El perro cojea: por qué y qué hacer

Si nota que su perro cojea de una pata delantera o trasera, debe encontrar la causa de la cojera lo más rápido posible para comprender por qué se produjo este problema y qué hacer para ayudar al animal.

Posibles causas de cojera

¡Importante! La cojera es un síntoma, no un diagnóstico. Si no hay causas obvias para el dolor en la pata, solo un veterinario puede determinar la causa de la cojera. A veces, esto puede requerir más que un simple examen, y también varias pruebas adicionales.

Las posibles causas de cojera incluyen:

  • dolor después de una inyección intramuscular (se puede observar cojera durante el día después de una inyección intramuscular fallida o de la administración de medicamentos);
  • diversas lesiones (contusiones, cortes, quemaduras, grietas y fracturas de huesos, cuerpos extraños);
  • anomalías del desarrollo (la cojera congénita es evidente cuando el cachorro comienza a pararse sobre sus patas);
  • patologías genéticas (a diferencia de las cojeras congénitas, pueden aparecer a medida que el cachorro crece);
  • Procesos inflamatorios de diversas localizaciones;
  • cambios degenerativos en las articulaciones;
  • trombosis de las extremidades;
  • enfermedades del sistema nervioso;
  • neoplasias (benignas o malignas).

Como puedes ver, hay muchas razones por las que un perro cojea (constante o periódicamente) de su pata delantera o trasera.

Evaluación de la naturaleza del dolor

Lo primero que puede hacer un propietario antes de visitar a un veterinario es evaluar la ubicación y la gravedad del dolor:

  • el perro cojea ligeramente, lo que afecta su marcha durante paseos tranquilos o ejercicios intensos;
  • el animal mete la pata hacia adentro (constante o periódicamente no se apoya en ella);
  • El perro está nervioso, corre de un lado a otro y no permite que el dueño le toque la extremidad.

¡Importante! Aunque su perro no cojee mucho y permita que su dueño lo examine, no demore la visita al veterinario. Recuerde que cualquier cojera se debe al dolor. Cuanto más tiempo dedique a encontrar la causa, más dolor tendrá que soportar su mascota. En algunos casos (como una fractura), retrasar la recuperación puede complicar considerablemente el proceso de rehabilitación.

El perro cojea: las causas más comunes

A continuación, consideraremos las posibles causas de la cojera, los síntomas característicos y los métodos de diagnóstico utilizados.

Cortes y cuerpos extraños

No entraremos en detalles sobre lesiones comunes como cortes en las almohadillas plantares. El problema es evidente durante la exploración inicial y se puede solucionar con el cuidado habitual de la herida y un vendaje para evitar la contaminación.

Un perro cojea de su pata delantera: posibles causas

Un cuerpo extraño, ya sea una astilla o una brizna de hierba afilada, común en las regiones del sur, puede causar muchos más problemas. El principal problema es la incapacidad de determinar visualmente por qué el perro siente dolor al pisar la pata y qué causa exactamente el dolor agudo.

Un tocón de hordeum leporinum (hierba de liebre) seco, una vez completamente incrustado en la piel, puede seguir moviéndose y cambiando de ubicación. En este caso, solo puede aparecer cojera el primer día, mientras que la hinchazón y la supuración en el lugar del cuerpo extraño se desarrollan solo con el tiempo. El tratamiento es quirúrgico, y cuanto antes se extraiga el tocón, más rápida y sencilla será la recuperación. Sin embargo, lo más probable es que el veterinario recomiende un tratamiento con antibióticos.

La cojera es una causa común de cojera en los perros.

Grietas y fracturas óseas

Un problema bastante común, especialmente en perros de razas pequeñas. Si un perro perfectamente sano cojea repentinamente de la pata delantera tras saltar desde una altura o encoge una pata tras jugar con demasiada fuerza con otros perros, se puede sospechar una lesión en la extremidad.

Los síntomas pueden incluir:

  • aparición repentina de cojera (o negativa total a utilizar una extremidad);
  • dolor severo;
  • hinchazón del tejido (puede no ocurrir con una grieta o fractura cerrada);
  • posición antinatural de la pata;
  • hematoma (debido al desplazamiento del hueso).

