Leptospirosis en perros: síntomas y tratamiento
Las enfermedades infecciosas son particularmente peligrosas para las personas y los animales. La leptospirosis canina es bastante común; sus síntomas suelen ser agudos y el tratamiento debe iniciarse de inmediato. De lo contrario, las consecuencias pueden ser graves. Por ello, los dueños de mascotas deben ser conscientes de los peligros de esta enfermedad, de las medidas que deben tomar en caso de detectarla y de cómo prevenir la infección.
Contenido
Etiología de la leptospirosis
La enfermedad es causada por la bacteria Leptospira, un tipo de espiroqueta. Varias especies de estos microorganismos se encuentran en la naturaleza, pero los perros son susceptibles a dos especies: L. icterohaemorrhagiae y L. canicolau. La forma espiral y el pequeño tamaño de la bacteria facilitan su rápida propagación por el cuerpo una vez infectada.

Las bajas temperaturas son condiciones desfavorables para la leptospirosis, por lo que es imposible infectarse durante la temporada de frío. El riesgo es alto durante el resto del año. Dado que la bacteria prolifera en ambientes cálidos y húmedos, representa el mayor peligro durante los meses de verano, especialmente cerca de cuerpos de agua.
Las leptospiras no pueden penetrar la piel, pero entran fácilmente al torrente sanguíneo a través de microtraumatismos, así como a través de las mucosas de la boca, las vías respiratorias, el tracto gastrointestinal y los genitales. A través del sistema linfático, las bacterias entran al torrente sanguíneo y se propagan por el sistema circulatorio, infectando finalmente órganos internos como el hígado, los riñones, el bazo y los pulmones. Cuando las bacterias liberan desechos, causan intoxicación, lo que provoca la manifestación de síntomas.
El período de incubación varía de 3 a 30 días. El animal infectado comienza a eliminar bacterias después de 5 a 7 días. La eliminación de patógenos puede continuar durante varios meses o incluso años, incluso después de un tratamiento eficaz.
¿Cómo y dónde puede infectarse un perro?
La infección por leptospirosis puede ocurrir de las siguientes maneras:
- En caso de contacto con un animal enfermo.
- A través de alimentos, agua, platos, artículos del hogar.
- Al nadar en un cuerpo de agua contaminado con bacterias.
- A través de picaduras de garrapatas y otros insectos chupadores de sangre.
- Al comer cadáveres de animales, especialmente pequeños roedores, que actúan como reservorio vivo para la propagación de la infección.
- A través de la placenta de la madre al cachorro, y también a través de la leche durante la lactancia.

Mantener a los animales en condiciones de hacinamiento aumenta el riesgo de una rápida propagación de infecciones. Las masas de agua estancada y los charcos en los bosques representan un peligro especial para los perros, ya que las bacterias pueden sobrevivir en entornos acuáticos entre 200 y 220 días. Es recomendable evitar que los animales se bañen o beban de estas fuentes para prevenir la infección.
¿Es la leptospirosis peligrosa para los humanos?
La leptospirosis representa un peligro no solo para los animales, sino también para los humanos. Por lo tanto, si se detectan signos de leptospirosis en un perro, se deben tomar las siguientes precauciones:
- Al cuidar a un animal enfermo, es necesario utilizar equipos de protección, como guantes.
- El lugar de residencia de la mascota debe ser limitado y mantenerse en perfecta limpieza.
- Limite el contacto con el animal enfermo.
Las bacterias se excretan del cuerpo del animal a través de la saliva, las heces y la sangre. Es importante evitar que entren en contacto con la piel si presenta alguna lesión (cortes, hematomas o heridas). En casos avanzados, el veterinario podría recomendar la eutanasia.
Síntomas de leptospirosis en perros
Cuando la leptospirosis entra al organismo, daña los sistemas circulatorio, gastrointestinal y respiratorio, causando insuficiencia renal, hepática, cardíaca y disfunción del sistema nervioso central. Los síntomas más evidentes de la leptospirosis en perros incluyen:
- Aumento de la temperatura corporal, a veces hasta 41 grados.
- Vómitos y diarrea.
- Letargo, pérdida de apetito y negativa a comer.
- Trastornos de la micción.
- La aparición de sangre en la orina y las heces.
- Dolor intenso, especialmente en la zona abdominal.
Las manifestaciones de la enfermedad dependen en gran medida de su forma.
Forma hemorrágica
La principal característica de esta forma de la enfermedad es el daño hepático grave. Uno de los síntomas es el enrojecimiento de las mucosas. Pueden aparecer úlceras y hemorragias puntiformes en las mucosas. Síntomas similares se presentan en el tracto gastrointestinal, con presencia de sangre en las heces. La enfermedad siempre se acompaña de fiebre alta y letargo.

