Leucemia en gatos: síntomas y tratamiento

La leucemia es una infección viral altamente contagiosa que causa daños irreversibles en los gatos y es prácticamente intratable. El riesgo de desarrollar leucemia es mayor en gatos con sistemas inmunitarios debilitados y en aquellos que no tienen restricciones para salir al exterior. Los dueños de gatos deben estar atentos a los síntomas de la infección para poder actuar con prontitud si es necesario.

Un gato en el veterinario

Vías de infección

El agente causal de la leucemia viral es un virus ARN de la familia de los retrovirus, que se replica activamente en células jóvenes del cuerpo que se dividen rápidamente (médula ósea, epitelio del tracto gastrointestinal y sistema respiratorio). Se encuentra en la hierba, cuerpos de agua y árboles, y también puede ser transmitido por insectos hematófagos tras la picadura de un gato infectado. El virus sobrevive en el ambiente durante unos dos días, pero se destruye por las bajas temperaturas, el calor y la exposición a desinfectantes.

Cuando una gata se infecta durante el embarazo, el virus afecta no solo al cuerpo adulto, sino también a los fetos: los gatitos a menudo nacen muertos o no sobreviven. Además, los microorganismos virales se excretan en la leche, las lágrimas, saliva, orina y sangre, por lo que un animal infectado puede transmitir la leucemia a cualquier felino. Una mascota puede infectarse al compartir platos y cajas de arena, al jugar con otro gato, al aparearse o por mordeduras o acicalamiento de otro animal.

Los gatos se pelean entre ellos

¡Importante! El virus de la leucemia felina no representa un peligro para los humanos. La enfermedad humana no es viral y probablemente se deba a anomalías cromosómicas genéticas o a vivir en zonas con niveles elevados de radiación.

Síntomas y formas de la enfermedad.

La leucemia felina siempre se asocia a un debilitamiento grave del sistema inmunitario, que se manifiesta en enfermedades frecuentes con complicaciones y recaídas adicionales. Los síntomas dependen de la presencia de una infección secundaria, pero los siguientes son comunes:

  • aumento frecuente de la temperatura;
  • aumento de la somnolencia y rechazo a jugar juegos activos;
  • pérdida de apetito o negativa a comer;
  • agrandamiento y dolor de los ganglios linfáticos.

Además, dependiendo de la localización del virus se puede observar lo siguiente:

  • aumento de la salivación (cuando el virus está presente en las glándulas salivales y su función se ve alterada);
  • vómitos y diarrea (si están afectados los intestinos);
  • glaucoma y uveítis (en caso de lesiones oculares);
  • inestabilidad de la marcha, parálisis de las extremidades (en caso de daño de la médula espinal).

La leucemia de rápida evolución en los gatos provoca anemia y el desarrollo de linfosarcomas u otras neoplasias oncológicas.

Leucemia en un gato
Tumor de mama el gato

Dependiendo de la inmunidad del animal, la leucemia viral puede existir en una de las siguientes formas:

  • Temporal (transitoria): ocurre con muy poca frecuencia en animales con sistemas inmunitarios fuertes, cuando el virus está completamente suprimido. El patógeno permanece en la orina y la saliva durante unos tres meses, tras lo cual es completamente eliminado por el organismo, el sistema inmunitario se recupera y el animal se recupera.
  • La infección latente es típica de animales con sistemas inmunitarios fuertes, donde el virus está presente en los tejidos, pero no se replica. Un gato puede ser portador del virus durante varios años, lo cual no afecta su salud, pero representa un peligro para otros animales.
  • Persistente (replicación viral): se desarrolla cuando un sistema inmunitario debilitado no impide que el virus penetre en la médula ósea y es transportado por los glóbulos blancos por todo el cuerpo. El tracto gastrointestinal, el sistema respiratorio, la vejiga y la piel se ven afectados principalmente.

Diagnóstico

Sólo un veterinario puede hacer un diagnóstico después de realizar una serie de pruebas, entre ellas:

  • La PCR (reacción en cadena de la polimerasa) es una prueba rápida con un alto porcentaje de precisión para comprobar la presencia del virus en la médula ósea;
  • El ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas (ELISA) es una prueba rápida para comprobar la presencia de productos de desecho virales en la sangre;
  • Análisis de sangre general: para identificar trastornos de la composición sanguínea y procesos inflamatorios;
  • Diagnóstico por rayos X, ultrasonidos y resonancia magnética: para detectar tumores o trastornos en el funcionamiento de órganos y sistemas individuales.

radiografía de un gato

Si los resultados de las pruebas son negativos o dudosos, pero hay síntomas claros de la enfermedad, se repiten después de un cierto período de tiempo.

Tratamiento

Actualmente, no existe ningún fármaco capaz de erradicar por completo el virus de la leucemia, por lo que el tratamiento consiste en terapia sintomática y refuerzo inmunitario. Como parte del tratamiento de la leucemia viral, se prescriben los siguientes medicamentos:

  • Inmunoestimulantes, cuya lista la elabora un veterinario según el estado general de salud del animal. Para ello, se suelen utilizar medicamentos recetados para la infección por VIH (interferón, raltegravir o isentress, azidotimidina).
  • Antibióticos de amplio espectro según la localización del patógeno (penicilinas, cefalosporinas, quinolonas).
  • Terapia antianémica y transfusión sanguínea.
  • La quimioterapia se utiliza en casos graves donde el cáncer ha avanzado y es necesario detener los procesos patológicos. El tratamiento adecuado puede reducir el tamaño del tumor, pero suele requerirse repetir el tratamiento después de varios meses.

¡Importante! Los inmunomoduladores no se utilizan para la leucemia, ya que afectan negativamente a las células jóvenes capaces de dividirse.

Como terapia complementaria, es fundamental proporcionar una dieta equilibrada y de alta calidad, con todas las comidas bien cocinadas. Esto evitará que los patógenos entren en el organismo del gato debilitado junto con la comida.

Una vez estabilizada la condición del animal, es necesario visitar periódicamente al veterinario para ajustar la terapia inmunoestimulante y evaluar el estado de salud general.

Examen de un gato por un veterinario

Una mascota con leucemia debe permanecer en cuarentena de por vida para prevenir la infección de otros animales y protegerse de otras infecciones. El tiempo de supervivencia de un gato con este diagnóstico depende de la gravedad del virus y del tiempo que pueda mantener su sistema inmunitario. Con la atención adecuada, esto puede retrasar el trágico desenlace varios años, pero incluso el pronóstico más optimista no suele superar los cuatro años.

Prevención

Dada la alta contagiosidad y prevalencia de la leucemia, lo mejor que puede hacer un propietario para prevenirla es vacunar a su mascota a tiempo:

  • para gatitos – una vez;
  • Para adultos – una vez al año.

Antes de la vacunación, es obligatorio realizar una prueba de leucemia, ya que la enfermedad a veces puede estar latente y la vacuna puede provocar la reactivación del virus. Cabe destacar que la vacuna no garantiza una protección del 100 % y no es adecuada para animales debilitados.

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