Papilomas en gatos
Los papilomas (del latín "papillo", que significa pezón) son crecimientos benignos que se localizan en la piel o las mucosas. Estas verrugas pueden variar en tamaño desde unos pocos milímetros hasta 2-3 cm y ser del mismo color que la piel o de un color que va desde el rosa carne hasta el marrón oscuro. Las localizaciones típicas de los papilomas en gatos incluyen el pabellón auricular, los párpados, los labios, la mucosa oral, el cuello y el abdomen. Los papilomas genitales en gatos son poco frecuentes.
Causas de la formación de papilomas
Se cree que la papilomatosis es causada por virus sin envoltura que contienen ADN de la familia Papillomaviridae, de la cual se han identificado ocho subespecies diferentes en gatos. Bajo la influencia del patógeno, las células epiteliales mutan y comienzan a multiplicarse descontroladamente, formando tumores benignos verrugosos que se asemejan a pequeños crecimientos redondeados con puntas aplanadas. El papiloma puede tener un tallo delgado o una base densa y adherente. A medida que las verrugas crecen, forman racimos que se asemejan a inflorescencias de coliflor.

Aunque el ADN de todos los tipos de virus Papillomaviridae es similar, el agente causante del papiloma felino no es peligroso para los humanos y los animales no pueden infectarse con el virus del papiloma humano (VPH).
Un gato puede infectarse con papilomatosis por contacto directo con un animal infectado o a través de sus objetos de aseo. El período de incubación (latente) de la enfermedad es de uno a dos meses, tras los cuales comienzan a aparecer los signos clínicos.
Los siguientes factores contribuyen a la activación del virus y al desarrollo de la enfermedad:
- presencia de enfermedades infecciosas crónicas;
- sistema inmunológico subdesarrollado en gatitos;
- inmunidad debilitada en gatos mayores o como resultado del uso prolongado de ciertos medicamentos;
- trabajo difícil;
- estrés experimentado;
- factores hereditarios.
Diagnóstico
La presencia de uno o varios crecimientos verrugosos en la piel o las mucosas de un gato puede tener diversas causas. Para diagnosticar la papilomatosis, se examina una biopsia del crecimiento en el laboratorio mediante tinción inmunohistoquímica y microscopía electrónica. También se realiza un análisis de sangre para detectar el ADN de Papillomaviridae. El método más fiable es la PCR, que utiliza la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), lo que permite detectar el virus incluso en su forma latente.

Tratamiento de los papilomas
Si un gato tiene una pequeña cantidad de verrugas en su piel, no le causan ninguna molestia particular y no crecen rápidamente, entonces dichos crecimientos no representan una amenaza para la vida y generalmente no se tratan, y si se eliminan, es con el propósito de eliminar un defecto cosmético.
Entre las razones para consultar a un veterinario se incluyen papilomas múltiples, crecimientos grandes o propensos a sangrar, y verrugas ubicadas en zonas propensas a traumatismos frecuentes, como la boca, los labios o entre los dedos. En algunos casos, estos papilomas pueden convertirse en tumores malignos (carcinoma de células escamosas).
Para tratar la papilomatosis en gatos se utiliza una terapia sintomática, destinada a destruir el cuerpo de la verruga; no existen medicamentos capaces de matar el virus Papillomaviridae en el cuerpo del animal.
La extirpación quirúrgica de papilomas (curetaje) rara vez se utiliza en la medicina veterinaria actual. El método más popular para extirpar papilomas aislados en animales es la crioterapia. Se aplica nitrógeno líquido al tejido tumoral, provocando su rápida destrucción y evaporación.

Para el tratamiento de la papilomatosis en gatos también se utilizan:
- Electroescisión por ondas de radio. Este es un método sin contacto para eliminar papilomas mediante ondas de radio de alta frecuencia. La corriente eléctrica causa daño térmico al tejido, dejando una costra seca en el lugar de la verruga quemada.
- Coagulación química. Se aplican productos químicos (solución de ácido nítrico, Solcoderm o Solkovagin) al papiloma para momificar el tejido. Se forma una pequeña costra seca en la zona tratada, que se desprende sola al cabo de unos días.
- láser de CO2El haz infrarrojo de un láser de dióxido de carbono actúa como un bisturí quirúrgico y su uso es eficaz para destruir incluso papilomas grandes.
- Inyecciones de novocaína. Se inyecta novocaína al 0,5% con fospreneel debajo de la base del papiloma 3-4 veces con un intervalo de 5 días, como resultado de lo cual se bloquea el suministro de nutrientes a la neoplasia, la verruga se seca y se cae.
Los papilomas no suelen causar picazón, pero los gatos pueden rascarse para intentar eliminar el objeto extraño de la piel. En estos casos, para prevenir la infección, se recomienda tratar el crecimiento con agentes antisépticos y cicatrizantes: clorhexidina, peróxido de hidrógeno, solución de yodo al 5%, decametoxina acuosa (Decasan) y ungüentos de Panestine o Betadine.
Dado que el virus del papiloma se activa cuando las defensas inmunitarias del organismo están debilitadas, los inmunoestimulantes suelen incluirse en el tratamiento complejo de la papilomatosis. A los gatos se les puede recetar: Gamavit, Roncoleucinainductor de interferón Maxidin, así como los complejos vitamínicos Canina Canivita, Polidex Immunity up, Farmavit Neo y otros.
En casa, puedes intentar eliminar los papilomas aislados en gatos aplicándoles una solución de alcohol yodado o ácido acético diariamente durante una semana. Aplicar jugo de celidonia, ajo o diente de león sobre la verruga una vez al día durante 2-3 semanas también es efectivo. Las verrugas pequeñas recién formadas se pueden eliminar aplicando una pasta de bayas de serbal trituradas 2-3 veces al día.
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