A tu perro le duele el estómago: cómo entenderlo y ayudarlo
A los dueños que no han tenido problemas gastrointestinales en sus mascotas les puede resultar difícil reconocer que su mascota sufre de dolor de estómago. En este artículo, explicaremos en detalle cómo reconocer el dolor de estómago en un perro, qué enfermedades pueden causar síntomas similares, cuándo se necesita atención veterinaria inmediata y qué se puede hacer en casa para aliviar la afección de su mascota.
Contenido
Síntomas de dolor abdominal
Al igual que las personas, los animales pueden sufrir dolor abdominal por diversas razones. Este problema puede afectar a mascotas de cualquier edad, sexo y raza, pero saber reconocer el dolor de estómago en un perro es especialmente importante para los dueños de perros pequeños como pomeranias, yorkshire terriers y chihuahuas.

Causas de ocurrencia
Lo primero que debes hacer si tu perro tiene dolor de estómago es intentar determinar la causa de la dolencia evaluando:
- Intensidad del dolor.
- Localización.
- Estado general del perro.
- La presencia de síntomas adicionales que pueden indicar el desarrollo de una enfermedad particular.
¡Importante! Si su perro tiembla y su condición empeora considerablemente, no pierda tiempo buscando una solución en casa. Esto podría hacerle perder un tiempo valioso e impedir que el veterinario pueda ayudarlo.

Existen muchas causas diferentes de dolor abdominal, aquí se enumeran sólo algunas:
- trastornos gastrointestinales;
- alergia alimentaria (intolerancia a ciertos alimentos);
- estrés;
- enfermedades inflamatorias del estómago y los intestinos;
- helmintiasis;
- envenenamiento;
- cuerpo extraño en el intestino;
- bloqueo intestinal;
- torsión gástrica;
- estreñimiento y formación de cálculos fecales;
- úlcera de estómago;
- peritonitis;
- enfermedades infecciosas;
- neoplasias (benignas o malignas);
- abscesos y quistes;
- acumulación de líquido en el peritoneo;
- enfermedades de los órganos abdominales (hígado, páncreas, vesícula biliar, bazo, etc.);
- enfermedades del sistema urinario (incl. insuficiencia renal crónica);
- enfermedades del sistema reproductivo (incl. piómetra);
- diversos trastornos durante el embarazo, dolores de parto.
Obviamente, es imposible realizar un diagnóstico exhaustivo en casa y determinar la causa exacta del dolor abdominal en un cachorro o perro adulto. Si bien muchos dueños saben cómo determinar si su perro experimenta dolor de estómago evaluando los síntomas que lo acompañan, determinar si el dolor está relacionado con una inflamación en otro órgano suele ser imposible sin una exploración completa. Por lo tanto, si su perro experimenta dolor abdominal por primera vez, lo mejor es no buscar consejos sobre cómo ayudar a su mascota en casa, sino acudir a un veterinario para averiguar la causa del síntoma.
Diagnóstico y tratamiento
Para hacer un diagnóstico, su veterinario puede recomendar el siguiente conjunto de pruebas:
- análisis de sangre y orina;
- Ecografía de órganos abdominales;
- Radiografía.

El tratamiento dependerá enteramente del diagnóstico y puede incluir:
- tratamiento sintomático (alivio del dolor);
- terapia farmacológica para la enfermedad subyacente (tomar medicamentos según lo recomendado por un médico en forma de comprimidos, jarabes o inyecciones);
- Nutrición dietética (dieta veterinaria teniendo en cuenta el diagnóstico);
- lavado intestinal (según esté indicado);
- intervención quirúrgica (según esté indicado).
Cómo ayudar a tu mascota en casa
Si ya se ha realizado un diagnóstico y sabe exactamente por qué su perro experimenta periódicamente dolor abdominal, entonces su veterinario probablemente le haya dado recomendaciones claras sobre qué hacer en casa en caso de otro episodio de dolor.
Si no es posible contactar rápidamente con un médico, puede:
- Administre al perro un medicamento veterinario especial para aliviar el dolor: carprofeno, firocoxib o meloxicam;
- utilizar enterosorbentes, por ejemplo Enterosgel (veterinario o de un botiquín de primeros auxilios para humanos);
- administrar un antiespasmódico “humano”: una tableta de No-shpa (dosis 1,0-0,5 mg por 1 kg);
- administrar una inyección de No-shpa (dosis 0,05-0,075 ml por 1 kg);
- Administrar una inyección de analgin o baralgin (dosis para perros: 0,1 ml por 1 kg).
¡Importante! Si no se conoce la causa del dolor, es fundamental consultar con un médico, ya que el alivio del dolor por sí solo no garantiza la recuperación de muchas afecciones.
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