Regímenes de alimentación para perros
Cada dueño decide por sí mismo qué régimen de alimentación es el adecuado para su mascota. Algunos se basan en recomendaciones de expertos e información obtenida de la literatura sobre el tema. Otros creen que su perro solo necesita cariño y restos de su propia comida. A estos últimos dueños de perros generalmente les esperan problemas. Si el régimen de alimentación de un perro es incorrecto, los animales sufren problemas digestivos, se vuelven demacrados o, por el contrario, obesos.
Estos problemas se evitarán si elige los alimentos adecuados para su mascota y la alimenta según un horario adaptado a sus necesidades. Un veterinario familiarizado con las necesidades de su mascota determinará el horario de alimentación óptimo. ¿Qué horarios de alimentación existen para perros?
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Acceso ilimitado al feed
Una opción es un régimen de alimentación libre con acceso ilimitado al alimento. Esta opción es conveniente para los dueños y no requiere habilidades especiales ni control de porciones. Es importante garantizar que el animal tenga a su disposición alimentos frescos en todo momento.
Pros y contras
Los perros que se mantienen con correa no tienen que preocuparse por nada con este régimen. Si se mantienen en grupo, cada mascota siempre tiene la oportunidad de comer su parte. Este régimen tiene una desventaja: cuando una mascota no tiene apetito, el dueño no siempre puede detectar el problema, especialmente si se alimenta a varios animales al mismo tiempo. Algunos animales, por el contrario, pueden consumir cantidades excesivas de comida, lo que aumenta el riesgo de obesidad.
Con acceso ilimitado a la comida, puedes levantar Un alimento dietético cuyo volumen y composición permiten una rápida saciedad, satisfaciendo el apetito y las necesidades energéticas del animal. Un régimen de alimentación libre ayuda a determinar las necesidades individuales de cada perro: algunos comen varias veces al día, mientras que otros comen con poca frecuencia, pero en grandes cantidades.
Al hacer la transición de un animal a la alimentación libre, lo mejor es ofrecerle inicialmente la cantidad habitual de alimento. Una vez que el perro haya satisfecho su apetito con la porción dada, añada más alimento para que sepa que hay más disponible; esto evitará que devore rápidamente todo lo que se le ofrece. Muchas mascotas comen en exceso durante la transición a la alimentación libre, pero luego aceptan la comida con más calma. Si un perro come en exceso constantemente mientras está en alimentación libre, es recomendable establecer horarios de comida limitados.

¿Es adecuado para cachorros?
Para nutrición de los cachorrosLos alimentos para esta categoría de perros se caracterizan por su buen sabor y alto contenido calórico. Si se les deja a su aire, los animales en crecimiento pueden comer en exceso, lo que puede provocar obesidad. Si el sobrepeso aparece durante el crecimiento, es muy probable que se convierta en un problema de por vida.
Los cachorros de razas grandes corren el riesgo de padecer enfermedades óseas, además de obesidad. Si bien la mayoría de los perros jóvenes toleran la alimentación libre sin estos problemas, es mejor evitarla hasta que el cachorro alcance el 90 % de su peso adulto. El programa de alimentación óptimo para cachorros es la alimentación con restricción de tiempo.
Régimen de alimentación limitado en el tiempo
Las tomas frecuentes también tienen sus ventajas y desventajas. Por ejemplo, el gasto energético aumenta debido a la mayor producción de calor. La cantidad diaria promedio de alimento consumido también aumenta en comparación con las tomas menos frecuentes.
Por otro lado, una dieta dividida puede ayudar a controlar afecciones como enfermedades hepáticas o intestinales, hipoglucemia, insuficiencia pancreática y diabetes. Estos problemas de salud suelen implicar una alteración del sistema que regula los niveles de azúcar en sangre, lo que dificulta la absorción de glucosa. Alimentar a los perros con comidas pequeñas y frecuentes suele compensar estos problemas. Las comidas múltiples son beneficiosas para los perros con mayor gasto energético.
Por ejemplo, se incluyen hembras lactantes, perros que se mantienen en ambientes frescos, cachorros de razas pequeñas menores de 6 meses y animales que realizan trabajos pesados. Estas categorías de perros deben ser alimentados tres o más veces al día, con una cantidad total de alimento por unidad de peso corporal de 1,5 a 3 veces mayor que la de un perro adulto típico. Alimentarlos con menos frecuencia corre el riesgo de reducir la ingesta total de nutrientes.

Régimen de alimentación limitado
Un régimen de alimentación limitada permite a los dueños controlar la cantidad de alimento consumido. Este método se recomienda para perros con poco apetito, ya que permite la detección temprana de la desnutrición crítica y la intervención adecuada. Los perros que pesan menos de 5 kg, las hembras en la segunda mitad de la gestación y las razas grandes y medianas en crecimiento deben ser alimentados al menos dos veces al día, ya que tienen mayores requerimientos energéticos por unidad de peso corporal.
Una sola comida al día no siempre cubre las necesidades energéticas del perro. Incluso si el perro come su ración diaria inmediatamente, con el tiempo empezará a pedir más. Por ejemplo, si come por la mañana, puede pedir más por la tarde o incluso por la noche. Alimentarlo dos veces al día elimina este problema.
Muchas mascotas sanas (excluyendo hembras trabajadoras, estresadas o lactantes) en buena condición física y sin problemas de apetito pueden consumir su ingesta diaria de alimento en 10 minutos sin efectos adversos para la salud. Sin embargo, la alimentación frecuente es una mejor opción que una sola toma. Los perros alimentados una vez al día son propensos a la hinchazón y la dilatación gástrica, y esto está comprobado.
Desafortunadamente, comer con demasiada frecuencia puede provocar otro efecto negativo: la hiperfusión renal, que posteriormente puede conducir al desarrollo de ciertas enfermedades renales.
Por lo tanto, se puede concluir que alimentar a su perro dos veces al día es lo óptimo y minimizará cualquier consecuencia negativa para su salud. Los veterinarios recomiendan evitar las golosinas de la mesa del dueño entre las comidas regulares. Estos bocadillos imprevistos pueden provocar obesidad y desequilibrar la dieta. No se deben ofrecer dulces a los perros. Los huesos pequeños, que pueden causar lesiones orales y gastrointestinales, también están prohibidos. Los huesos grandes también son una preocupación: si bien ayudan a limpiar la placa dental, también pueden dañar la integridad del esmalte dental.
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