Un bulto debajo de la piel de un perro: causas y tratamiento

¿Qué debes hacer si encuentras un bulto o protuberancia bajo la piel de tu perro? Por supuesto, no te asustes de inmediato, pero primero intenta analizar las posibles causas. Podría ser el resultado de una lesión, una vacuna reciente, picadura de abeja Y así sucesivamente. Un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado harán que su mascota se recupere rápidamente y, al mismo tiempo, animarán a los dueños a programar las revisiones veterinarias obligatorias.

El perro tiene un bulto debajo de la piel.

Síntomas generales

Los bultos subcutáneos no suelen molestar a los perros, incluso si están en pleno crecimiento. Dependiendo de la causa, estas protuberancias esféricas pueden variar en densidad y diámetro, desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros. La irritación y el picor de la piel suelen deberse a picaduras de insectos. En otros casos, la protuberancia solo se puede detectar al tacto. En las razas de pelo corto, estos "defectos" son visibles, pero en las razas de pelo largo, solo se pueden diagnosticar mediante palpación.

Si la apariencia del bulto es sospechosa y no desaparece en un plazo de 7 a 10 días, el perro debe ser examinado por un veterinario. Los siguientes síntomas pueden alertar al dueño:

  • El perro reacciona dolorosamente a la palpación del bulto.
  • El bulto “crece” ante nuestros ojos, aumentando de tamaño varias veces en poco tiempo.
  • El tejido subcutáneo se abre y comienza a salir pus u otra secreción de la herida.
  • El color de la piel alrededor del bulto cambia.
  • La mascota se vuelve apática, come mal o rechaza la comida por completo y duerme inquieto.

Cachorro triste

Tipos

Convencionalmente, todas las neoplasias se pueden dividir en dos grupos: benignas y malignas. Las primeras incluyen:

  • Un absceso se presenta como un bulto lleno de pus. Puede ser consecuencia de un hematoma, una caída, una inyección mal administrada u otra lesión cutánea. Se distingue entre abscesos superficiales y profundos. Un absceso superficial se forma en la capa subcutánea superior y se detecta fácilmente por la hinchazón y el enrojecimiento del tejido. Un absceso profundo afecta a los órganos internos y no es visible.

Absceso en un perro

Los perros suelen experimentar inflamación de las glándulas anales, lo que provoca la aparición de bultos alrededor del ano. Cuando el problema se agrava por una infección, la zona se inflama gravemente y desprende un olor desagradable.

  • Papilomas Las verrugas son comunes en los perros de pelo liso. La enfermedad se transmite por contacto con un portador del virus. Los crecimientos pueden aparecer solos o en grupos. Se encuentran en grupos en zonas específicas del cuerpo, tienen una estructura ramificada y son de color oscuro. Son suaves y quebradizos al tacto.

Verruga en un perro

Los papilomas suelen aparecer en las membranas mucosas (boca, ojos), así como en el abdomen, las ingles y las axilas. A pesar de su aspecto antiestético, estas "bolas" colgantes pueden no causar molestias al animal, pero si empiezan a cambiar de color o a sangrar, debe acudir al veterinario de inmediato.

  • HematomaPueden ser causadas por la rotura de vasos sanguíneos y, como resultado, hemorragia en los tejidos adyacentes. La acumulación de exceso de líquido provoca la formación de bultos, que pueden resolverse espontáneamente o requerir drenaje quirúrgico.

Hematoma en un perro

Con mayor frecuencia, los hematomas son resultado de contusiones o golpes, así como de diversos procedimientos médicos. Cuanto más grave sea el daño al vaso, mayor será el bulto. El perro puede reaccionar al problema con fiebre, falta de apetito, nerviosismo o, por el contrario, apatía. En ocasiones, se pueden observar ganglios linfáticos inflamados.

  • Un quiste. Siempre se localiza en la capa superficial de la piel, por ejemplo, en el lomo, la cruz o el hocico. Tiene forma redondeada y no suele causar dolor al presionarlo. Su tamaño puede variar entre 2 y 5 cm de diámetro y se siente suelto y suave al tacto. Se puede encontrar una bola con forma de quiste debajo de la piel en cualquier lugar debido a la obstrucción de los conductos glandulares. Dependiendo de su ubicación, un quiste puede no causar molestias al perro o, por el contrario, interferir con el movimiento, la masticación, el acostarse de lado, etc.

Quiste en un perro

  • PiodermaLos cachorros de hasta 4 meses de edad son susceptibles a la enfermedad. Aparecen protuberancias duras de forma repentina y espontánea. Se extienden rápidamente por todo el cuerpo y se convierten en forúnculos purulentos. A menudo se rompen espontáneamente y se convierten en... forma de la fístula. Se acompaña de picazón y sarna.

Pioderma en un perro

Los más vulnerables a la pioderma son los perros de razas pequeñas (Chihuahua, Yorkshire Terrier), así como los bóxers, shar pei y bulldogs franceses.

Las picaduras de insectos (araña, avispa, hormiga y avispón) se clasifican en una categoría aparte. La picadura causa una inflamación intensa, dolorosa, con picazón e irritación. Dado que el perro se rasca la zona afectada con las patas, por ejemplo, en la oreja, la cabeza, la nuca y otras zonas, la protuberancia puede tardar mucho en sanar y convertirse en una herida abierta.

El peor escenario posible es la transformación de tumores benignos en malignos. La velocidad de progresión es imposible de predecir; cada caso es único. Los bultos pueden permanecer latentes durante años y luego empezar a cambiar de forma, o pueden crecer activamente y convertirse inmediatamente en una fuente de metástasis en todo el cuerpo.

Los animales mayores tienen un mayor riesgo de desarrollar sarcoma, mientras que los fibrosarcomas pueden afectar a cachorros de tan solo 6 meses. Visualmente, los tumores malignos solo se pueden detectar en las últimas etapas.

Diagnóstico

A la hora de planificar una cita veterinaria, es buena idea prepararse con antelación para evitar perder tiempo y responder claramente las siguientes preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo lleva presente el problema?
  • ¿Ha cambiado la apariencia del cono y su tamaño y, de ser así, cómo y con qué rapidez crece?
  • ¿Cuántas de estas bolas se encontraron en el cuerpo y en qué orden?
  • ¿Cómo se comporta el perro? ¿Han cambiado su comportamiento, preferencias alimentarias, nivel de actividad, peso, etc.?
  • ¿Cómo reacciona el animal ante el bulto? ¿Se rasca, se lame, no permite que lo toques o, por el contrario, se muestra indiferente?
  • Con quién ha estado en contacto el perro recientemente, en casa y fuera de ella.
  • ¿Se realizó alguna automedicación: inyecciones, lociones, ungüentos, etc.?

Diagnóstico canino

Si después del examen visual el médico aún tiene dudas sobre el diagnóstico, podrá prescribir pruebas adicionales:

  • Se realiza una biopsia insertando una aguja estéril en el bulto para obtener una muestra. Esta se envía a analizar para determinar si el bulto es benigno o maligno. Esto se realiza con anestesia local.
  • Un frotis. Este se toma cuando el bulto se ha abierto y se ha convertido en una úlcera. Se coloca un portaobjetos de laboratorio sobre la zona afectada y un patólogo examina la impresión. Los resultados están disponibles en pocos días.
  • Tomografía computarizada (TC). Se realiza si el tumor subcutáneo es demasiado profundo para realizar una biopsia. La TC también se utiliza para detectar metástasis.
  • Radiografía. Una herramienta indispensable para diagnosticar tumores localizados en las capas profundas de la piel.

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