Neumonía en gatos: síntomas y tratamiento
La neumonía es una inflamación de los alvéolos pulmonares (sacos microscópicos llenos de aire) y la acumulación de líquido o pus en su interior. La neumonía felina puede desarrollarse como una enfermedad independiente o como complicación de otras enfermedades.

Contenido
Causas de neumonía en gatos
La neumonía en los gatos puede ser causada por diversas razones, siendo las más comunes:
- Infecciones. Estas incluyen bacterias Bordetella, clamidia, virus del herpes y calicivirus, hongos Candida y Aspergillus, protozoos micoplasmáticos y clamidia. Los gatos pueden infectarse con neumonía por contacto con animales infectados o por gotitas en el aire.
- La acción de los irritantes es la inhalación prolongada de vapores de aerosoles químicos y humo de tabaco.
- Alergias. Los gatos pueden desarrollar sensibilidad al polvo, al polen, al moho y a otros alérgenos ambientales.
- Enfermedades graves o no tratadas del tracto respiratorio superior e inferior (bronquitis, bronquiolitis, traqueítis, sinusitis, faringitis, amigdalitis, rinitis).

Etapas del desarrollo y síntomas de la neumonía
El curso de la neumonía suele dividirse en varias etapas o fases.
Etapa inicial (iniciación)
Los patógenos entran al cuerpo y, una vez en los pulmones del gato, comienzan a multiplicarse. Esto provoca la aparición de inflamación en los pulmones y los bronquios. Los síntomas de neumonía en gatos durante este período aún son sutiles y pueden confundirse fácilmente con un resfriado.
Etapa de proliferación
Periodo en el que el patógeno se reproduce con mayor actividad. El tejido pulmonar se inflama y los alvéolos se llenan de líquido y bacterias muertas. Como resultado, los pulmones pierden su funcionalidad y aparecen síntomas más visibles y peligrosos.

Etapa de recuperación
Cuando el sistema inmunitario logra controlar y combatir la infección con éxito, los síntomas remiten gradualmente y los pulmones comienzan a eliminar líquido y pus. El estado del gato enfermo comienza a mejorar, pero aún se siente débil.
Los síntomas de neumonía en los gatos pueden incluir:
- tos seca o húmeda, a veces acompañada de salida de esputo por la nariz o la boca;
- respiración pesada y rápida;
- temperatura corporal elevada;
- fatiga, apatía general;
- disminución del interés por la comida o falta total de apetito.
Si su gato presenta alguno de estos síntomas, es importante consultar a un veterinario inmediatamente para que lo examine, le haga un diagnóstico y le haga un tratamiento.
Diagnóstico
Realizar un diagnóstico preciso de neumonía felina requiere un enfoque cuidadoso. Los primeros pasos, generalmente realizados por un veterinario, consisten en evaluar el estado general del animal mediante un examen físico, la auscultación pulmonar y la medición del pulso y la presión arterial.

A continuación se realiza una anamnesis completa: el médico le hace preguntas al propietario sobre los síntomas encontrados en el animal, como tos, dificultad para respirar, debilidad, pérdida de apetito, fiebre.
Al gato se le puede entonces recetar:
- Análisis de sangre (generales y, si es necesario, bioquímicos). Esto nos permite identificar la presencia de inflamación y determinar el estado funcional de los órganos.
- Cultivo de esputo. Se realiza para determinar el patógeno y su sensibilidad a los antimicrobianos. Esto permite seleccionar el antibiótico adecuado.
- En algunos casos, puede ser necesaria una broncoscopia, un procedimiento para examinar visualmente los pulmones y tomar muestras de biopsia para su posterior análisis, para confirmar el diagnóstico.
- Radiografía de tórax. Este examen nos permite evaluar el estado de los pulmones y detectar signos de inflamación, infiltración o líquido.

