivel de creatinina de su gato es demasiado bajo o demasiado alto, su mascota puede someterse a pruebas adicionales para establecer un diagnóstico diferencial:
- Ecografía abdominal. Este examen detectará cambios estructurales en los órganos internos y ayudará a detectar signos de enfermedad renal, hemorragia interna y ruptura u obstrucción ureteral.
- Es necesario un examen de rayos X si se sospecha una obstrucción de los uréteres o la uretra.
- Si se sospecha una infección se realiza un análisis bacteriológico de la orina.
- Tonometría ocular. La medición de la presión intraocular se realiza en animales con enfermedad renal y tiroidea crónica.

De ser necesario, la gama de exámenes puede incluir tomografía computarizada y resonancia magnética. La TC permite un examen por capas de los órganos internos y la detección de tumores, trombos vasculares y cambios en la estructura musculoesquelética. La RMN, que utiliza un campo magnético y ondas de radio, produce imágenes detalladas de alta resolución de los órganos.
Tratamiento
Un aumento leve de la creatinina en sangre en gatos no requiere tratamiento y suele normalizarse por sí solo. Se requiere atención veterinaria si se detecta una afección grave. En casos graves (sepsis, rotura de vejiga, obstrucción completa de las vías urinarias o lesión renal aguda), el gato debe ser hospitalizado para recibir tratamiento.
En caso de insuficiencia renal, se administran líquidos intravenosos que contienen solución salina, soluciones de aminoácidos y electrolitos. La terapia de infusión ayuda a restablecer el equilibrio hidroelectrolítico. Los bloqueadores de los canales de calcio y los inhibidores de la ECA, que reducen la presión arterial, pueden mejorar la circulación y retrasar la progresión de la insuficiencia renal crónica.

En caso de pérdida de sangre, se administra una transfusión sanguínea. Para desintoxicar y permitir la recuperación de los riñones, se prescribe hemodiálisis (filtración de sangre mediante una máquina especial que elimina las toxinas hemáticas).
Además del tratamiento farmacológico, a los animales con insuficiencia renal se les prescribe una dieta de por vida. Esta dieta incluye alimentos caseros bajos en proteínas (legumbres, trigo sarraceno, cebada perlada y claras de huevo, ricos en proteínas). Se recomiendan alimentos comerciales secos y húmedos etiquetados como Renal.
Si un gato presenta una obstrucción del tracto urinario, se puede solucionar insertando un catéter y lavando la uretra o el uréter. Si la vejiga se rompe, se indica cirugía.
En gatos con niveles de creatinina constantemente altos debido al hipertiroidismo, el tratamiento incluye una dieta especial y, dependiendo de la gravedad de la enfermedad, medicamentos que reducen la producción de tiroxina o la extirpación de la glándula tiroides que produce esta hormona.
Si a un gato se le diagnostica diabetes durante una revisión, se recetan tabletas o inyecciones de insulina en la nuca para normalizar los niveles de glucosa. Se prohíben los alimentos ricos en carbohidratos (como cereales, legumbres y patatas). En el caso de la diabetes congénita, la dieta y el tratamiento son de por vida.

Prevención
Las recomendaciones clave incluyen:
- Exámenes preventivos regulares por un veterinario.
- Vacunación de gatos contra enfermedades virales, tratamiento contra parásitos externos e internos.
- Tratamiento oportuno de enfermedades infecciosas.
- Prevención de intoxicaciones: Su mascota no debe tener acceso a productos químicos domésticos potencialmente peligrosos, repelentes de insectos y roedores, medicamentos o plantas de interior.
- Una dieta equilibrada que contenga todos los nutrientes, vitaminas y minerales que tu gato necesita. Si tu gato come comida comercial, elige croquetas y comida enlatada de al menos calidad premium. La transición a un nuevo alimento debe ser gradual; el proceso de introducción debería durar al menos una semana. No se recomienda alimentar a tu gato con comida de tu propia mesa, ya que muchos alimentos "humanos" son perjudiciales para los animales.
- Control de peso. Si su gato ha engordado demasiado, aumente su actividad y reduzca sus porciones de comida.

Se debe prestar especial atención a los animales en riesgo. Esto incluye a los gatos persas, siameses-orientales y cruces de estas razas, así como a los gatitos pequeños, los gatos mayores y aquellos con sistemas inmunitarios debilitados.
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