La cara de mi perro está hinchada: por qué y qué hacer
Al ver que la cara de su perro se hincha, muchos dueños entran en pánico y piensan en los peores escenarios. En este artículo, analizaremos en detalle por qué se pueden hinchar las mejillas, la nariz, el labio o el cuello de un cachorro o perro adulto, por qué se hincha toda la cara y qué hacer en estos casos.
Si el hocico de tu perro está hinchado, la mejor solución es llevar a tu mascota al veterinario lo antes posible, ¡sin perder tiempo intentando averiguar la causa de este síntoma en casa!
La hinchazón o inflamación en la zona del hocico puede ser causada por una variedad de razones:
reacción alérgica aguda;
proceso inflamatorio;
trauma;
contacto con venenos;
progresión del proceso tumoral;
exacerbación de una enfermedad sistémica.
Si notas que la cara de tu perro está hinchada, es importante evaluar los siguientes factores:
¿Qué tan rápido se desarrolló el tumor? (gradualmente o repentinamente)
¿Cuál es la ubicación? (¿El tumor está localizado o cubre toda la cara del animal?)
¿Cuál es el área de hinchazón? (caliente o no, blanda o dura)
¿Existen razones obvias? (Ver más abajo)
¿Cómo se siente el perro?
Si el hocico de un perro está hinchado, dependiendo de la causa del síntoma, también se pueden observar otros síntomas:
picazón o dolor;
depresión general;
vomitar;
falta de apetito (negativa a comer);
dificultad para respirar;
palidez de las mucosas;
temperatura alta;
alteración de la coordinación de movimientos;
pérdida de conciencia.
Si alguno de estos síntomas se observa en el contexto de una hinchazón de la cara (en un cachorro o un animal adulto), ¡se necesita ayuda veterinaria de inmediato!
Posibles causas de la hinchazón facial
Si sospecha que la cara de su mascota está hinchada, asegúrese de recopilar toda la información posible para ayudar a su veterinario. A continuación, analizaremos en detalle las causas más comunes.
Si la hinchazón cubre todo el hocico y, a veces, la zona del cuello, es muy probable que el perro esté experimentando una reacción alérgica aguda (a alimentos, contacto o medicamentos). Normalmente, la hinchazón alérgica se desarrolla rápidamente (la velocidad de la reacción depende de la cantidad de alérgeno).
La afección más peligrosa es el edema de Quincke (angioedema), que afecta los tejidos blandos, el tejido subcutáneo y las membranas mucosas. Sin tratamiento inmediato, el animal puede morir por edema laríngeo, que causa obstrucción de las vías respiratorias, o por shock anafiláctico.
Por eso, si la hinchazón se extiende a la zona de la boca y existe la sospecha de una reacción alérgica, es necesario darle al perro un antihistamínico (en comprimidos o inyecciones) lo antes posible y llevarlo a la clínica.
Un bulto en la cara de un perro después de un paseo podría ser el resultado de una picadura de insecto. Las picaduras de mosquitos o tábanos rara vez causan inflamación significativa. La inflamación grave suele ocurrir después de picaduras de avispas, abejas o avispones, ya que el veneno de sus picaduras puede causar una reacción alérgica grave.
Si la picadura de abeja es aislada, se debe examinar la zona afectada para detectar el aguijón bajo la piel y retirarlo lo antes posible. A continuación, administre al perro un antihistamínico y llévelo al veterinario.
La situación más peligrosa es si la nariz del animal está hinchada o la abeja le ha dejado un aguijón en la boca.
Si un perro es picado gravemente por abejas, existe un alto riesgo de shock anafiláctico a menos que se administre un medicamento antialérgico dentro de los primeros minutos.
Puedes sospechar una mordedura de serpiente si ves un bulto en el labio, el mentón o el cuello de tu perro con heridas características pareadas de dientes de serpiente.
El sabor de la serpiente es peligroso porque puede causar:
reacción alérgica aguda (incluso si la serpiente no es peligrosa);
envenenamiento del cuerpo (debido a la mordedura de serpientes peligrosas);
necrosis tisular;
cambios patológicos en el funcionamiento de los sistemas circulatorio y nervioso, que pueden conducir a la muerte del animal.
Si la mejilla de un perro está hinchada en un lado, la causa puede ser una supuración que surge de una pulpitis.
Por regla general, cuando un animal tiene un diente enfermo se producen los siguientes síntomas:
hinchazón de la mejilla o el labio (si el diente dañado está en la parte superior, la hinchazón puede extenderse a la nariz, si está en la parte inferior, al mentón);
dolor en la zona del diente enfermo;
aumento de la salivación;
negativa a comer.
Estos síntomas no deben ignorarse, ya que el animal sufre de dolor de muelas y cualquier fuente de inflamación o supuración grave puede provocar complicaciones graves, incluida la sepsis.
Si la nariz o la frente de un perro están hinchadas después de una pelea, un accidente de coche u otro evento traumático, esto podría indicar un hematoma grave, así como fracturas o grietas ocultas en los huesos (las lesiones no siempre son evidentes de inmediato). Solo un veterinario puede confirmar o descartar el diagnóstico mediante radiografías de la zona lesionada, por lo que es esencial una visita al veterinario.
En las regiones donde crecen las especies herbáceas correspondientes, siempre vale la pena recordar que en verano, los elementos secos de las espiguillas, que penetran debajo de la piel, pueden provocar inflamaciones y supuraciones graves.
Los veterinarios han visto numerosos casos en los que los dientes se atascaron no solo en las patas, sino también en la zona del hocico:
cerca de los ojos o debajo del párpado;
en la nariz;
en la encía o el labio;
debajo de la piel en el área del cuello.
El tratamiento es estrictamente quirúrgico, por lo que si su perro desarrolla un bulto localizado debajo del ojo o en otra parte de la cara, definitivamente debe consultar a un médico.
Si un perro presenta una inflamación grave del labio o la mucosa bucal, podría tratarse de veneno ingerido accidentalmente durante un paseo. Se puede sospechar una intoxicación si, además de la inflamación, aparecen síntomas gastrointestinales como vómitos y diarrea, así como un deterioro general del estado.
Si se sospecha de envenenamiento, es importante determinar con qué sustancia peligrosa pudo haber estado en contacto el perro y llevar a la mascota a una clínica lo más rápido posible, donde un médico realizará un lavado gástrico y otras medidas necesarias para estabilizar la condición del perro y ayudar a los órganos vitales.
Si su perro tiene un bulto en la cara de causa desconocida, conviene examinarlo para determinar la naturaleza del crecimiento. Los perros, al igual que las personas, padecen tumores benignos y malignos, que pueden aparecer en diversas localizaciones. Cuanto antes se realice un diagnóstico y se prescriba el tratamiento adecuado (en muchos casos, se recomienda la cirugía), mayores serán las posibilidades de que su mascota tenga una vida larga y feliz.
Conclusión
Como puede ver, cualquier hinchazón en la zona facial es un síntoma preocupante que requiere atención veterinaria inmediata. Dado que la mayoría de estos problemas no se pueden diagnosticar ni tratar en casa, y que el estado del animal puede deteriorarse rápidamente, es fundamental acudir al veterinario. Lo único que debe hacer en casa antes de ir al veterinario es administrarle a su perro un antihistamínico.
Añadir un comentario