¿Por qué mi gato babea?

La salivación es un proceso natural que se regula automáticamente en un animal sano. Sin embargo, muchos dueños notan que su gato babea y se preguntan si es normal. La salivación excesiva, conocida científicamente como hipersalivación o ptialismo, puede tener diversas causas y afectar la salud y el bienestar de una mascota de diferentes maneras. Comprender estos factores puede ayudarle a determinar cuándo la salivación es normal y cuándo requiere atención veterinaria.

El gato se lame

Signos de aumento de la salivación

No siempre es evidente de inmediato que su mascota sufre de sialorrea. Si nota que su gato saliva, obsérvelo atentamente durante un rato. Si durante el día nota algún comportamiento inusual que pueda ser síntoma de ptialismo, consulte a un veterinario de inmediato para identificar la causa subyacente a tiempo. Los signos de salivación excesiva incluyen:

  • la mascota intenta constantemente tragar saliva;
  • Al pasar, el gato se frota contra diversas superficies que sobresalen: esquinas de muebles, marcos de puertas, etc.;
  • el animal se lame más a menudo de lo habitual;
  • A pesar del cuidado regular, el pelaje forma carámbanos que son imposibles de eliminar;
  • una lengua flácida y sin vida a menudo cuelga de la boca;
  • A menudo quedan manchas húmedas en los lugares favoritos de los gatos.

¿Por qué los gatos y los gatitos babean?

La salivación excesiva en gatos puede indicar diversas afecciones subyacentes. Algunas de estas pueden ser peligrosas no solo para el huésped, sino también para los animales circundantes e incluso para los humanos. En ocasiones, la salivación excesiva en gatos puede deberse a afecciones que no representan una amenaza para la vida del gato ni para la salud de su dueño.

El gato está babeando

Causas del ptialismo no relacionadas con enfermedades

A veces, la salivación excesiva se debe a razones sencillas. En estos casos, no es necesaria una visita al veterinario, a menos que sea para mayor tranquilidad. Por lo general, la condición de la mascota se normaliza por sí sola o con ayuda del dueño.

A veces, un gato puede experimentar salivación excesiva. Criadores experimentados explican por qué esto no es motivo de alarma, revelando causas inofensivas de la salivación:

Demostrando sentimientos de amor y respeto hacia el propietario.

Los gatos cariñosos babean en un ataque de ternura, demostrando su inmenso amor y devoción. Al mismo tiempo, algunos animales mimados y astutos pueden ronronear fuerte y continuamente. Esta es una forma en que los gatos expresan gratitud o imploran afecto recíproco y más cuidado de sus dueños. Babear en este estado es inofensivo para la salud de la mascota, pero puede causar algunos problemas a los dueños, como ensuciar la ropa y los muebles.

Reacción a la ingesta de alimentos.

A veces, los gatos babean antes de comer. En este caso, el ptialismo en animales puede explicarse por un aumento del apetito, un ayuno prolongado o el aroma inusualmente delicioso y tentador de la comida que se está preparando. Algunos alimentos artificiales contienen aditivos que pueden desencadenar esta reacción inesperada en las mascotas. Es recomendable consultar a un especialista y, si es posible, cambiar el alimento si este comportamiento se vuelve más frecuente y se acompaña de maullidos fuertes y exigentes. En la mayoría de los casos, esto es señal del temperamento impulsivo del gato, por lo que la salivación excesiva asociada con la comida no supone un riesgo para la salud.

Situaciones estresantes.

Si su gato babea profusamente y no se detectan anomalías, analice los eventos que precedieron al problema. Quizás el animal sufrió algún tipo de shock el día anterior, sin que se diera cuenta. El estrés en los gatos puede desencadenarse por eventos como un primer baño brusco, un cambio o pérdida de dueño, o una mudanza. Sea cual sea la causa, intente conectar con su gato y bríndele más atención y cariño.

Un gatito asustado

Reacción a la toma de medicamentos.

Una visita a la clínica veterinaria puede ser estresante para una mascota sensible, y el tratamiento prescrito a veces solo puede aumentar su ansiedad. Muchos medicamentos (analgésicos, antihelmínticos, antibióticos) tienen un sabor amargo, por lo que, tras tomarlos, los gatos pueden experimentar un aumento de la salivación. Cualquier tipo de medicación (pastillas, inyecciones o infusiones) es difícil de tolerar para los animales, lo que provoca cambios emocionales que van desde la irritación hasta la apatía. Si la baba es clara y solo se produce antes o inmediatamente después de tomar el medicamento, no hay de qué preocuparse: se trata de una reacción refleja normal ante un sabor desagradable o una situación estresante.

Presencia de un cuerpo extraño.

