Sangrado en una gata embarazada: qué hacer
En la mayoría de los casos, lo primero que debe hacer un dueño si nota sangrado vaginal en una gata preñada es llevarla al veterinario. Es importante comprender que el sangrado puede ser normal o anormal. La principal responsabilidad del dueño es vigilar de cerca a la gata durante todo el embarazo para detectar cualquier síntoma peligroso con prontitud, pero un diagnóstico preciso y el tratamiento posterior deben confiarse exclusivamente a un veterinario.

¿Norma o desviación?
Durante las tres primeras semanas de gestación, una gata puede experimentar un flujo vaginal rosado o marrón, que puede confundirse con sangre. Esto se debe a la eliminación gradual de óvulos no fecundados del útero. Este flujo espeso y pegajoso puede incluso parecerse a sanguijuelas. Desde entonces y hasta el parto, una gata preñada sana no debería presentar sangrado ni flujo, excepto durante el parto. Los siguientes criterios se consideran normales:
- El flujo apareció directamente durante el proceso del parto, después del final contracciones activas.
- El color de la sangre es escarlata o marrón rojizo.
- El sangrado no continúa durante más de 8 a 10 minutos.
- El volumen total de secreción sanguínea no excede las 2 cucharadas.
- No hay ningún olor desagradable y fuerte.
Cualquier otro patrón de sangrado o su aparición precoz (especialmente en el segundo trimestre de embarazo) es señal de alteraciones fisiológicas en el proceso de gestación, lo cual puede ser peligroso para la madre y sus futuros gatitos. Las posibles causas patológicas incluyen:
- Un aborto espontáneo, que puede ocurrir debido a la muerte prematura del feto o a un traumatismo en la zona abdominal, ante lo cual el útero reacciona rechazando los embriones;
- Un embarazo congelado ocurre cuando los fetos dejan de desarrollarse y permanecen en la cavidad uterina, descomponiéndose y causando inflamación. Este es uno de los síntomas más peligrosos durante el embarazo de una gata, ya que la cría no nacida causa toxicidad en el organismo. Esto puede provocar fallos en varios sistemas del organismo, pero los riñones son particularmente susceptibles a esta situación.

- La “selección natural” es cuando, incluso en las primeras (y a veces tardías) etapas del embarazo, el cuerpo rechaza embriones con patologías, que además pueden ir acompañadas de sangrado.
- El desprendimiento de placenta, acompañado de secreción marrón oscura, representa un peligro para la madre y sus gatitos nonatos. Si el desprendimiento de placenta ocurre cerca del final del embarazo (8-9 semanas), los gatitos tienen mayores probabilidades de sobrevivir. En este caso, no se suelen tomar medidas de emergencia y la madre permanece en observación hasta el parto.
- Procesos inflamatorios en el útero, otros órganos del sistema reproductor o urinario.
Comportamiento del gato
Los gatos son animales limpios por naturaleza. Cualquier flujo durante el embarazo (incluida la sangre) puede pasar desapercibida para el dueño, ya que la mascota lo lame todo. En este caso, los residuos de sangre en la cola y el lamido constante de esta zona pueden ser una señal de alerta. Algunos dueños perciben el lamido frecuente de la cola como una señal de limpieza, pero en realidad, es un intento de la mascota por aliviar el dolor de la zona inflamada. También se deben tener en cuenta otras señales de alerta:
- falta de apetito;
- letargo y apatía;
- estado depresivo
Si la secreción sanguinolenta es abundante, pueden quedar restos en el suelo, la caja de arena o los muebles. Esto indica que la mascota no puede asearse debido al exceso de secreción o a la debilidad, lo que dificulta una higiene adecuada. Por lo tanto, es importante llevar a tu mascota al veterinario.

Qué hacer
Si se detecta sangre en una gata preñada, la atención veterinaria inmediata suele ser crucial. La vida de las crías y de la propia gata puede depender de ello. El veterinario realizará un examen exhaustivo. examen de ultrasonido y pruebas exhaustivas. Con base en los resultados, le recomendará la mejor opción: interrumpir o continuar el embarazo. Dependiendo de la etapa del embarazo, también podría sugerir:
- esperar el parto natural en combinación con un tratamiento farmacológico de apoyo;
- cesárea;
- inducción del parto prematuro.
Además, se prescribe una terapia restaurativa o antibióticos en caso de procesos inflamatorios.
¡Precaución! Si el feto muere, la única manera de salvar a la gata es inducir un parto prematuro o realizar una cirugía, seguida de un tratamiento restaurador.
Medidas de precaución
Unas sencillas precauciones pueden reducir significativamente el riesgo de sangrado en una gata preñada y garantizar camadas sanas. Para lograrlo, es importante:
- Prepare su cuerpo para la concepción con una dieta equilibrada y suplementos vitamínicos para apoyar su sistema inmunológico (después de consultar con su veterinario).
- Mantén tus vacunas al día.
- Durante el embarazo, evite los juegos activos y móviles que puedan provocar lesiones en la zona abdominal.
- Asegúrese de que la temperatura en la habitación sea agradable y sin corrientes de aire.
- Preste suficiente atención a su gato para notar a tiempo cambios en su comportamiento y salud.
Consejos del veterinario en caso de sangrado en una gata embarazada: video
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