Lipidosis hepática en gatos: síntomas y tratamiento
La lipidosis felina es una enfermedad en la que se acumulan grandes cantidades de grasa en las células hepáticas. Esta degeneración tisular provoca una degeneración grasa, con más de la mitad de las células hepáticas conteniendo grasa. Como resultado, el órgano no puede soportar la tensión, funciona de forma intermitente y, finalmente, pierde por completo su funcionalidad.

Variedades
En la práctica veterinaria, la enfermedad se clasifica como:
- Lipidosis hepática primaria. Aparece con igual frecuencia en animales que padecen anorexia y obesidadSin el tratamiento adecuado, el gato muere.
- Secundaria: ocurre como una complicación y requiere tratamiento junto con la enfermedad subyacente.
Razones
La enfermedad del hígado graso se asocia a diversas causas. A menudo se desarrolla como resultado de enfermedades infecciosas, intoxicaciones tóxicas y cáncer.
En los últimos años, los veterinarios han diagnosticado cada vez más lipidosis en animales previamente diagnosticados con:
- diabetes mellitus;
- patologías cardíacas;
- insuficiencia renal;
- patologías urogenitales;
- hipertiroidismo;
- avitaminosis, especialmente la deficiencia de vitamina B12;
- patologías de los órganos respiratorios;
- pancreatitis;
- enfermedades del grupo neurológico;
- trastornos autoinmunes.
En uno de cada dos casos no se puede determinar la causa exacta, por lo que en la mitad de los gatos el diagnóstico es “lipidosis idiopática”.

Grupo de riesgo
El principal grupo de riesgo son los gatos adultos, independientemente de su sexo, que viven en apartamentos sin acceso a libertad. Los gatos que viven permanentemente con humanos llevan un estilo de vida sedentario y suelen comer en exceso. En la naturaleza, se ven obligados a cazar para alimentarse. Mantenerse activos previene la acumulación de grasa.
Los gatos que experimentan estrés prolongado también corren el riesgo de desarrollar esta afección. El estrés puede deberse a un cambio de entorno, la llegada de otro animal al apartamento, cambios en su dieta habitual o reformas prolongadas.
La lipidosis en los gatos puede desarrollarse en el contexto de otra enfermedad, por lo que durante su tratamiento, es importante que los propietarios presten atención a los síntomas característicos del daño hepático y a cualquier cambio en el comportamiento de la mascota.
Síntomas
Lo primero que llama la atención es el aspecto enfermizo del animal. El gato está envejeciendo rápidamente, deteriorándose visiblemente y perdiendo peso. Su pelaje está opaco, con algunas grietas y el estado de su piel empeora.
¡Esto es importante! Los dueños de razas de pelo largo deben estar especialmente atentos. Una pérdida de peso repentina no se nota inmediatamente bajo el pelaje espeso, pero al palparla, se notan claramente las vértebras y las costillas prominentes.

También se puede sospechar lipidosis hepática en gatos basándose en otros síntomas:
- Falta de apetito durante 10-14 días.
- Un estado cercano al letargo.
- Vómitos, trastornos intestinales.
- Inhibición.
- Estado deprimido.
- Aumento de la salivación.
Incluso uno solo de estos síntomas es motivo de grave preocupación. Debe contactar inmediatamente a un veterinario si su mascota ha perdido más de un cuarto de su peso corporal en cuestión de días o si no responde durante un tiempo prolongado.
En las etapas iniciales, los signos característicos pueden no aparecer, ya que la enfermedad progresa gradualmente. Posteriormente, los gatos desarrollan síntomas de ictericia: el blanco de los ojos adquiere un tono amarillento y aparece una capa amarilla en los tejidos de la cavidad oral.
Esta condición indica un daño hepático grave y a menudo está acompañada de un aumento de la salivación y una coagulación sanguínea deteriorada.
¡Importante! Las probabilidades de una recuperación completa sin daños graves al organismo del animal son altas si la enfermedad se detecta a tiempo y se prescribe un tratamiento adecuado. El hígado es un órgano especial; sus células y tejidos son capaces de autocurarse y renovarse.
Diagnóstico
El diagnóstico de la lipidosis hepática se realiza clínicamente. Un veterinario atiende las quejas del propietario, examina al gato y prescribe una serie de pruebas de laboratorio e instrumentales:
- hemograma completo;
- análisis general de orina;
- análisis de sangre bioquímico;
- aminotransferasas AST y ALT;
- bilirrubina.

