Neoplasias en mascotas: ¿qué hacer?
Las mascotas envejecen más rápido que nosotros. Un año de su vida equivale a 7 u 8 años de la nuestra. Por lo tanto, después de vivir con una persona durante 9 años, un gato o un perro se considera un verdadero anciano según nuestros estándares, y su salud empieza a deteriorarse.
Las enfermedades de la vejez abundan y pueden obstaculizar la felicidad de nuestros queridos bigotes. La hipertensión, por ejemplo, suele afectar a estos animales, debilitando su corazón y ralentizando su metabolismo. Pueden desarrollar obesidad, diabetes e incluso cálculos renales. Sin embargo, recientemente, los casos de tumores descubiertos en gatos y perros se han vuelto cada vez más comunes.
¿Qué tipos de neoplasias existen?

En general, sin entrar en detalles, pueden ser benignos o malignos (cancerosos). Sí, la Madre Naturaleza es tan bromista que incluso los animales desarrollan cáncer.
Solo un veterinario puede determinar si una mascota tiene cáncer o un tumor benigno inofensivo tras numerosas pruebas adicionales (incluida una biopsia). Una ecografía puede ayudar a determinar la ubicación exacta del tumor. tumorSi los vasos sanguíneos importantes están comprimidos, el tamaño del tumor, su consistencia y otros detalles menores. Las radiografías permiten una visión casi completa del animal, detectando la presencia o ausencia de metástasis propias del cáncer. La histología y la citología examinan tejidos y células, lo que permite determinar si el animal contiene células cancerosas.
¿Qué hacer si un animal tiene un tumor?

Un dueño atento examina regularmente a su mascota, especialmente si es mayor. Aún es posible palpar algo sobre o debajo de la piel. Sin embargo, si se ha formado un tumor en un órgano interno, no será posible detectarlo en casa. Por eso es tan importante visitar al veterinario al menos una vez al año (las mascotas mayores deben acudir a citas con más frecuencia). El hemograma cambia si algo no va bien. Si el veterinario sospecha que algo anda mal, solicitará pruebas adicionales (ecografía, radiografía) para confirmar o descartar sus sospechas.
No te asustes si notas un bulto en tu mascota. Simplemente llévalo al veterinario para que lo examine un especialista. Un bulto puede tener cualquier forma o tamaño. Así que si notas algo, lo mejor es buscar ayuda.
Si su veterinario sospecha cáncer, le recomendará que lo derive a un hospital oncológico especializado, donde le recetarán un tratamiento que ayudará a su mascota o le realizarán una cirugía si es necesario. Las pruebas adicionales en este hospital proporcionarán más información sobre el tumor y ayudarán a seleccionar los medicamentos más eficaces (la quimioterapia también se utiliza en animales y casi siempre da resultados positivos).
Para salvar la vida de su mascota y aliviar su sufrimiento, busque atención veterinaria. No lo dude, incluso si la hinchazón parece inofensiva. Más vale prevenir que lamentar una pérdida de tiempo.
¿Tienes alguna pregunta? Puedes preguntarle al veterinario de nuestro sitio web en los comentarios. Te responderemos lo antes posible.
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