Fundas de silicona para uñas para gatos: ¿cuáles son las mejores?
Las desungulaciones de silicona son una invención relativamente reciente, ideada por el veterinario estadounidense Toby Wexler como alternativa a la desungulación de gatos. El objetivo principal es proteger el hogar de arañazos y daños sin causar daño físico al animal.

Contenido
Cuando son necesarias las superposiciones
Las fundas antiarañazos (también conocidas como tapones antiarañazos) son tapones oblongos de plástico blando o silicona. Se adaptan a la forma de la uña y se fijan con un adhesivo médico especial. Son hipoalergénicas y aptas para la mayoría de los gatos sin causar molestias.
Si bien no todos los propietarios y veterinarios apoyan la idea de usar estas almohadillas, existen varias razones por las que podría valer la pena comprar una y entrenar a su mascota para que la use.
- Niños pequeños. A los niños les encanta jugar con los gatos, acurrucarse, jalarles la cola, pellizcarles y mostrarles cariño de formas poco convencionales. No todos los animales toleran el maltrato y reaccionan con calma. Algunos pueden usar sus garras a la defensiva y, sin querer, lesionar la piel de un niño. En estos casos, las protecciones contra arañazos son absolutamente necesarias.
- Protección de artículos del hogar. Las tenaces garras de los gatos suelen dañar no solo la tapicería de los sofás, el papel pintado y los marcos de las puertas, sino también las cortinas, las alfombras, los juguetes de los niños y la ropa. Para proteger tu hogar y tu armario de daños (a menudo irreversibles), necesitarás usar protectores.

- Rasgos de carácter. Los gatos a veces se resisten al reentrenamiento o se vuelven agresivos con sus dueños, invitados, niños, etc. Pueden atacar a quienes perciben como agresores, arañar, forcejear y comportarse de forma nerviosa e inapropiada. También pueden dañar a otras mascotas en su territorio. El uso de gorras puede reducir el riesgo de lesiones y, en cierta medida, controlar el temperamento del gato.
- Seguridad de los miembros del hogar. Esto representa un riesgo potencial para la salud. Las garras albergan gérmenes y, si hay arañazos profundos, pueden penetrar en la herida y causar inflamación. En el peor de los casos, puede producirse una septicemia. Las personas con un sistema inmunitario débil, mala coagulación sanguínea o predisposición a diversas reacciones alérgicas deben tener cuidado con esta lesión.
Reglas de selección
Hay muchos disponibles en el mercado. modelos antiarañazos No solo en diferentes colores, sino también en diferentes tamaños. Se dividen a grandes rasgos en los siguientes grupos:
- XS (supermini) — para gatitos a partir de 6 meses.
- S (mini) — peso 2-4 kg.
- METRO (promedio) — peso 4-7 kg.
- L (grande) — peso a partir de 8 kg.
En cuanto al precio, el precio promedio de un kit (40 piezas + pegamento + instrucciones) oscila entre 300 y 700 rublos. Puedes comprarlo en una tienda de mascotas, una clínica veterinaria o un mercado en línea especializado.
Cuando no se necesitan superposiciones
No siempre es necesario usar protectores de silicona en gatos. En algunos casos, pueden ser inútiles o incluso perjudiciales para el animal. Las siguientes personas no deberían usar protectores antiarañazos:
- Gatitos. La placa ungueal tarda unos seis meses en desarrollarse, por lo que se recomienda no hacerles ningún daño en las garras durante este período. Es mejor centrarse en enseñarles a usar un rascador.
- Gatos mayores. A medida que los animales envejecen, su nivel de actividad disminuye. Dejan de retozar, corretear por el apartamento, arañar los muebles y hacer otras travesuras. Por lo tanto, no tiene sentido estresar aún más su sistema nervioso ni torturarlos con un nuevo procedimiento.
- Gatos enfermos. Si por alguna razón su mascota se encuentra mal o se encuentra en la fase aguda de una enfermedad, es mejor posponer la manicura hasta que se haya recuperado por completo. Esto también aplica a casos de problemas dermatológicos que afecten a sus patas.
- Gatos callejeros. A diferencia de sus congéneres domésticos, que no necesitan mantener constantemente su instinto de supervivencia, trepar árboles ni buscar alimento, los animales salvajes con garras simplemente no sobreviven. Sus garras les sirven como medio de defensa y coordinación.

