Síndrome de Cushing en perros
El síndrome de Cushing es un trastorno endocrino canino asociado con niveles elevados de cortisol. Los desequilibrios hormonales pueden provocar problemas de salud graves e irreversibles. La atención veterinaria inmediata y el tratamiento adecuado pueden prolongar la vida de su mascota sin comprometer su calidad de vida.

Contenido
Descripción general
El cortisol es una hormona esteroide producida por las glándulas suprarrenales. Su correcto funcionamiento y el nivel de la hormona en sí son controlados por la hipófisis mediante la síntesis de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH). En condiciones normales, el cortisol regula la presión arterial, promueve la coagulación sanguínea y reduce la inflamación. Sin embargo, su función principal es movilizar rápidamente la energía del cuerpo en situaciones de estrés, aumentando instantáneamente la presión arterial y los niveles de glucosa (la principal fuente de energía del cuerpo).
En el síndrome de Cushing, la hipófisis deja de controlar la síntesis de cortisol, lo que provoca un aumento drástico de su concentración sanguínea. Como resultado, el cuerpo está constantemente alerta ante efectos adversos inexistentes. Con el tiempo, esto provoca un rápido agotamiento de las reservas de energía, el desgaste de órganos y sistemas, y el envejecimiento prematuro.
Formas de la enfermedad
Esta afección se debe a la producción excesiva de la hormona cortisol durante un período prolongado. El trastorno puede deberse a una de las siguientes causas, según la forma que se presente:
- La enfermedad de Cushing (hiperadrenocorticismo hipofisario) se desarrolla a partir de un tumor hipofisario (hiperplasia, adenoma), que provoca una producción excesiva de ACTH. Simultáneamente, las glándulas suprarrenales aumentan la producción de cortisol. El tumor suele desarrollarse durante un largo periodo de tiempo y permanece indetectable durante años. Esta forma se diagnostica en el 80 % de los animales afectados.
- El síndrome de Cushing (glucosteroma) se produce cuando se desarrolla un tumor (a menudo maligno) en la corteza suprarrenal, provocado por una disfunción. Esto provoca el crecimiento del tejido glandular, lo que desencadena una producción excesiva de cortisol. Esta afección se presenta en el 10-15 % de los casos.

- El hiperadrenocorticismo iatrogénico es una reacción a la ingesta excesiva de hormonas externas durante el tratamiento a largo plazo de otras enfermedades con corticosteroides (prednisolona, dexametasona). Se trata de una patología adquirida, pero sus síntomas suelen desaparecer al suspender la medicación.
¡Importante! Si la enfermedad de Cushing se desarrolla mientras toma medicamentos hormonales, no los suspenda bruscamente. Reduzca gradualmente la dosis diaria hasta que los síntomas desaparezcan por completo.
Grupo de riesgo
El síndrome de Cushing puede desarrollarse en cualquier perro, independientemente de su sexo, edad o raza. Sin embargo, se cree que las siguientes razas son más susceptibles a la enfermedad:
- perros salchichas;
- boxeadores;
- caniches;
- beagles;
- grupo de terriers.
Además, afecta con mayor frecuencia a mascotas de mediana edad y mayores. La edad promedio de los perros afectados es de 7 a 10 años.

Síntomas de la enfermedad
El síndrome de Cushing se caracteriza por síntomas bastante pronunciados, cuya aparición es muy probable que indique la presencia de esta afección. Los dueños de perros deben estar atentos a los siguientes signos y síntomas:
- sed patológica;
- mejorado micción, a veces en combinación con incontinencia urinaria;
- aumento del apetito;
- deterioro del estado del pelaje con posterior desarrollo de zonas calvas simétricas en la zona de los riñones, la espalda, el cuello y la cola;
- debilitamiento de los músculos abdominales, lo que hace que el abdomen se agrande y se hunda;
- comportamiento apático;
- aumento excesivo de peso con grasa localizada en la zona de la espalda, pecho, cuello y cola;
- cambios repentinos en el estado de ánimo y el comportamiento.

