Babeo en gatos: causas y tratamiento

La función principal de la saliva es facilitar la deglución humedeciendo y ablandando los alimentos. También tiene un efecto bactericida en dientes y encías, protegiendo la mucosa oral de daños mecánicos. La salivación excesiva en los gatos puede deberse a diversas causas, por lo que cualquier problema de salud detectado debe diagnosticarse y tratarse de inmediato bajo la supervisión de un veterinario.

Hipersalivación (babeo) en un gato

Causas de la hipersalivación

Convencionalmente, todos los factores que causan hipersalivación se dividen en tres categorías:

  • Fisiológico;
  • Psicológico;
  • Médico.

Salivación fisiológica

Esta condición es una reacción natural a la comida y es común en todos los mamíferos. Babear profusamente es común en gatos hambrientos, así como durante un cambio de dieta, cuando se introduce un sabor y un olor más atractivos en la mesa.

El cuerpo también puede experimentar una "respuesta" negativa, por ejemplo, a medicamentos con un sabor amargo o desagradable. O un gato puede oler una planta específica del exterior que no le gusta.

Otra razón, la más placentera e inofensiva, está relacionada con el afecto. Cuando un gato se relaja tras las caricias y otras muestras de atención humana, literalmente comienza a "fluir" de placer. La saliva fluye de su boca en gotas individuales, sin olor, mientras el animal ronronea con satisfacción y se comporta con total calma y serenidad.

El gato está babeando

Componente psicológico

El aumento de la salivación puede estar relacionado con el estado psicológico de la mascota. Existen numerosas causas y, en la mayoría de los casos, el dueño puede identificarlas por sí solo. Las más comunes son:

  • Transportar un animal en transporte público o en coche, especialmente cuando se hace por primera vez o cuando hay mucha gente alrededor.
  • Susto repentino asociado a situaciones cotidianas, ruidos fuertes inesperados, un paseo al aire libre, etc.
  • Actividad excesiva de los niños, cuando el gato es aterrorizado abiertamente y llevado al estrés nervioso.
  • Una visita a la clínica veterinaria. Esto suele ocurrir cuando el animal ya ha estado allí varias veces, y las visitas al médico se asocian con dolor y miedo.
  • Contacto con otros animales agresivos o de mayor tamaño que el gato.

Patologías médicas

La salivación excesiva puede deberse a diversos trastornos en el funcionamiento de los órganos internos y del cuerpo en general. Entre ellos se incluyen las siguientes situaciones:

  • Alergias. Pueden desencadenarse por un cambio en la dieta o por cambiarle la comida a su gato. Los síntomas asociados incluyen ojos llorosos, inflamación de las mucosas, inflamación ocular, vómitos y náuseas. Si la condición de su mascota no mejora en unos días, llévela al veterinario.
  • Reacción a medicamentos o productos químicos domésticos. Los dueños a menudo pasan por alto que un gato puede pisar o tumbarse sobre una superficie tratada con un producto químico y luego empezar a lamerse el pelaje o a lavarse las patas. Un gato también puede sufrir una intoxicación leve por inhalar vapores de aerosoles antipulgas, pesticidas o pintura.

El gato está babeando profusamente.

Además de la salivación excesiva, los síntomas incluyen fiebre, sed, debilidad general, vómitos, convulsiones, pupilas dilatadas y parálisis. Los síntomas no necesariamente se presentan juntos; dependen de la gravedad de la intoxicación y la causa subyacente.

  • Problemas de encías y dientes. Estos se presentan en gatitos jóvenes, cuando sus dientes aún no están completamente formados, o, por el contrario, en gatos adultos y mayores debido a una mala higiene bucal y a la inflamación de las encías. Entre las posibles afecciones se incluyen caries, gingivitis, estomatitis y otras.

Las señales de que un animal siente molestias en la boca incluyen no solo exceso de saliva, sino también falta de apetito, letargo, ser "cauteloso" al masticar la comida y una renuencia a tocarse la cabeza con las manos.

  • Cuerpo extraño atascado en la garganta. Al comer, un gato puede perforarse la encía con un hueso o tragar con dificultad, lo que provoca que el hueso se atasque en la garganta o en algún punto de su camino hacia el estómago.

Al intentar expulsar el objeto, el animal provoca el vómito, bebe abundantemente o gira la cabeza para aliviar la molestia. Como resultado, comienza a salivar profusamente hasta que el objeto extraño es regurgitado o empujado hacia el esófago.

El dolor también podría deberse a una bola de pelo que irrita la mucosa o a diversos juguetes afilados que el gato usa para rascarse el paladar, la lengua y la parte interior de las mejillas durante el juego. Para descartar o confirmar estos diagnósticos, examine con cuidado y delicadeza la cavidad bucal en busca de arañazos, úlceras e inflamación.

Examen de la boca de un gato

  • Helmintiasis. Uno de los signos de la infestación por helmintos es la hipersalivación. Además, el gato presentará mal aliento y un comportamiento excesivamente inquieto.
  • Enfermedades gastrointestinales. Signos de exacerbación. úlceras, colitis, gastritis Otros signos de problemas digestivos incluyen salivación excesiva, náuseas, mal aliento y eructos. El animal se muestra letárgico, apático, come poco y se resiste a las caricias.
  • Infecciones virales. Los gatos, al igual que los humanos, pueden contraer fácilmente un virus y no reaccionar durante 7 a 10 días. Los signos de que un gato está o ha enfermado incluyen fiebre, goteo nasal, lengua protuberante, tos y babeo.
  • RabiaUna de las situaciones más aterradoras que le pueden ocurrir a un gato. La enfermedad es peligrosa no solo para el animal, sino también para quienes lo rodean. Una mascota amable y cariñosa se convierte en un verdadero monstruo: iracundo, agresivo e impredecible. La baba, mezclada con espuma, fluye incesantemente por las comisuras de la boca, y se desarrolla miedo al agua y a la luz. La coordinación también se ve afectada y se pierde el apetito.

Diagnóstico y tratamiento

Si se detectan síntomas sospechosos, su gato debe ser llevado al veterinario lo antes posible. Los procedimientos de diagnóstico suelen incluir lo siguiente:

  • Toma de muestras de sangre, orina y heces;
  • Ultrasonido;
  • Examen visual de la cavidad bucal, dientes, garganta;
  • Radiografía.

Tras realizar las pruebas, el médico prescribe el tratamiento y decide si se administrará en casa o en un hospital. Según el diagnóstico, se pueden recetar medicamentos antibacterianos o antivirales, una dieta especial, vitaminas, etc.

Tratamiento de la salivación excesiva en gatos

Prevención

Es mejor prevenir un problema que perder tiempo, esfuerzo y dinero en su solución. Para proteger a su mascota de posibles peligros, considere lo siguiente:

  • Guarde productos químicos domésticos, medicamentos, pinturas, materiales de construcción y otras sustancias y objetos que sean potencialmente peligrosos para los gatos en lugares inaccesibles para ellos.
  • Si su mascota recibe tratamiento con medicamentos que se aplican en la piel o el pelaje, es importante asegurarse de que no se los lama. Se recomienda un collar especial para este fin.
  • Obtenga todas las vacunas necesarias y los controles veterinarios programados a tiempo.
  • No le dé a los gatos pescado con espinas pequeñas y evite los juguetes con bordes afilados.

Qué hacer si tu gato babea: Vídeo de un veterinario

Lea también:



Añadir un comentario

Entrenamiento de gatos

Adiestramiento canino