Mi perro cojea de una pata delantera o trasera: qué hacer

¡Importante! Estos síntomas requieren atención médica inmediata. Es fundamental no agravar el estado de su mascota durante el transporte.

Si un perro pequeño cojea, puedes llevarlo con cuidado al coche. Si un labrador cojea o no puede caminar, la situación es mucho más difícil. ¡No fuerces al perro a bajar las escaleras! Es mejor llevarlo sobre una manta. Asegúrate de acostarlo sobre su lado sano. Si subir y bajar escaleras no es posible, puedes ayudarlo sujetándole la barriga con una toalla.

Mi perro cojea: ¿cómo transportarlo al veterinario?

¡Recuerde! Cuando experimenta dolor intenso, un perro se desorienta, no comprende la causa y puede asociar el dolor con sus acciones y volverse agresivo. Por lo tanto, se recomienda ponerle un bozal al animal antes de transportarlo.

Las radiografías se utilizan para diagnosticar lesiones. Las clínicas modernas suelen contar con equipo especializado, así que no es necesario llevar a su perro a otro sitio. No es buena idea omitir el examen, ya que solo una radiografía puede indicarle al médico exactamente qué le pasa (un hematoma, etc.). rotura de ligamentos, grieta o fractura), y también evaluar la ubicación de la lesión para elegir el método de tratamiento correcto.

Por lo general, el tratamiento incluye:

  • analgésicos;
  • medicamentos antiinflamatorios no esteroides;
  • Moldeo de yeso de la extremidad.

Las fracturas complejas pueden requerir cirugía bajo anestesia general.

Dolor articular

Si un perro cojea de una pata trasera o delantera debido a dolor articular, la cojera puede ser menos pronunciada en las primeras etapas de la enfermedad. Puede aparecer después de dormir, una caminata larga, un juego vigoroso u otra actividad física. Todo depende de la causa subyacente y la ubicación del proceso inflamatorio.

Los síntomas del dolor articular incluyen:

  • cojera (desde una leve cojera y un uso limitado de la extremidad hasta un encogimiento constante de la pata, dependiendo de la intensidad del dolor);
  • hinchazón en la zona de la articulación afectada;
  • atrofia muscular, que es visible visualmente con el uso suave y prolongado de la extremidad;
  • disminución de la movilidad en la articulación;
  • temperatura elevada (en la inflamación aguda).

Pruebas adicionales pueden ayudar a evaluar el estado de la articulación y a establecer un diagnóstico. Su veterinario podría recomendar una radiografía o una resonancia magnética, así como un análisis del líquido articular. Debido a la naturaleza específica de las radiografías para algunas articulaciones, podría ser necesaria la sedación.

Un perro cojea de su pata trasera: posibles causas

Entre las enfermedades articulares más comunes, los veterinarios señalan:

Mucha gente cree erróneamente que los problemas articulares solo aparecen en animales mayores, pero en realidad, muchas enfermedades también se diagnostican en cachorros. Por ejemplo, displasia hereditaria, artritis supurativa, osteocondrosis disecante y muchas otras. Por lo tanto, en cuanto note que su perro cojea, titubea o experimenta un cambio en su forma de andar, es fundamental consultar a un especialista lo antes posible para obtener un diagnóstico adecuado.

Problemas con el sistema nervioso

El origen del dolor en las patas puede ser:

  • Problemas con la columna vertebral (incluyendo hernia intervertebral);
  • nervio pinzado;
  • inflamación que afecta las terminaciones nerviosas;
  • predisposición hereditaria a la degeneración vertebral.

El perro cojea - razones neurológicas

Es imposible diagnosticar estas enfermedades por cuenta propia, por lo que cualquier signo de cojera en su mascota requiere atención médica inmediata. Lo mejor es consultar a un especialista que sepa diagnosticar trastornos del sistema nervioso y musculoesqueléticos en perros de todas las razas.

Conclusión

Si el problema apareció de repente, se recomienda:

  • minimizar el movimiento independiente del animal, asegurar el descanso de la extremidad;
  • Contacte con su veterinario y siga sus instrucciones;
  • No se apresure a darle analgésicos a su perro si es posible visitar al médico en un futuro próximo.

Ahora ya sabes qué hacer si tu perro cojea, qué buscar primero y qué métodos de diagnóstico puede recomendar un especialista.

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