Debido a ciertas características estructurales de los dientes de los gatos, a pesar de masticar bien, pueden quedar atrapados restos de comida o huesos. En ocasiones, al jugar con un objeto extraño, el animal puede tragarlo entero o parcialmente. La incapacidad de extraerlo provoca salivación refleja frecuente, lo que hace que el gato no coma nada, beba mucho y se siente con la cabeza agachada. Si se observan signos de hipersalivación, el criador debe examinar la boca del gato y, si encuentra un objeto extraño, extraerlo con pinzas. Posteriormente, se debe desinfectar la cavidad bucal con una solución especial para prevenir una posible inflamación.

Reacción a estímulos.

La entrada de sustancias inusuales en el cuerpo de un gato puede provocar una salivación excesiva. Un animal curioso, explorando su entorno, podría masticar un insecto o una araña. El sabor amargo, junto con la toxicidad inherente a la presa ingerida, irrita la mucosa oral de los gatos y provoca... aumento de la salivaciónSi esta es la causa, la cantidad de secreción disminuirá gradualmente y el ptialismo desaparecerá en dos o tres días.

Mareo por movimiento.

Los gatos suelen inquietarse durante el transporte. Si tu mascota babea durante el transporte, no hay motivo de alarma.

Causas no infecciosas

Estas razones incluyen condiciones en animales en las que la salivación excesiva no es causada por los efectos de parásitos y agentes infecciosos.

Algunas de estas pueden ser razones importantes para visitar a un veterinario. Debe alertar si:

  • La salivación no depende del tiempo ni de las influencias ambientales;
  • El babeo del gato es involuntario y su volumen aumenta y luego disminuye;
  • la cantidad de saliva secretada aumenta cada día;
  • la salivación puede ser continua durante más de una hora y media;
  • La hipersalivación se acompaña de otros síntomas que causan preocupación.

Las causas graves del pliriasmo no contagioso pueden incluir:

Tricobezoares.

Las bolas de pelo se acumulan en el intestino grueso de las mascotas. Otra causa común del aumento de la salivación es la ingestión de pelo. Durante su rutina diaria de aseo, un gato limpio lame y traga pelo, que luego regurgita. A veces, esto puede ser difícil. Atormentado por las ganas de vomitar, el gato babea profusamente. Si la bola de pelo es grande, la hipersalivación puede ir acompañada de síntomas adicionales:

  • la mascota pierde el apetito y quiere beber constantemente;
  • Al palpar el abdomen se siente hinchazón del colon;
  • surgir constipación (Si la obstrucción intestinal es grave, puede ser necesaria cirugía).

El gato se lame

Envenenamiento.

Una de las razones más comunes por las que un gato babea es el envenenamiento. Las mascotas pueden intoxicarse con alimentos inadecuados (como chocolate), medicamentos antipulgas (al lamer el pelaje tratado), productos químicos domésticos y plantas venenosas.

En casos de intoxicación, además de salivación excesiva, los gatos pueden experimentar vómitos, diarrea, letargo y fiebre. En casos graves, las pupilas pueden dilatarse (como en la intoxicación por mercurio y pesticidas), y pueden presentar fiebre e incluso parálisis.

Quiste de la glándula salival (mucocele).

El mucocele en gatos es una afección poco común que se desarrolla debido a daños en la glándula salival o sus conductos, donde se acumula un exceso de saliva. Esto altera el proceso de deglución y masticación de los alimentos.

Las causas más comunes de la enfermedad incluyen daño mecánico a las glándulas salivales como resultado de una lesión o perforación con objetos extraños afilados.

La patología se puede detectar palpando el cuello de la mascota, donde se forman lentamente pequeños tumores indoloros. El daño a estos tumores provoca sangrado, lo que puede obstruir la respiración. La infección causa fiebre, lo que agrava aún más la situación.

Las glándulas y conductos salivales dañados generalmente deben extirparse quirúrgicamente.

Problemas con encías y dientes.

A medida que un gato envejece, su salud bucal se deteriora gradualmente. Si su gato mastica lentamente al comer y se retuerce al tocarle la cabeza, esto indica una enfermedad dental o de las encías. Es común que las mascotas sufran caries y gingivitis. Las úlceras y diversas inflamaciones les impiden masticar correctamente, lo que provoca salivación excesiva.

Estomatitis en gatos.

Esta afección suele describirse de forma clásica. Los síntomas son idénticos a los de los humanos. La boca se cubre de úlceras y una capa blanca, y el animal siente dolor al comer. Para aliviar el dolor, abre la boca y babea. La estomatitis se trata con diversos enjuagues y cauterizaciones con productos especiales.

Sin embargo, quienes defienden los enfoques terapéuticos consideran que este enfoque es inaceptable. Argumentan que las membranas mucosas de los gatos se inflaman debido al rechazo de las raíces dentales por parte del sistema de defensa del organismo. La enfermedad se acompaña de hipersalivación constante. El tratamiento de la estomatitis progresa lentamente y a menudo no produce resultados positivos. En casos avanzados, es necesario extraer todos los dientes del animal.