Consejos útiles
Para garantizar que su gato se sienta cómodo usando una gorra postiza, los veterinarios recomiendan seguir una serie de pautas:
- Antes del procedimiento, corte las uñas aproximadamente a 1 mm del borde para evitar cortar vasos sanguíneos y causar dolor al animal. Los bordes recortados permiten que los protectores de uñas se ajusten mejor y, por lo tanto, son menos propensos a caerse.
- Asegúrate de seguir la tabla de tallas y seleccionar un juego que se ajuste perfectamente al tamaño de tu gato. El capuchón no debe tocar la piel, pero debe cubrir completamente la uña. Si la talla no es correcta y no es posible cambiar los capuchones, se pueden recortar con cuidado desde la base.
- Normalmente, los protectores antiarañazos solo se aplican en las garras delanteras, ya que los gatos no afilan las traseras. Las mastican ellos mismos sin ayuda externa. Además, no es necesario cubrir las cinco garras; se puede omitir la garra lateral, ya que rara vez se usa y no se desprende fácilmente. A modo de experimento, puedes intentar cubrirla primero y luego dejarla al descubierto.
- La silicona se desprende a medida que crece la capa córnea superior de la uña. Esta caída natural ocurre aproximadamente cada dos meses, por lo que no es necesario retirar las extensiones de uñas. De hecho, podrían caerse solas si eran del tamaño incorrecto o si tu gato las mordió.
Inspeccionar regularmente las patas de tu gato puede ayudar a prevenir muchos problemas, como la inflamación debido al uso inadecuado de protectores contra arañazos o alergias causadas por una reacción a la silicona o al pegamento.

Cómo pegar superposiciones: instrucciones
El procedimiento implica no solo acciones mecánicas, sino también un componente psicológico. Es importante recordar que cualquier violación de la libertad de un animal es extremadamente estresante.
- Coloca al gato en tu regazo, acarícialo, háblale con voz tranquila, cariñosamente, sin presiones.
- Tome una pata y presione la almohadilla para exponer la uña. Pruebe la funda para comprobar que encaje. Si es necesario, recórtela al largo deseado en el extremo del orificio por donde se inserta.
- Aplique el adhesivo del kit en el interior de la lámina. La superficie de silicona no debe cubrir más de un tercio.
- Con un movimiento deslizante, coloque la boquilla y presione en ambos lados durante unos 3-5 segundos hasta que el pegamento se fije.
- Después de 10 minutos, verifique qué tan bien se han fijado las almohadillas antirayaduras y realice ajustes si es necesario.
- Felicite al gato por su paciencia y dele un premio sabroso.
Preguntas claves a la hora de comprar
Al enfrentarse a la decisión de comprar estos dispositivos para su mascota o optar por el afilado/cirugía de garras tradicional, surgen varias preguntas relacionadas. Por ejemplo:
- ¿Qué ocurre si un animal se traga la tapa? No hay problema. Las tapas están hechas de material no tóxico, tienen una superficie lisa y, si se ingieren, pasan sin problemas por el tracto gastrointestinal y se eliminan de forma natural.
- ¿Cuánto tiempo tarda un gato en adaptarse a un nuevo entorno? Depende de cada persona. Normalmente, el proceso de adaptación dura de 2 a 5 días, durante los cuales pueden estar nerviosos, intentar morder o quitarse el accesorio molesto, pero con el tiempo se acostumbran y se resignan.
- ¿Se pierde el hábito de afilarse las garras? No, el instinto persiste; el animal seguirá soltando las garras, pero simplemente no podrá dañar muebles, paredes, papel pintado ni a las personas.
- ¿Cuál es el mejor fabricante? Las mejores marcas con una trayectoria comprobada en este campo son: Soft Paws Nail Caps For Cats (EE. UU.), Cliny, Crazy Liberty (Rusia) y Barbos (Rusia).

Reseñas
Marina, la dueña del británico:
Compré extensiones de uñas de colores, pero a César le costó acostumbrarse. Las primeras veces, se arrancaba dos o tres a la vez, y tenía que volver a pegarlas. Luego, al parecer, se cansó de forcejear y se resignó. Ahora ya no tiene problemas. El pegamento se adhiere bien, aunque a veces se me pega en los dedos, lo cual puedo quitar con quitaesmalte normal.
Alexander, dueño de un Maine Coon:
Tenemos un perro único, guapo, vivaz y con mucha personalidad. El problema no fue acostumbrarnos a él, como había leído en muchas reseñas, sino elegir el tamaño adecuado. Pocos se ajustan bien a sus garras, ya que sus patas son muy fuertes. Probamos varias marcas y nos decidimos por una doméstica: tenía el tamaño y el precio adecuados.
Olga, dos gatos siameses:
Decidimos no torturar a los nuestros. A veces arañan los muebles, pero ya se han acostumbrado y han dejado el sofá del salón para que lo destrocen. Creo que los animales sufren con estos experimentos; déjenlos vivir sin ataduras. Estoy en contra.
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