Linfoma en gatos: tratamiento y síntomas

El linfoma (linfosarcoma) en gatos es un cáncer del tejido linfoide y los linfocitos, asociado principalmente a tumores malignos. Es uno de los tipos de cáncer más comunes, independientemente del sexo o la raza de la mascota. Cuanto más temprano sea el diagnóstico y el tratamiento, mayor será la probabilidad de prolongar la vida de la mascota.

Linfoma en gatos

Razones para el desarrollo

Los veterinarios aún no han podido determinar las causas exactas del linfoma en gatos. Sin embargo, sí identifican una serie de factores que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad:

  • Exposición regular a metales pesados ​​o radiaciones ionizantes.
  • Condiciones ambientales desfavorables.
  • Herencia y predisposición genética. Se cree que las crías de un gato diagnosticado posteriormente con linfoma tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad, y la localización de la misma también será similar.
  • Presencia del virus de la leucemia en la sangre, que se transmite a través de la sangre o la saliva. Sus portadores son especialmente comunes entre los animales callejeros.

El impacto de estos factores provoca cambios en el genoma de los linfocitos, como resultado de lo cual se altera el proceso de división celular y comienza su proliferación descontrolada, dando lugar a la formación de tumores.

Síntomas y tipos de la enfermedad.

En las primeras etapas del linfosarcoma, no se observan manifestaciones externas de la enfermedad. Solo se puede detectar mediante ecografía o pruebas de laboratorio. Con el tiempo, el animal desarrolla síntomas de deterioro del estado general, dependiendo del tipo y la localización de la patología:

  • El linfoma alimentario (afección intestinal) se presenta en animales mayores de 8 años y se acompaña de pérdida de apetito, pérdida de peso, vómitos y diarrea. Con frecuencia se desarrolla una obstrucción intestinal completa, que requiere intervención quirúrgica inmediata.
  • La afectación de los ganglios linfáticos mediastínicos (daño a los ganglios linfáticos torácicos) se diagnostica en mascotas jóvenes (de 2 a 3 años). Esta afección provoca que los ganglios linfáticos del tórax y el cuello se vuelvan claramente visibles, y que la respiración se vuelva dificultosa o superficial. Esto se debe al desarrollo de un tumor en el timo y, en ocasiones, a la acumulación de líquido en el tórax, que finalmente comprime los pulmones. También pueden presentarse edema pulmonar y signos de insuficiencia cardíaca.

Un gato en una clínica veterinaria.

  • El linfoma espinal (afectación de la médula espinal) es típico en personas jóvenes y de mediana edad. La enfermedad se acompaña de parálisis de las extremidades y es grave.
  • El linfosarcoma renal se desarrolla en personas de mediana edad. Esta afección se caracteriza por comportamiento apático, disminución del apetito, aumento de la producción de orina (poliuria) y sed anormalmente intensa.
  • El linfoma nasal se diagnostica en mascotas mayores. Provoca dificultad para respirar, secreción nasal sanguinolenta e inflamación de las mucosas.
  • La hipertrofia multiganglionar puede presentarse en personas mayores y, a veces, en personas de mediana edad. Los síntomas varían según la ubicación de la lesión. Con frecuencia se observa hipertrofia de todos los ganglios linfáticos, así como del hígado y el bazo.

¡Importante! Independientemente de la ubicación del linfoma, los gatos suelen presentar anemia (una disminución de los niveles de hemoglobina) y recuentos anormales de glóbulos blancos. grande o hacia abajoLos síntomas aceptables incluyen erupción cutánea y anomalías neurológicas (espasmos, convulsiones, fotofobia).

Además de los tipos, existen dos formas de la enfermedad:

  • Indolente: patología lenta, no agresiva y con un pronóstico relativamente favorable, siempre que se trate adecuadamente.
  • Agresiva: patología de rápido desarrollo y pronóstico cuestionable que requiere tratamiento inmediato.

Diagnóstico

El veterinario diagnostica el linfoma basándose en el examen histológico de muestras de tejido afectado. También se tienen en cuenta los signos clínicos de la enfermedad y se examina a la mascota exhaustivamente.

  • Examen de las mucosas y la piel.
  • Palpación de los ganglios linfáticos.
  • Análisis de sangre (para comprobar si hay anemia, la presencia del virus de la leucemia, el nivel de leucocitos, etc.) y la orina.
  • Rayos X/ecografía (para examinar los ganglios linfáticos internos y detectar neoplasias en los órganos internos).
  • PCR (para identificar un patógeno específico).

Estas pruebas nos permiten determinar la magnitud del daño al organismo, proporcionar un pronóstico aproximado para la vida futura del animal y seleccionar el régimen de tratamiento óptimo.

Pruebas para un gato

Tratamiento del linfoma

El principal tratamiento para el linfosarcoma es la quimioterapia, que consiste en la administración de fármacos citotóxicos para destruir los tumores. Estos fármacos tienen un efecto destructivo no solo sobre las células tumorales, sino también sobre las células sanas de los órganos internos y sistemas corporales, por lo que los regímenes y las dosis de quimioterapia son determinados exclusivamente por un veterinario. Entre los fármacos más utilizados se encuentran:

  • Doxorrubicina;
  • Clorambucilo;
  • Ciclofosfamida;
  • Vincristina;
  • L-asparaginasa (en caso de leucemia);
  • Prednisolona/prednisona (para aliviar la inflamación y suprimir el crecimiento del tumor).

El medicamento se administra al animal una vez por semana y el tratamiento dura de 4 a 6 meses. Si se logra la remisión al final del primer tratamiento, el veterinario puede decidir suspender la quimioterapia o extender el intervalo entre dosis a 2 semanas.

La radioterapia no se utiliza para el linfoma. Si el tumor interfiere con el funcionamiento normal del animal, se realiza una extirpación quirúrgica, seguida de quimioterapia y medicamentos restauradores.

Radioterapia para gatos

Esperanza de vida

El uso de fármacos modernos con toxicidad reducida y la alta sensibilidad de diversos tipos de linfoma a la quimioterapia permiten lograr una remisión estable y a largo plazo en esta enfermedad oncológica. El pronóstico de supervivencia de los gatos con linfoma depende en gran medida de la localización del tumor y de la rapidez del tratamiento.

¡Importante! Sin tratamiento ni solo con prednisolona, ​​la esperanza de vida de un animal tras el diagnóstico de linfosarcoma es de uno a dos meses.

Además, se debe tener en cuenta la presencia del virus. leucemia Y inmunodeficienciaLa esperanza de vida promedio para el linfoma después de completar la quimioterapia y si se detecta a tiempo es la siguiente:

  • 65% – 12 meses;
  • 30% – 24 meses;
  • 15% — a partir de 36 meses y más.

Incluso lograr una remisión estable no significa que su mascota esté completamente curada. Será necesario realizar un seguimiento veterinario regular, al menos cada tres meses, y seguir la dieta prescrita.

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