¿Se le puede dar aspirina a un perro?
La aspirina (ácido acetilsalicílico, Acidum acetylsalicylicum) es un antiinflamatorio no esteroideo, uno de los representantes más conocidos del grupo farmacológico de analgésicos y antipiréticos. En medicina veterinaria, se utiliza como antiinflamatorio, antipirético y analgésico. Todo dueño de perro debería tener este medicamento en su botiquín y saber cuándo usarlo.

Contenido
Indicaciones, contraindicaciones
El ácido acetilsalicílico se puede recetar a un perro:
- cuando la temperatura corporal aumenta a 41°C y más debido al sobrecalentamiento del animal;
- en enfermedades infecciosas acompañadas de fiebre;
- para el dolor moderado causado por una lesión;
- para enfermedades inflamatorias de las articulaciones (artrosis, artritis).
No está permitido utilizar aspirina para tratar a un perro si tiene patologías hepáticas o renales, o enfermedades gastrointestinales concomitantes (gastritis, colitis, enterocolitis), así como para ciertas enfermedades cardiovasculares. Las contraindicaciones para tomar este medicamento también incluyen:
- Embarazo (la aspirina puede causar sangrado o parto prematuro en una perra)
- Periodo de lactancia (el medicamento puede entrar al organismo de los cachorros con la leche materna).
- El perro tiene menos de 6 meses (a esta edad, el cuerpo aún no produce las enzimas necesarias para eliminar los productos del metabolismo de la aspirina).

Tenga en cuenta: hay razas de perros que tienen muy poca tolerancia a los medicamentos analgésicos y antipiréticos, incluida la aspirina. collie, Sheltie, Alabai, bobtail, heeler y otras razas de pastoreo. No se suele recetar aspirina a estos perros.
Instrucciones de dosificación y administración
La aspirina está disponible en comprimidos de 100 o 500 mg de principio activo, con almidón y celulosa como excipientes. La dosis diaria máxima para perros de 20 kg o más es de 1,5 g. La dosis estándar es media tableta de 500 mg. Para perros pequeños, la dosis se calcula individualmente y suele ser de 5 a 10 mg/kg de peso corporal.
La aspirina se administra a los perros después de las comidas debido a su efecto irritante sobre la mucosa gástrica. La pauta generalmente aceptada para el uso de aspirina es dos veces al día. Con fines preventivos (por ejemplo, para patologías cardiovasculares), el medicamento puede prescribirse en pequeñas dosis en días alternos. La aspirina no se prescribe como anestésico local (por ejemplo, para el dolor de muelas), ya que puede causar quemaduras en la mucosa.

¡Importante! Un veterinario debe recetarle aspirina a su perro y calcular la dosis. Hacerlo usted mismo es peligroso, ya que puede causar efectos secundarios graves, incluso mortales.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios del ácido acetilsalicílico pueden ocurrir no solo por sobredosis, sino también por seguir correctamente las instrucciones de uso. Este medicamento no es inocuo; puede alterar la coagulación sanguínea, causar insuficiencia renal, reacciones alérgicas, erosiones de la mucosa gástrica e intestinal, e incluso hemorragias internas.
Por lo tanto, después de administrarle aspirina a su perro, vigile su estado. Si vomita, presenta heces oscuras, encías pálidas o presenta otros cambios de comportamiento o salud (ansiedad, inquietud, respiración dificultosa o rápida, convulsiones), suspenda la aspirina y contacte a su veterinario inmediatamente para obtener más instrucciones.

¡Instrucciones especiales! El ácido acetilsalicílico puede interferir con los efectos de otros medicamentos. Por lo tanto, no se prescribe en combinación con sulfonamidas. analgésicos, así como tetraciclina, furosemida, ketoprofeno, metotrexato, digoxina, heparina.
Análogos
Si la aspirina no es recomendable para perros debido a efectos secundarios o contraindicaciones, dependiendo de la afección específica, su veterinario podría recetar otros medicamentos con un efecto similar. Los análogos de la aspirina incluyen:
- medicamentos antiinflamatorios no esteroides Ketonil, Ketoprof, Ketofeno, Rimadyl;
- hepatoprotector Remaxol;
- condroprotector Arthra.

En comparación con la aspirina, estos medicamentos se consideran más suaves y menos propensos a causar complicaciones. Al tomarlos, el riesgo de acumulación del principio activo en el organismo y la probabilidad de desarrollar una reacción alérgica son menores, lo cual es especialmente importante si el tratamiento dura más de 5 días. En cualquier caso, un veterinario debe evaluar la situación objetivamente, seleccionar el medicamento más seguro y calcular su dosis.
Lea también:
Añadir un comentario