Papilomatosis viral en perros: síntomas y tratamiento
Los papilomas son crecimientos benignos que se forman en la piel o las mucosas. La enfermedad está causada por un virus de la familia Papovaviridae que contiene ADN. En los perros, la papilomatosis viral suele diagnosticarse en niños menores de 3 años o mayores de 8. Esto se debe al debilitamiento del sistema inmunitario de los animales adolescentes y mayores. Los rottweilers, labradores, pastores alemanes, terriers y cocker spaniels tienen predisposición genética a padecerla.

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Vías de infección y mecanismo de desarrollo
Un perro puede infectarse con papilomatosis por contacto directo con un portador del virus (durante paseos o entrenamiento), así como a través de artículos de aseo, ropa o las manos de una persona que haya manipulado previamente a un animal infectado. Existen más de una docena de tipos de Papovaviridae; algunos infectan solo a animales, mientras que otros infectan solo a humanos. Por lo tanto, los humanos no pueden infectarse con la enfermedad a través de los perros.
El virus penetra en el cuerpo del perro a través de lesiones cutáneas, como microfisuras o arañazos. Una vez que penetra en el núcleo celular, puede permanecer latente durante un tiempo, de uno a varios meses. Entre las causas que desencadenan el desarrollo de la enfermedad se incluyen un sistema inmunitario debilitado debido al estrés, una enfermedad previa o el uso de corticosteroides, que inhiben el sistema inmunitario. Estos factores desencadenan el proceso de replicación (multiplicación) del virus.
Las células cuyo ADN ha sido incrustado por el agente extraño con su "programa" comienzan a dividirse descontroladamente, lo que resulta en la aparición de crecimientos verrugosos en la piel o las mucosas, similares a grupos de papilas o ramilletes de coliflor. Estos crecimientos son benignos, pero con traumatismos frecuentes, pueden volverse malignos.

Formas y síntomas de la papilomatosis
Existen seis formas distintas de la enfermedad, cada una con diferente apariencia y presentación clínica. Según la ubicación de las verrugas, la papilomatosis puede ser:
- Oral. Se desarrolla en las membranas mucosas de los labios, las encías y la lengua. Inicialmente, los crecimientos aparecen como placas de color claro, que posteriormente se transforman en papilomas papilares y suelen resolverse y desaparecer en uno o dos meses. Los síntomas clínicos pueden incluir dificultad para comer y salivar.
- Exofítico cutáneo. Las zonas afectadas incluyen las extremidades y la cabeza (más comúnmente los párpados). Estos tumores epiteliales se presentan como lesiones pequeñas, lisas, redondas y pediculadas, incoloras o pigmentadas. No suelen causar molestias a los perros; en casos raros, puede desarrollarse conjuntivitis.
- Papilomas cutáneos invertidos. Estos papilomas se presentan como lesiones elevadas, en forma de copa, con el centro deprimido. Pueden ser únicos o múltiples y suelen localizarse en el abdomen, las ingles y las axilas.
- Pigmentados. Los papilomas, que se desarrollan en la parte inferior del torso, aparecen como placas redondas de 1 a 2 cm de tamaño, de color rosa o marrón.
- Papilomatosis de las almohadillas plantares. Estas verrugas son crecimientos secos, duros y queratinosos, a veces con forma de cuerno. Su desarrollo puede causar cojera en los perros y, si se dañan, puede producirse una infección bacteriana secundaria.
- Genital (venérea). Las lesiones aparecen como placas planas y ligeramente elevadas, y se localizan en los genitales: el pene en los machos o el pene y la vagina en las hembras.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos detectados durante la exploración y los resultados de las pruebas de laboratorio. Se pueden utilizar los siguientes métodos diagnósticos:
- La microscopía de biopsia es un examen histológico de la estructura de las células epiteliales alteradas en la muestra analizada.
- El análisis inmunohistoquímico es la detección de proteínas en una muestra de tejido que son específicas de un tipo particular de tumor.
- Método PCR. La muestra de análisis puede ser un hisopo mucoso o sangre. La reacción en cadena de la polimerasa permite identificar el tipo de patógeno y su cantidad.
Los métodos bacteriológicos para examinar muestras de biopsia en busca de Papovaviridae son ineficaces, ya que este virus no se replica en cultivos celulares.
¡Precaución! Muchas enfermedades cutáneas graves y peligrosas presentan síntomas similares a la papilomatosis. Por lo tanto, cualquier crecimiento sospechoso en el cuerpo de su mascota debería ser motivo de consulta con el veterinario.
Tratamiento
En muchos casos de papilomatosis canina, la curación es espontánea. Sin embargo, si las verrugas causan molestias, interfieren con la alimentación, causan cojera o se localizan en zonas propensas a lesiones y sangrado, se prescribe al perro un tratamiento antimicrobiano. La azitromicina, un antibiótico macrólido, se utiliza habitualmente. También se pueden recetar inmunoestimulantes. Fosprenil, Anfluron o Maxidin.

El tratamiento quirúrgico de la papilomatosis está indicado si la terapia de 3 a 5 meses resulta ineficaz. Los papilomas pueden extirparse con anestesia local y un bisturí. Los métodos más modernos, menos dolorosos y mínimamente invasivos para la eliminación de verrugas incluyen:
- La criodestrucción es la congelación de neoplasias con nitrógeno líquido;
- La radiocirugía es un método de cirugía no invasiva y radioterapia basado en el impacto sobre las neoplasias con un haz estrecho de potente radiación ionizante (el llamado gamma knife);
- La vaporización láser es la destrucción de crecimientos utilizando rayos electromagnéticos del rango de luz;
- La diatermocoagulación es la destrucción del tejido neoplásico mediante cauterización con corrientes alternas de alta frecuencia;
¡Es importante saberlo! Tras la curación de la papilomatosis o la desaparición espontánea de las verrugas, los perros desarrollan inmunidad que previene la recurrencia de la enfermedad. Sin embargo, dado que parte del ADN viral permanece en las células del animal, el perro sigue siendo un portador peligroso de la infección durante mucho tiempo.
Prevención
No existe un método 100% fiable para prevenir la papilomatosis. Muchos veterinarios recomiendan vacunas para sus perros, que pueden proporcionar cierta protección. La vacuna consiste en un suero obtenido del tejido papilomatoso. El suero se administra por vía subcutánea de 2 a 3 veces, con un intervalo de una semana.
La medida preventiva estándar para cualquier enfermedad infecciosa es mantener un sistema inmunitario fuerte: incluso si un perro se infecta con el virus del papiloma, no enfermará si su resistencia es lo suficientemente fuerte. También es importante recordar que los animales con verrugas deben mantenerse separados de los perros sanos.
¿Por qué aparecen los papilomas en los perros? video
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