Los resultados de las pruebas nos permiten evaluar la función hepática. Se prescriben ecografías o radiografías para visualizar cualquier daño. Estos estudios permiten comprender los cambios estructurales del órgano y su gravedad.
Una biopsia permite un diagnóstico patológico 100% preciso. Se anestesia al gato y se extrae una pequeña muestra del órgano para su análisis. La muestra se recoge con una aguja de aspiración. Posteriormente, se examina al microscopio, se determina el contenido celular y se realiza un diagnóstico definitivo. En casos avanzados, el sebo reemplaza las células normales.
¡Precaución! Existe riesgo de hemorragia interna al tomar la muestra, ya que no se puede descartar la perforación de un vaso sanguíneo importante con la aguja. Para prevenirlo, se administra vitamina K al animal 12 horas antes de la biopsia.
Tratamiento
El tratamiento de la lipidosis felina se realiza en un hospital o en un centro ambulatorio. Se recomienda el tratamiento hospitalario en casos graves, complicaciones o intervenciones quirúrgicas.
La terapia ambulatoria se prescribe para animales que experimentan estrés severo. Es más fácil superar el estrés en un entorno familiar, pero es necesaria por razones médicas, ya que el estrés agrava la enfermedad.
Durante el tratamiento, es importante restablecer la nutrición normal de la mascota. Para ello, se utilizan dietas comerciales especiales. Si el gato tiene aversión a la comida, se inserta una sonda de alimentación por la que se introduce lentamente alimento líquido. En ocasiones, la alimentación por sonda dura un mes o más, hasta que el animal empieza a comer por sí solo.

A los gatos con degeneración grasa se les prescriben fluidos intravenosos para mantener y restablecer el equilibrio hídrico. La composición de estos fluidos la determina el veterinario basándose en los resultados de las pruebas de laboratorio.
El tratamiento también incluye antieméticos y, en casos de daño hepático grave, vitaminas. Las vitaminas son esenciales, ya que los problemas hepáticos pueden causar hipovitaminosis en los gatos, lo que puede complicar la evolución de la enfermedad.
El veterinario prescribe los medicamentos, la dosis y la duración del tratamiento según cada caso. En animales con sistemas inmunitarios debilitados, se pueden recetar antibióticos para prevenir complicaciones y el desarrollo de enfermedades infecciosas.
Pronósticos
Si la afección se detecta a tiempo y se trata con prontitud, el pronóstico es favorable. La lipidosis grave es mortal en el 30 % de los casos, incluso si el animal recibe cuidados intensivos.
El período de recuperación es largo, de 1,5 a 2 meses. Los dueños deberán mantener a su mascota con una dieta estricta y alimentarla por sonda o vía intravenosa durante este tiempo.

Como cualquier enfermedad, la lipidosis es más fácil de prevenir que de curar. Para prevenirla, los gatos deben consumir una dieta equilibrada y de alta calidad. Se prohíbe la comida barata o caducada.
El alimento debe contener suficiente proteína, pero no ser alto en calorías. Los dueños deben vigilar a su mascota para prevenir la obesidad. Si la mascota rechaza la comida durante dos días, busque atención veterinaria inmediata.
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2 comentarios
Tatiana
¡Hola! Mi gatito tiene la concha muy inflamada por la atexia y no puede controlar la micción. La he estado lavando, pero no sirve de nada. ¿Podrías decirme cómo tratarla?
Daria es veterinaria
¡Hola! Si a tu gatito le han diagnosticado ataxia, ¿no te ha recetado un neurólogo un tratamiento? En cuanto a la incontinencia, existen muchos medicamentos, pero es extremadamente difícil determinar la dosis adecuada para un gatito pequeño. Por ejemplo, Livial, en dosis de 2,5 mg, se administra a razón de 1/10 de comprimido por cada 10 kg de peso corporal; imagina cuánto tendrías que triturar para un gatito. Propalin (debido a la pequeña cantidad de sustancia necesaria y al gran contenido en 1 ml del medicamento, solo se prescribe para perros), Driptal (amitriptilina, 0,5-1 mg de ingrediente activo por 1 kg de peso corporal, por vía oral, una vez al día) y Ovestin también son difíciles de dosificar. Aplica cremas para la dermatitis del pañal (Bepanten, Pantenol, etc.) sobre el tejido inflamado. ¿Cuál es la causa de la ataxia? ¿Es una lesión previa o congénita? Es más fácil tratar la ataxia y el problema de incontinencia se resolverá por sí solo.
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