Sin un tratamiento oportuno, la insuficiencia renal se desarrolla rápidamente, lo que provoca dificultad para orinar e incluso la pérdida total de la misma. El riesgo de muerte es alto.
Forma de ictericia
Esta forma de leptospirosis se caracteriza por una coloración amarillenta intensa. Es más visible en las membranas mucosas, pero también puede observarse en la piel al separarse el pelaje. Los signos evidentes de la enfermedad incluyen diarrea y vómitos intensos, y puede presentarse queratitis y conjuntivitis.

Al igual que en la forma hemorrágica, se produce insuficiencia hepática y renal, pero la tasa de mortalidad es del 50-60%. La deshidratación también puede ser causa de muerte.
Si nota los primeros síntomas de la enfermedad, consulte a un médico de inmediato. Tras las pruebas de laboratorio, el médico diagnosticará la enfermedad y prescribirá el tratamiento. Perder tiempo podría costarle la vida al animal.
Etapas y formas de la enfermedad
Hay dos etapas principales de la leptospirosis:
- Etapa bacteriana: proliferación de microorganismos en el sistema circulatorio después de ingresar al cuerpo.
- La fase tóxica se caracteriza por daño a los órganos internos e intoxicación grave. En esta etapa de la enfermedad aparecen los síntomas.
Dependiendo de la progresión de la enfermedad se distinguen varios estadios:
- Aguda. La enfermedad progresa rápidamente. Pueden presentarse complicaciones como insuficiencia renal, hepática y de otros órganos en tan solo unos días. El riesgo de muerte es alto.
- Subaguda. La enfermedad progresa más lentamente (10 a 20 días). El riesgo de muerte se reduce.
- Crónica. Si el cuerpo del animal sobrevive a las formas aguda y subaguda, la enfermedad progresa a una condición crónica, que puede durar desde un mes hasta varios años. Pueden producirse exacerbaciones cuando el sistema inmunitario está debilitado, ya que la curación completa es prácticamente imposible. Las bacterias permanecen en lugares de difícil acceso y se activan en condiciones favorables.
- Latente o asintomática. La enfermedad no se manifiesta, pero el animal sigue siendo portador de la infección.
Tratamiento de la leptospirosis en perros
La automedicación para infecciones bacterianas es inaceptable. El tratamiento siempre es integral. Normalmente, se toman diversas medidas:
- Erradicación de la leptospirosis. El suero hiperinmune contra la leptospirosis canina es el más utilizado. Proporciona inmunidad precoz, ya que contiene anticuerpos que combaten el parásito. El suero se administra mediante una única inyección subcutánea en la zona del omóplato. En casos avanzados, se permite una segunda administración, pero a la mitad de la dosis.
- Terapia antibacteriana. Los antibióticos también son obligatorios. Con frecuencia, el médico prescribe bicilina o bencilpenicilina, aunque también se pueden recetar levometicina, tetraciclina, kefzol u otros antibacterianos. La dosis suele calcularse en función del peso del animal: 20 000 unidades por kilogramo.
- Tratamiento sintomático. Restablecer la función de los órganos internos ayuda a aliviar los síntomas. Se puede recetar riboxina para fortalecer el músculo cardíaco y vitamina C para fortalecer los vasos sanguíneos. Se recetan Essentiale o Carsil para mejorar la función hepática. Se utilizan antieméticos para aliviar los vómitos. Las soluciones salinas y de agua pueden ayudar a restablecer el equilibrio hidroelectrolítico.
- Fortalecimiento del sistema inmunitario. Para reforzar las defensas del organismo, se recetan inmunomoduladores y suplementos vitamínicos y minerales.

La dieta es igualmente importante en el tratamiento de la leptospirosis. Es fundamental consumir comidas pequeñas y frecuentes. Los alimentos deben estar bien cocinados y ser de alta calidad. Una dieta equilibrada es fundamental.
Prevención
La base de las medidas preventivas es vacunaciónLa primera vacuna contra la leptospirosis para perros se administra entre los 2 y los 4 meses de edad. Se administra una dosis de refuerzo entre 3 y 4 semanas después. Esta dosis debe repetirse dos veces al año, ya que la inmunidad a la enfermedad se debilita con el tiempo. Además, la vacunación debe administrarse durante las epidemias.
Seguir estas sencillas reglas también ayudará a prevenir la leptospirosis:
- Evite el contacto entre su perro y animales enfermos.
- Si vive en una zona rural, no permita que haya roedores en su propiedad.
- Asegúrese de que su perro no beba ni nade en cuerpos de agua estancada.
- Realizar tratamiento oportuno contra ectoparásitos.
- Mantenga limpios los platos, la ropa de cama y los artículos del hogar.
- Alimente a su mascota únicamente con alimentos de alta calidad que hayan pasado diversas pruebas.
La prevención de enfermedades es la mejor manera de garantizar la salud de tu mascota, así que no descuides estas sencillas recomendaciones.
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