Microsporia en perros: síntomas y tratamiento
Las enfermedades dermatológicas causadas por hongos patógenos inferiores se consideran entre las más desagradables. Afectan a muchas especies animales y a los seres humanos, y su tratamiento requiere una terapia a largo plazo y muy específica, que en ocasiones puede provocar recaídas. Dermatomicosis Se caracteriza por procesos inflamatorios en la piel y daño a las células de la raíz del pelo, lo que resulta en alopecia areata (pérdida de pelo en parches). Estas afecciones incluyen tricofitosis, microsporia y sarna. En perros, la tricofitosis es la más común y afecta con mayor frecuencia a animales jóvenes.

Patógeno y vías de infección
La microsporia es causada por hongos del género Microsporum. En perros y gatos, se cree que los responsables más comunes son las especies Microsporum Gypseum y Microsporum Canis. Los dermatofitos afectan la piel, los folículos pilosos y las uñas del animal.
Las esporas de hongos son bastante resistentes a las influencias ambientales: pueden permanecer viables en el cabello infectado hasta dos años y en la tierra hasta dos meses. Sin embargo, las soluciones alcalinas, los ácidos, los antisépticos o las lámparas de cuarzo bactericidas las eliminan en 15-30 minutos, y las temperaturas superiores a 100 °C las eliminan en 5 minutos.
La infección por microsporia se produce por contacto directo con un animal infectado, así como por contacto con objetos contaminados con escamas de piel o pelo de un animal infectado. El período de incubación varía de una semana a un mes y medio. Tras la recuperación, el perro desarrolla inmunidad a la microsporia, que dura aproximadamente dos años.
Síntomas
La enfermedad comienza con enrojecimiento y descamación de zonas específicas de la piel, generalmente en el cuello, la cara, la base de la cola y entre los dedos. El pelaje de estas zonas se vuelve quebradizo y se cae parcialmente. Esto se asemeja a una quemadura de cigarrillo o a una "calva", de ahí el otro nombre de la microsporia. tiñaSe definen claramente zonas redondeadas y sin pelos de varios centímetros de diámetro y cubiertas de escamas secas (esto se aprecia claramente en la fotografía).

La microsporia canina no siempre produce picazón, pero si el animal se rasca las zonas afectadas, los microorganismos patógenos pueden penetrar la piel dañada y causar infecciones secundarias, incluyendo abscesos. Con un sistema inmunitario fuerte, el cuerpo del perro puede combatir la infección por sí solo y es posible la recuperación espontánea. Sin embargo, incluso con un tratamiento adecuado, las zonas sin pelo pueden persistir durante mucho tiempo.
Diagnóstico
A pesar de los signos clínicos muy típicos de microsporia detectados durante el examen inicial del perro, el diagnóstico se realiza tras una serie de pruebas. Esto permitirá diferenciar la patología de la dermatitis alérgica. sarna, hipovitaminosis A, y especialmente tricofitosis y sarna, que producen síntomas similares pero son causadas por otros tipos de hongos.
Para determinar la naturaleza de la enfermedad, un laboratorio veterinario realiza un examen microscópico de raspados de pelo y piel tomados de la zona afectada. La especie fúngica se determina cultivando la muestra en un medio nutritivo, identificando el patógeno y su especie. La prueba de fluorescencia con lámpara de Wood se considera un método eficaz para diagnosticar la microsporia. Este método elimina la necesidad de tomar raspados: se coloca al perro en una habitación oscura y se expone a un fino haz de luz ultravioleta, que hace que las esporas del hongo Microsporum brillen de color verde.
Tratamiento
Independientemente de si la enfermedad es localizada o generalizada, el tratamiento para la microsporia se basa en eliminar el patógeno con agentes fungicidas tópicos. Estos pueden incluir ungüentos, geles, aerosoles y soluciones acuosas y alcohólicas. Antes de aplicar el medicamento en la piel del perro afectado, se debe recortar la zona a tratar, incluyendo una sección de 1 a 2 cm de piel sana.

¡Importante! Los recortes de pelo, la ropa de cama, los collares y demás artículos que puedan contener esporas de hongos deben quemarse. La manipulación de una mascota enferma solo debe realizarse con guantes protectores desechables. El incumplimiento de estas instrucciones puede resultar en que toda la familia tenga que someterse a un tratamiento contra las esporas de hongos.
Los medicamentos más utilizados para el tratamiento de la microsporia en perros son:
- Solución o ungüento salicílico al 10 %. Estas preparaciones tienen efecto fungicida y queratolítico (favoreciendo el ablandamiento y la eliminación de la capa epidérmica dañada por hongos). Aplicar una vez al día.
- Solución de ácido salicílico al 10 % en alcohol yodado al 5 %. Se puede usar de 2 a 3 veces al día.
- Clotrimazol (solución o ungüento). Medicamento basado en el principio activo del mismo nombre, que se aplica en las zonas afectadas de la piel de 2 a 3 veces al día.
- Miconazol. Crema que contiene el fungicida nitrato de miconazol. Aplicar 1 o 2 veces al día.
- Ungüento de micozolona. Proporciona efectos antifúngicos, antiinflamatorios y antialérgicos. Los ingredientes activos son mazipredona y miconazol. Aplicar 1 o 2 veces al día.
- Ungüento de ñame. El azufre y el óxido de zinc, presentes en el ungüento, tienen efectos fungicidas, antisépticos y queratolíticos. Aplicar el ungüento 1 o 2 veces al día.
- Ungüento o linimento de Juglon. Una potente preparación fungicida a base de extracto del fruto de la nuez de Juglandis nigrae. Aplicar sobre la piel afectada por microsporia una vez cada dos días.
- Imaverol. Medicamento veterinario que contiene el fungicida enilconazol como ingrediente activo. Disponible en emulsión o champú.
- Fundiderm Aerosol. Un medicamento combinado con acción antifúngica y antiinflamatoria. Sus ingredientes activos son clotrimazol, dipropionato de beclometasona y gentamicina. Este producto puede usarse de 2 a 3 veces al día.
- Zoomikol Spray. Producto combinado con nitroxolina y tiabendazol como ingredientes activos. Tiene efectos fungicidas, antimicrobianos y antiparasitarios y se usa cada pocos días para tratar infecciones cutáneas causadas por microsporia.

¡Importante! Muchos medicamentos tópicos contienen sustancias tóxicas. Por lo tanto, se deben tomar precauciones para evitar que el perro se las lama. Existen collares y bozales especiales para este fin.
En casos graves de la enfermedad y con extensas áreas de lesiones cutáneas, el veterinario puede recetar medicamentos orales como griseofulvina (un antibiótico activo contra Microsporum) o ketoconazol (un antifúngico de amplio espectro). La duración del tratamiento y la dosis serán determinadas por el veterinario. Se pueden recetar multivitaminas (Multi Vit-Adult, Tetravit, Trivitamin) como terapia de apoyo.
Prevención
Un animal enfermo debe aislarse hasta su completa recuperación. La habitación donde se encuentre debe tratarse regularmente con desinfectantes (se recomiendan formaldehído o hidróxido de sodio). Posteriormente, los desinfectantes deben enjuagarse con agua. También se puede utilizar una lámpara de cuarzo para la desinfección.
Las medidas preventivas para la microsporia en perros incluyen:
- Cumplimiento de las normas de higiene.
- Evitar el contacto con animales enfermos.
- Mantener una inmunidad fuerte y una buena salud.
La vacunación es una forma fiable de proteger a los perros de las enfermedades fúngicas. Se considera que las mejores vacunas contra la microsporia son... Vakderm, Mikolam, Microderm, Polivak TM.
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