Parálisis de las extremidades traseras en perros: síntomas y tratamiento
La parálisis de las extremidades posteriores en perros se produce como resultado de un daño en los nervios motores. Este proceso se acompaña de una disminución de la sensibilidad cutánea y muscular, y provoca pérdida de movilidad en las patas. Con la progresión prolongada de la enfermedad, se desarrolla atrofia muscular.

Contenido
Variedades
Los veterinarios distinguen dos afecciones asociadas con la pérdida de la función motora en las extremidades traseras de los animales. Conozca más sobre ellas:
- Parálisis total. El perro es completamente incapaz de mover las patas.
- Parálisis parcial. Las extremidades se mueven al menos un poco.
¿Por qué surge?
La disfunción motora puede deberse a numerosos factores, lo que a menudo dificulta un diagnóstico preciso. Las causas más comunes en la práctica veterinaria son:
- Infecciones (p. ej., toxoplasmosis o plaga de carnívoros).
- Lesiones de columna vertebral debidas a procesos degenerativos o hernias discales. Estas afecciones son más comunes en pastores alemanes, bulldogs franceses y teckels.
- Enfermedades inflamatorias.
- Polineuropatía alérgica.
- Lesiones de la médula espinal y del cerebro.
- Trastornos circulatorios agudos (accidentes cerebrovasculares, infartos).
- Miastenia gravis.
- Parásitos. Las picaduras de garrapatas inyectan sustancias en el cuerpo del animal que destruyen las neuronas. El resultado es la alteración de la inervación periférica.
- Encefalitis de diversos orígenes.
- Botulismo.
- Tumores benignos. Si crecen mucho, pueden causar compresión mecánica de las terminaciones nerviosas.
- Los tumores malignos producen toxinas que perjudican significativamente la conducción nerviosa.
La parálisis en los animales se produce principalmente en la vejez debido al desgaste banal del cuerpo.

Síntomas
Si un perro desarrolla parálisis de las extremidades traseras, esta condición se acompaña de los siguientes síntomas:
- alteración de los procesos de defecación y micción;
- inestabilidad de la marcha;
- pérdida de actividad motora en una o más patas;
- moviéndose con apoyo sobre las patas delanteras, arrastrando las traseras;
- las extremidades son demasiado blandas o, por el contrario, “de madera”;
- constipación;
- comportamiento agresivo (debido a la presencia de dolor);
- deseo de soledad.
Diagnóstico
El veterinario examina cuidadosamente al animal y comprueba sus reflejos. Posteriormente, se prescriben pruebas. A continuación, una lista:
- análisis de sangre generales y bioquímicos;
- análisis general de orina.
Son necesarios para determinar la presencia o ausencia de infección en el organismo.
Si es necesario, se realiza una radiografía de la columna vertebral para detectar hernias discales o patologías vertebrales. Las imágenes también pueden revelar tumores. En ocasiones, se realiza un mielograma. Este tipo de examen consiste en inyectar un líquido coloreado en la médula espinal. Esto permite obtener imágenes detalladas de la columna vertebral.
Si las medidas diagnósticas anteriores no son suficientemente informativas para determinar el diagnóstico, se puede realizar una resonancia magnética o una tomografía computarizada.

Si está indicado, se realiza una punción de líquido cefalorraquídeo y una biopsia de los músculos nerviosos.
Tratamiento
El tratamiento se determina según la causa subyacente de la parálisis de las extremidades traseras en perros. El tiempo es crucial. Las neuronas debilitadas o paralizadas mueren rápidamente sin estimulación. Estas consecuencias se consideran irreversibles. Entonces, ¿qué se puede hacer y cómo se puede tratar esta afección?
- Si hay dolor, se prescriben sin falta analgésicos y antiespasmódicos.
- Si existe un trastorno neurológico, un bloqueo con novocaína puede ser adecuado. El tratamiento con vitaminas del complejo B y terapia hormonal (prednisolona, dexametasona) también da buenos resultados. Se recetan antiinflamatorios para aliviar la inflamación.
- Si el tono muscular es bajo, se necesitarán nootrópicos (Piracetam) y medicamentos anticolinesterásicos (Galantamina, Proserin).
- Si la causa de la patología es una infección, el médico prescribe medicamentos destinados a combatir los microorganismos patógenos.
- Si la enfermedad es de carácter infeccioso-alérgico se necesitan antihistamínicos.
- En algunos casos es necesaria la cirugía, principalmente por tumores o lesiones vertebrales.

El perro permanece en la clínica durante el tratamiento o el dueño se lo lleva a casa. La decisión depende del estado del animal. Incluso si se le prescribe tratamiento domiciliario, seguirá siendo necesario visitar al veterinario regularmente. La recuperación completa puede tardar varios meses. Las secuelas, en ocasiones, pueden durar años.
El dueño de una mascota diagnosticada con esta afección debe ser informado del alto riesgo de complicaciones. Estas incluyen:
- neumonía hipostática;
- llagas.
Período de recuperación
El veterinario tratante siempre prescribe un programa de recuperación. Evalúa el estado del perro y prescribe ejercicios específicos. Estos ejercicios pueden realizarse varias veces al día durante diez minutos cada vez. Sin embargo, esto solo debe hacerse después de que la condición del animal se haya estabilizado y la afección se haya vuelto crónica. Otras medidas de rehabilitación incluyen:
- procedimientos de fisioterapia;
- curso de masaje terapéutico.
Es esencial añadir calcio a la dieta de tu perro.

Inicialmente, se le enseña gradualmente al animal a ponerse de pie mediante dispositivos de apoyo especiales. Las funciones psicomotoras suelen recuperarse en poco tiempo.
Si nadas en una piscina especial, tus músculos se activarán más rápido y tus conexiones neuronales se recuperarán a un ritmo acelerado.
Algunos propietarios recurren a mejorar la calidad de vida de su mascota utilizando una silla de ruedas improvisada.
Prevención
Por supuesto, en la mayoría de los casos, prevenir el desarrollo de esta patología es imposible. Sin embargo, existen varias razas con riesgo de parálisis de extremidades. Por lo tanto, es importante que los dueños conozcan las medidas preventivas. Las patas traseras fallan con más frecuencia Con la edad en perros de cuerpo alargado. Recomendaciones de especialistas:
- inspección cuidadosa y regular del pelaje para detectar garrapatas;
- establecer una dieta equilibrada;
- uso de suplementos vitamínicos;
- controles periódicos con un médico.
La parálisis es una enfermedad que progresa rápidamente. Si su perro muestra incluso el más mínimo signo de deterioro funcional de las extremidades, debe llevarlo al veterinario de inmediato.
Parálisis de las patas traseras en perros: video
Lea también:
- Mi perro tiene un bulto ¿Qué es y qué debo hacer?
- Las patas traseras del perro se doblan y se separan.
- Absceso en la pata del perro: causas y tratamiento
Añadir un comentario