Cuando el babeo es motivo de preocupación

Si el babeo no se acompaña de otros síntomas preocupantes y se resuelve rápidamente, no hay motivo de preocupación por la salud de su mascota. Sin embargo, si la afección persiste, debe consultar a un veterinario de inmediato para determinar por qué babea su gato y cómo tratarlo. Es necesario actuar de inmediato si las siguientes son las causas del babeo de su mascota:

Problemas internos.

El ptialismo suele presentarse con enfermedades gastrointestinales, más comúnmente gastritis o úlceras en gatos. Además, los problemas renales, hepáticos, de vesícula biliar o de bazo pueden causar salivación excesiva. La diabetes también puede causar babeo constante, lo que a su vez puede provocar sed constante en el gato.

El gato bebe del grifo.

Enfermedades oncológicas.

El desarrollo de tumores cancerosos en el estómago o los intestinos suele ir acompañado de un aumento de la salivación y los vómitos. Desafortunadamente, el cáncer suele diagnosticarse en etapas avanzadas, cuando el animal ya no puede curarse, solo aliviar su sufrimiento.

Rabia.

Si nota que su gato babea o tiene los ojos llorosos, obsérvelo detenidamente. Esta condición, junto con otros síntomas, podría indicar rabia. Cuando hay rabia, el humor del gato cambia de juguetón a extremadamente agresivo en cuestión de minutos, aumenta su apetito y, en ocasiones, sufre convulsiones. Si se detectan estos síntomas, el animal debe aislarse inmediatamente de otras mascotas y llevarse al veterinario. Lamentablemente, no existe cura para esta afección.

Infecciones virales.

A veces, el aumento de la salivación puede ser señal de una infección viral. La enfermedad comienza con fiebre, que el gato intenta reducir bebiendo mucha agua. Pronto, aparecen náuseas, babeo y lagrimeo, además de pérdida de apetito. Además, la mascota se debilita, presenta diarrea y el goteo nasal se acompaña de secreción nasal. A veces, el gato también tose o estornuda.

Tratamiento y prevención

Si ha notado que su gato babea saliva clara, por qué persiste y cómo tratarlo, su veterinario responderá a todas estas preguntas tras una revisión o chequeo. Tras determinar la causa de la sialorrea y realizar un diagnóstico preciso, el especialista le recetará el tratamiento o la cirugía adecuados.

Pero, como sabemos, todo tratamiento comienza con la prevención. Siguiendo estas precauciones de seguridad al criar a su mascota, puede prevenir o aliviar los síntomas del ptiliasmo:

  • Los productos químicos y medicamentos nocivos deben almacenarse en lugares inaccesibles para el gato;
  • Es mejor sacar las plantas venenosas del apartamento o cultivarlas en una habitación cerrada separada donde el gato no tenga acceso;
  • Es necesario normalizar la dieta del animal, evitando la aparición de huesos y partículas punzantes en el pienso;
  • Al tratar las pulgas con medicamentos, coloque una venda especial en el cuello de su mascota para evitar que se las lama;
  • adherirse al calendario de vacunación contra enfermedades contagiosas e infecciosas;
  • someterse a controles periódicos en una clínica veterinaria;
  • Realizar un examen exhaustivo de la cavidad bucal para detectar diversas inflamaciones.

Si nota que su gato saliva excesivamente, su veterinario podrá explicarle la causa y los posibles riesgos durante la primera exploración. La clave es no dejar pasar la situación, ya que ya sabe que la sialorrea, junto con otros síntomas, puede ser un presagio de enfermedades graves.

Diagnóstico de las causas de la hipersalivación en gatos

El diagnóstico de la sialorrea en gatos comienza con un examen oral. En algunos casos, un examen exhaustivo y la recopilación del historial médico del propietario son suficientes para identificar la causa de la salivación. Sin embargo, algunos animales, especialmente los agresivos o estresados, requieren sedación para un examen seguro y completo.

Si un gato presenta problemas dentales, el veterinario solicitará imágenes dentales. También son necesarias radiografías si se sospecha la presencia de un cuerpo extraño en la boca o la garganta. Para confirmar el diagnóstico de calicivirus, se realizan pruebas para el patógeno: se analizan raspados de las úlceras mediante una prueba rápida en la clínica o mediante un método de PCR en el laboratorio.

Si se sospechan náuseas, intoxicación o enfermedad hepática y de las vías biliares, se prescribe una ecografía abdominal, así como análisis de sangre clínicos y bioquímicos generales. En caso de posible edema pulmonar, son necesarias una radiografía de tórax y una ecocardiografía (ecografía del corazón).

Las patologías neurológicas que pueden cursar con salivación requieren un abordaje diagnóstico integral, que incluya ecografía, análisis de sangre y, si es necesario, TC o RMN para evaluar el estado del sistema nervioso central.

¿Tienes alguna pregunta? Puedes preguntarle al veterinario de nuestro sitio web en los comentarios. Te responderemos lo antes posible.

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