Tratamiento de la neumonía en gatos
Es importante recordar que la automedicación sin consultar a un veterinario puede ser ineficaz y peligrosa. El tratamiento se determina individualmente y puede durar hasta un mes, dependiendo de la gravedad de la enfermedad, su causa y la sensibilidad del patógeno a los medicamentos. El pronóstico para los casos leves a moderados suele ser positivo.
Para las infecciones virales, se utiliza un tratamiento sintomático: se recetan medicamentos para aliviar la tos, facilitar la respiración, diluir la mucosidad y promover la expectoración. También se recetan medicamentos para fortalecer el sistema inmunitario y vitaminas A, B y C.
Si la causa de la neumonía es una reacción alérgica, se pueden utilizar medicamentos antialérgicos e inmunomoduladores y se dan recomendaciones para eliminar los alérgenos del ambiente.

En casos de infección bacteriana, se prescriben agentes antimicrobianos para tratar la neumonía felina según los resultados del cultivo. El régimen estándar de tratamiento antibiótico para la neumonía felina consta de varias etapas.
El primero es determinar el tipo de patógeno basándose en un análisis de esputo o sangre realizado en un laboratorio.
El siguiente paso es elegir un antibiótico. Se realiza un antibiograma, que ayuda a determinar a qué antimicrobianos es más sensible el patógeno. El veterinario selecciona el más adecuado entre los eficaces contra el patógeno en cuestión.
Se utilizan comúnmente antibióticos de amplio espectro, como:
- Cefalosporinas Ceftriaxona, Medaxona.
- Azalida Azitromicina, activa contra bacterias grampositivas, gramnegativas y algunas anaerobias.
- La amoxicilina es un antibiótico del grupo de las penicilinas, activo contra bacterias, cocos y E. coli.
- Oflosan es un medicamento a base de ofloxacina. Es eficaz contra bacterias gramnegativas, cocos y micoplasmas.
- Sulfetrisan es un medicamento combinado que contiene tres ingredientes activos: sulfadimetoxina, trimetoprima y eritromicina.
- Gentam es un antibiótico combinado que incluye dos componentes antibacterianos: Amoxicilina y Gentamicina.
Posteriormente, la dosis y la duración del tratamiento deben calcularse según el peso y la condición del gato. Al administrar medicamentos, es importante seguir estrictamente las instrucciones del veterinario en cuanto a la dosis, el régimen y la duración de la administración de antibióticos. La interrupción insuficiente o prematura del tratamiento puede provocar el desarrollo de resistencia microbiana y recaídas.

La etapa final consiste en monitorear y evaluar la eficacia de la terapia. Para monitorear la evolución de su mascota, podrían prescribirse radiografías periódicas. El tratamiento puede realizarse en casa bajo la supervisión de un veterinario. Es importante proporcionar al animal enfermo condiciones de vida adecuadas, incluyendo higiene, calor, descanso y una dieta equilibrada y de alta calidad.
Prevención
Las medidas preventivas tienen como objetivo prevenir el desarrollo de neumonía y reducir su probabilidad. A continuación, se presentan varios métodos para prevenir la neumonía en gatos:
- Mantenga a su gato al día con sus vacunas. Las vacunas suelen contener componentes que protegen el organismo del gato contra los patógenos que causan neumonía.
- Un estilo de vida saludable: una nutrición adecuada (se recomienda una alimentación de alta calidad) y actividad física adecuada. Esto ayuda a mantener un sistema inmunitario fuerte, lo que ayuda al cuerpo a combatir las infecciones con mayor eficacia.
- Higiene. Mantenga limpios el hogar y la caja de arena de su gato. La limpieza regular de las instalaciones y la limpieza diaria de la caja de arena ayudarán a reducir la cantidad de gérmenes e infecciones que pueden afectar la salud de su gato.
- Evite el contacto con animales enfermos. Si alguna mascota presenta síntomas de infección respiratoria, aíslela. Esto ayudará a prevenir la propagación de la infección entre la población de mascotas.
- Visitas veterinarias regulares. Su veterinario podrá evaluar el estado de su mascota, realizar las pruebas necesarias y recomendar medidas preventivas adicionales.
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