El cortisol afecta a todos los sistemas del cuerpo, por lo que el síndrome de Cushing afecta los sistemas inmunitario, nervioso, cardiovascular, musculoesquelético, genitourinario y reproductivo. También altera la síntesis normal de hormonas en otras glándulas. Otros síntomas y complicaciones incluyen:
- hiperpigmentación de la piel;
- fluctuaciones en la presión arterial;
- alteración de la coordinación de movimientos;
- osteoporosis y posibles fracturas;
- diabetes mellitus;
- alteración del ciclo sexual (en las mujeres);
- atrofia testicular (en varones).
Procedimientos de diagnóstico
Para confirmar la enfermedad de Cushing, además de un examen visual del perro, se utilizan una serie de procedimientos diagnósticos:
- análisis de sangre clínicos y bioquímicos;
- prueba de orina para determinar la relación cortisol/creatinina;
- pruebas con la introducción de dexametasona y ACTH, cuya respuesta se utiliza para evaluar la función de las glándulas suprarrenales.
Una de las etapas importantes del diagnóstico es determinar las causas y el origen de la enfermedad, para lo cual se realiza lo siguiente:
- Una ecografía abdominal muestra la estructura de los órganos, permite comparar los tamaños de las dos glándulas suprarrenales y detectar neoplasias.
- La radiografía nos permite identificar el agrandamiento del hígado característico de la enfermedad y el daño del tejido óseo debido a la osteoporosis, y evaluar la mineralización de los órganos.
- Si se sospecha la presencia de tumores hipofisarios se realizan una resonancia magnética y una tomografía computarizada.

Métodos de tratamiento
El tratamiento para el síndrome de Cushing se determina en función del órgano afectado, los resultados de los exámenes y el estado general del perro.
Intervención quirúrgica
En ambas formas de la enfermedad, la intervención consiste en la extirpación de las glándulas suprarrenales: la afectada (si aparece tumores y la ausencia de metástasis en pulmones e hígado), o ambas (en caso de un tumor hipofisario). En este último caso, se prescribe al animal terapia hormonal con glucocorticoides y mineralocorticoides de por vida.
En Rusia, los tumores hipofisarios no se tratan quirúrgicamente debido a la alta tasa de mortalidad canina y a las graves complicaciones posteriores a la cirugía. En estos casos, solo se utilizan medicamentos para normalizar los niveles hormonales. Los tumores grandes (de más de 1 cm) pueden causar deterioro neurológico, lo que requiere radioterapia.
El tratamiento quirúrgico no es adecuado para todos los casos. Antes de la intervención, el veterinario debe sopesar el riesgo de complicaciones frente a los beneficios de la cirugía. Dado que el síndrome de Cushing suele afectar a animales mayores, pueden desarrollarse otras afecciones a esta edad que limiten la posibilidad del tratamiento quirúrgico.

Terapia farmacológica
El tratamiento del síndrome de Cushing consiste principalmente en medicamentos destinados a normalizar la producción de cortisol. Además, se pueden recetar medicamentos adicionales para regular el metabolismo óseo y normalizar la función cardiovascular.
¡Nota! Uno de los principales obstáculos para el tratamiento farmacológico del síndrome de Cushing en Rusia es el alto costo de los medicamentos que inhiben la síntesis de cortisol y su disponibilidad limitada en el mercado, lo que obliga a adquirirlos en el extranjero.
Entre los medicamentos prescritos:
- El mitotano (Lysodren) se utiliza para tratar tumores hipofisarios. Destruye las células suprarrenales, controlando así los niveles de cortisol.
¡Importante! El mitotano puede causar diversos efectos secundarios graves, por lo que su mascota debe ser supervisada de cerca por un veterinario.
- Trilostano: la acción es similar al mitotano, pero el medicamento en sí está indicado para los tumores suprarrenales.
- El L-deprenil se promociona como tratamiento para el síndrome de Cushing, pero no hay datos sobre su eficacia y seguridad en Rusia.
- El ketoconazol está especialmente indicado en el desarrollo concomitante de lesiones cutáneas fúngicas, pero no afecta los niveles hormonales.
- Oseína (osteogenon) o Tridin – estimula la absorción de calcio en el intestino, lo que ayuda a normalizar los procesos metabólicos en los huesos.

¡Importante! Un veterinario debe determinar la dosis exacta y los medicamentos según el cuadro clínico de cada animal. Evite la automedicación y ponga en riesgo la vida de su perro.
El principal indicador de una medicación adecuada es la desaparición de la sed anormal del animal, así como una mejoría de su estado general. Un empeoramiento de la condición durante el tratamiento suele asociarse con complicaciones de la enfermedad. Para identificar estas complicaciones, se realizan pruebas de repetición y exámenes instrumentales.
Esperanza de vida
El síndrome de Cushing afecta negativamente la salud general del perro, aumentando su susceptibilidad a infecciones bacterianas y parasitarias. Si la enfermedad se desarrolla en un perro mayor, sus síntomas suelen percibirse como signos de envejecimiento.
Es imposible curar completamente esta enfermedad. La esperanza de vida con este diagnóstico es de un promedio de 1,5 a 3 años. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden ayudar a aliviar la condición de la mascota y prolongar su vida varios años más. Por lo tanto, es importante vigilar la salud de su perro, consultar a un veterinario de inmediato ante la menor señal de problema y tomar las medidas adecuadas.
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